No se puede decir que los juegos de terror pasen por un mal momento, hay muchos y muy buenos donde elegir, pero la mayoría de ellos vienen por parte de la escena independiente o en formato exclusivamente digital, y entendemos que muchos añoréis esas grandes producciones como Silent Hill y Resident Evil, dos sagas que siempre fueron un referente y que ahora pasan por horas bajas.
Desde que se anunció The Evil Within el año pasado, todos los fans de los juegos de terror y los survival horror le prestamos la máxima atención. Primero por la buena pinta que tenían sus imágenes y vídeos, y segundo por quién lo apadrina, Shinji Mikami, una de las figuras más respetadas de la industria de los videojuegos, padre de juegos tan míticos como Resident Evil, Devil May Cry y Resident Evil 4. Con el nuevo estudio Tango Gameworks en el desarrollo, y Bethesda Softworks en la producción, uno de los padres de lo que hoy en día conocemos como survival horror vuelve varios años después al género que le llevó al fama, y donde espera repetir éxito.
Ya hemos podido jugar dos capítulos de esta aventura que llegará a finales de agosto, y nos ha quedado bastante claro qué nos ofrecerá The Evil Within. Una aventura de terror con acción, exploración, algunos puzles, enemigos de los que tenemos que huir y escondernos, escasez de recursos y una ambientación siempre sobrecogedora, especialmente trabajada, de lo mejorcito que hemos visto en el género. Con elementos del cine de terror estadounidense de los 70/80, con otros detalles que recuerdan a las películas de terror japonesas de los 90, todo vale para mantenernos en constante tensión, en un juego que pretende sorprendernos y aterrorizarnos a la vuelta de cada esquina, sin saber nunca qué nos podemos esperar a continuación.
Muchos de vosotros seguro que dudáis todavía de hasta qué punto es cierto que estamos ante un survival horror como los de antes, ya que anteriormente otros juegos han prometido lo mismo y no lo han cumplido. Pues bien, después de lo que hemos jugado, que es una pequeña porción del juego completo, diríamos que estamos ante algo parecido a Resident Evil 4 en lo jugable, pero con mucha menos acción, y más Resident Evil clásico que la propia cuarta entrega de la saga de Capcom. Al igual que en aquel hay escenas en las que nos acechan multitud de enemigos, pero esto es solo una parte más de un juego bastante variado y cinematográfico –en el buen sentido-, con una narrativa con mucha presencia.

Si hemos jugado a anteriores obras de Shinji Mikami como Resident Evil 4 Shadows of the Damned estaremos familiarizados desde el primer minuto con los controles, y disparar es satisfactorio, con múltiples puntos de impacto en los enemigos, algo importante, ya que a veces llevan ciertas zonas del cuerpo protegidas, e incluso se cubren la cabeza para que no puedas hacer los clásicos headshots. Ya sea mediante ataques físicos o incluso con armas de fuego, toda la fauna de zombis a la que nos enfrentamos no es demasiado inteligente, pero sí numerosa y persistente, y andamos muy escasos de recursos.







