Slay the Spire II irrumpió en Steam (a través de la plataforma de Acceso Anticipado) el pasado 5 de marzo de 2026 para reclamar su trono. Tras siete años de hegemonía de la primera entrega, esta secuela llega con un éxito arrollador (de hecho ha estado muy cerca de igualar el número de jugadores concurrentes de Hollow Knight: Silksong), confirmando que la fórmula de Mega Crit Games sigue siendo la mejor dentro de los videojuegos de cartas.
Tras ese éxito y aunque sabemos que os hemos hecho esperar quizás más de lo que nos hubiese gustado, hemos podido volver a la torre y tras recorrerla durante unas cuantas horas hemos tenido una sensación de familiaridad asombrosa. Es tan natural que, por momentos, uno podría pensar que está ante el mismo juego, pero la realidad es que estamos ante una versión profundamente pulida, equilibrada y visualmente más rica que su predecesor.
El Regente y La Vinculahuesos, dos nuevas formas de enfrentarte a la torre
Muchos ya conoceréis Slay the Spire II por su primera entrega pero, por si hay alguien que aún no ha disfrutado de ninguno de los dos juegos, estamos ante un roguelike de construcción de mazos en el la estructura base no se ha pervertido: el bucle de construcción de mazos y ascenso de la torre a través de rutas aleatorias sigue siendo el núcleo jugable. Sin embargo, la secuela expande sus posibilidades mediante dos héroes con mecánicas diferenciadas desde el primer minuto.
Con El Blindado, La Silenciosa y El Defectuoso repitiendo en esta entrega, el verdadero interés reside en las nuevas incorporaciones: El Regente y La Vinculahuesos.
El Regente, heredero del Trono Estelar, introduce una gestión de recursos basada en su séquito. Su estilo de juego gravita en torno a la acumulación de energía estelar para ejecutar combos devastadores así como la forja de su poderosa espada, ofreciendo un perfil muy ofensivo que encantará a los jugadores que apuestan por el ataque.
Por otro lado La Vinculahuesos destaca por invocar de forma reiterada a una huesuda "mano izquierda" llamada Huesitos, quien actúa como un compañero en combate. Esta mano no solo ataca, sino que funciona de forma efectiva como una armadura, permitiendo realizar combinaciones tácticas muy interesantes junto con otras habilidades especiales que nos permiten invocar almas o imponer condenas a nuestros enemigos.
Ambas clases son adiciones impecables que revitalizan la experiencia para los jugadores que vengan del primer Slay the Spire. No obstante, se echa en falta una evolución más drástica en las clases clásicas, cuya transición desde el primer juego resulta demasiado conservadora para una secuela de este calibre.
Desafío ascendente y la Cronología
En cuanto a la dificultad, la exigencia ha subido un peldaño. Slay the Spire II castiga con mayor dureza los errores de planificación desde el primer piso, obligando a una optimización del mazo mucho más temprana. A pesar de ciertos picos de dificultad irregulares en el segundo acto, la jugabilidad mantiene esa naturaleza adictiva que impide soltar el mando.
Por otro lado, para estructurar el avance y desbloquear nuevos personajes, cartas, pociones o artefactos, el juego introduce la llamada "Cronología". Se trata de un árbol temporal que sirve como núcleo de la progresión narrativa y jugable del título de Mega Crit. A medida que jugamos y acumulamos puntos con los diferentes personajes vamos desbloqueando recuerdos de esta cronología para conocer la historia de la Torre y sus habitantes mientras desbloqueamos de forma orgánica nuevo contenido para nuestras partidas.
Un acabado visual mucho más atractivo
A nivel visual, aunque mantiene el estilo minimalista que lo hizo famoso, se nota un trabajo mucho más concienzudo en todos los aspectos: desde el diseño de los personajes, monstruos o las cartas hasta la presentación de los menús del juego o la cronología hacen que todo entre mucho mejor por los ojos.
A esto hay que añadir que el título está muy pulido en lo técnico. No hace falta hablar de cuántos FPS alcanza Slay the Spire II en nuestro PC con una NVIDIA GeForce RTX 5080 ni en un PC consolizado como la ROG Xbox Ally X. En ambos dispositivos funciona bien, se ve bien, está bien adaptado al control en mando y no hemos tenido fallos ni problemas mientras jugamos.
Un multi como píldora final... y todo lo que está por llegar en el acceso anticipado
Antes de poner fin a estas impresiones queremos añadir que en Slay the Spire II incluye un modo multijugador cooperativo para hasta 4 jugadores con cartas especiales y sinergias entre personajes que no hemos podido probar por ahora pero que nos parece una idea de lo más interesante.
Además, Mega Crit ha anunciado que este acceso anticipado durará alrededor de un año y medio en el que aprovecharán para realizar ajustes de equilibrio, añadir más modos, nuevas partes de la cronología y otras sorpresas.
Slay the Spire II, la casi perfección de los juegos de cartas
Slay the Spire II es la evolución lógica de un titán de su género. Se presenta ya en su acceso anticipado como un producto más redondo, estético y complejo que su predecesor. Aunque los más críticos exigirán una ruptura mayor con el pasado, resulta difícil reprocharle nada a un título que perfecciona lo que ya era, para muchos, la perfección y que nos ha vuelto a atrapar desde la primera partida como pocos juegos saben hacerlo.
Ahora solo falta por ver los cambios que van introduciendo sus creadores durante el próximo año y medio antes de su lanzamiento definitivo, pero ya os adelantamos que es candidato a lo más alto.
Hemos realizado estas impresiones tras comprar Slay the Spire II en Steam.

































