El panorama del desarrollo español suma una nueva y ambiciosa propuesta con Prelude Dark Pain, el primer gran proyecto del estudio Quickfire Games. Este título se presenta como un RPG táctico por turnos de corte clásico, fuertemente anclado en una narrativa de fantasía oscura y un marcado estilo artístico. La premisa nos pone en la piel de Soren, un antiguo guerrero convertido en herrero que, tras una tragedia familiar, se ve abocado a liderar una revolución en Estátera, un mundo consumido por la guerra, la peste y las fisuras dimensionales provocadas por el misterioso Dolor Oscuro.
El mundo de Estátera y la estructura de campaña
Uno de los aspectos más definitorios de Prelude Dark Pain es su apuesta por una progresión lineal y narrativa, desmarcándose del manido formato roguelike. Aquí no hay pérdida de progreso tras una derrota; el avance es constante y está guiado por una trama estructurada mediante misiones principales y secundarias.
La exploración se vertebra a través de un mapa del mundo por el que el jugador se desplaza controlando a una versión en miniatura de su avatar al más puro estilo JRPG clásico. Durante estas travesías, es posible interactuar con diferentes facciones (el título promete más de veinte clanes distintos con su propia cultura), desencadenar combates aleatorios, descubrir tareas secundarias y reclutar nuevos aliados. Las decisiones tomadas a lo largo de este periplo tendrán un peso real, pudiendo alterar el curso de la historia o bloquear el acceso a determinados héroes.

El terreno como elemento táctico fundamental
En el plano jugable, el combate de Prelude Dark Pain se desarrolla sobre una cuadrícula que huye de la monotonía. El diseño de niveles plantea escenarios asimétricos, con formas irregulares y alturas variables. Esta orografía no es un mero adorno estético, sino el núcleo de su profundidad estratégica.
El posicionamiento físico de las unidades resulta vital en Prelude Dark Pain. Atacar desde una posición elevada (una casilla superior a la del objetivo) otorga multiplicadores de daño, una ventaja indispensable para exprimir el potencial de las clases a distancia como arqueros o tiradores. Del mismo modo, el juego penaliza los descuidos y premia la búsqueda constante de la retaguardia enemiga.

A esta capa táctica se suman las mecánicas de desplazamiento forzado. Durante los primeros compases del juego, como en el escenario del carromato en movimiento, se ilustra a la perfección cómo el uso de habilidades de empuje puede arrojar a los enemigos fuera del tablero, eliminándolos instantáneamente sin necesidad de agotar su barra de salud. Todo esto se complementa con un clásico pero efectivo sistema de alteraciones de estado (sangrado, ceguera, provocación...) para controlar el flujo de la batalla.

Gestión de escuadrón y progresión de personajes
La faceta de gestión de Prelude Dark Pain orbita alrededor de la configuración del equipo. El jugador debe confeccionar formaciones de hasta cinco integrantes, eligiendo entre un abanico que superará los veinte héroes jugables. Estos personajes se dividen en ocho arquetipos de clase (apoyo, daño a distancia, asesinos...).
Cada unidad cuenta con dos ramas de talentos y un total de veinticinco habilidades desbloqueables. La clave del éxito frente a los más de setenta tipos de enemigos y los desafiantes jefes finales reside en encontrar sinergias entre las habilidades del grupo. Fuera del campo de batalla, los recursos obtenidos en las escaramuzas sirven para fabricar mejores armaduras, accesorios y armas en la base de operaciones, reforzando así el ciclo de progresión.

Potente identidad visual y un sólido estado técnico en acceso anticipado
En lo referente a su dirección de arte, el título adopta un estilo de trazo grueso, colores contrastados y animaciones que recuerdan al popular Darkest Dungeon. A pesar de lo abigarrado que puede resultar este estilo de fantasía oscura, el juego logra mantener una excelente legibilidad durante los combates, permitiendo diferenciar claramente a las unidades del entorno gracias a un trabajo de iluminación muy cuidado y a las animaciones específicas para las habilidades especiales.
En su actual estado de acceso anticipado, Prelude Dark Pain exhibe un nivel de pulido sorprendente y unos sistemas muy consolidados. No obstante, presenta áreas de mejora lógicas de esta fase de desarrollo. La navegación por los menús puede resultar tosca en ocasiones y el control con mando aún carece de la intuición necesaria, haciendo que la experiencia sea mucho más satisfactoria utilizando teclado y ratón. Asimismo, el diseño visual de algunos enemigos menores denota que aún necesitan una última revisión artística.

Conclusiones
Prelude Dark Pain irrumpe en el panorama del acceso anticipado como un proyecto sólido, ambicioso y con las ideas muy claras. Al apostar por una campaña narrativa persistente con exploración de mapa tradicional, y combinarla con un sistema de combate táctico donde el aprovechamiento del entorno y las alturas son determinantes, Quickfire Games ha construido una base prometedora. Si el estudio aprovecha estos meses para pulir la interfaz, refinar el soporte para mandos y expandir su contenido manteniendo el rigor estratégico actual, este RPG español tiene todos los ingredientes para convertirse en una obra de referencia dentro del género táctico por turnos.
Hemos escrito estas impresiones tras probar el juego en PC gracias a un código para Steam proporcionado por ICO Partners.
































