'El Señor de los Anillos' es sin duda la mayor saga de fantasía del celuloide. La adaptación de la obra de J.R.R. Tolkien a manos de Peter Jackson sentó cátedra arrasando en la taquilla, los premios Oscar y hasta sirviendo como referente para un sinfín de producciones del género. La aventura de la Comunidad del Anillo está repleta de anécdotas y curiosidades, y una de las más destacadas es cómo Liv Tyler obligó a los responsables de la ficción a cambiar los planes originales sobre el final de 'El retorno del Rey'.
La última escena de Liv Tyler en 'El Señor de los Anillos: El retorno del Rey' fue, precisamente, su beso final con Aragorn (Viggo Mortensen), un momento dulce, tierno y una carga emotiva muy profunda que requería de una fuerte conexión entre ambos actores. Sin embargo, hubo un problema: Mortensen terminó de filmar sus secuencias antes de Tyler y abandonó la producción de Peter Jackson. El plan era que la actriz de Arwen besara al doble de su compañero de reparto para completar todas las tomas, pero esta se negó y el estudio no tuvo más remedio que hacer volver a Mortensen al set de rodaje para concluir con la historia de amor más bella de la trilogía.
"Querían que grabara mi beso con el doble de Viggo Mortensen y casi me da un infarto, no podía hacerlo. Pensé: '¿Qué queréis decir? Es mi última escena en la película. No puedo besar a su doble'. Entonces trajeron a Viggo de vuelta, gracias a Dios, y pude besar a Viggo", afirmaba Tyler durante una pasada entrevista. Al final, los dos artistas pudieron reunirse para firmar ese especial beso ante las cámaras de Jackson, firmando con ello uno de los momentos más preciosos de 'El Señor de los Anillos' durante el clímax de una de las mejores películas de fantasía de la historia.
