Análisis Ys Memoire Revelations in Celceta: Un JRPG de acción con toda la calidad de la mítica franquicia (Switch)
Ys Memoire: The Oath in Felghana e Ys Memoire: Revelations in Celceta son dos caras de la misma moneda. Ambos son remakes de lo que Nihon Falcom ha descrito como la estructura canónica de la historia general de la franquicia. Sendos títulos aparecieron en las ahora extintas portátiles de Sony (PSP y PS Vita respectivamente) ofreciendo versiones revitalizadas de las originales, aprovechando la potencia técnica de cada consola para dar un notable salto técnico. En los dos casos hablamos de JRPG que arrasaron en Japón en el momento de su lanzamiento y que contribuyeron a subrayar la importancia de la franquicia dentro de un género en el que se puede encontrar un poco de todo: desde auténticos huesos durísimos de roer pensados para jugadores expertos a aventuras más relajadas, aptas para todos los públicos.
Son, en definitiva, dos hermanos criados por los mismos padres, pero con personalidades muy distintas, un factor que se debe principalmente a que los orígenes de ambos son completamente diferentes. Como en su momento ya dimos buena cuenta de The Oath in Felghana, solo tenéis que echar un vistazo a su correspondiente análisis para profundizar en la intrahistoria de su creación. Sin embargo, el caso de Revelations in Celceta es cuando menos particular, ya que es el remake del polémico Ys IV, el primero en ver la luz sin la participación de sus dos creadores: Tomoyoshi Miyazaki y Masaya Hashimoto. La reacción de Falcom ante la marcha de los responsables de la trilogía original fue externalizar el desarrollo de la cuarta entrega, lo que resultó en dos versiones distintas en la que los estudios responsables (Hudson Soft y Tonkin House) aportaron sus propias ideas.
Así se entiende el porqué de la existencia de dos cuartas entregas, por así decirlo. La más importante, o la que al menos se había considerado canónica hasta la llegada de la adaptación que hoy analizamos, fue Ys IV: Mask of the Sun. Curiosamente, la que mejor reputación tiene es la que Nihon Falcom desecharía con el paso de los años: Ys IV: The Dawn of Ys. Para no irnos por las ramas entrando en detalles sobre los pormenores de la creación de ambas entregas, resumimos: el resultado de toda esta situación fue el desarrollo de un remake que vería la luz casi dos décadas después y que se llamaría, como seguramente ya habréis adivinado, Ys Memoire: Revelations in Celceta.
Un JRPG más centrado en la exploración que en la acción
Conocer esta información de antemano es esencial para entender la naturaleza de la mecánica de esta aventura, que se distanció de su alabado antecesor ofreciendo un estilo de juego más centrado en la exploración que en la acción. Se redujo el nivel de dificultad, uno de los aspectos más ásperos de The Oath in Felghana, y se puso el foco en crear un argumento centrado en el héroe por excelencia de la franquicia, Adol Christin, que en esta ocasión se presenta como un muchacho amnésico que trata recuperar su memoria por todos los medios. Para ello cuenta con un grupo de amigos que son contratados por el alcalde de Casnan, la ciudad donde comienza la historia, para que exploren los alrededores de esta con el objetivo de crear un mapa detallado de su orografía.
Como suele ser habitual en el género, con el paso de las horas descubriremos que Adol tiene un papel muy importante que cumplir para impedir que el mundo caiga en desgracia. Esta vez, su principal tarea consiste en sanar a un dios corrompido por la oscuridad, Eldeel, que es la vez responsable de guiar a la humanidad por la senda correcta y de la pérdida de memoria de nuestro héroe. Sin ofrecer nada especialmente llamativo, el argumento es mucho más interesante que el de su antecesor, además de resultar clave para unir las diferentes líneas temporales que ofrece cada capítulo de la franquicia. Revelations in Celceta tiene lugar un año después de los acontecimientos que recientemente tuvimos ocasión de descubrir en Ys X: Proud Nordics y uno antes de lo vivido en Ys Memoire: The Oath in Felghana.
Es un tanto curioso que esto sea así teniendo en cuenta que estas dos entregas son las últimas de la serie que han visto la luz en el mercado, por lo que es difícil encontrar un momento más adecuado que este para conocer sus pormenores, que profundizan en los orígenes aventureros de Adol.
Más que un remake, una reedición
Dejando a un lado la historia de la creación de Ys IV y de la naturaleza de Revelations in Celceta, y ya centrándonos en la versión que hoy nos ocupa, es menester señalar un aspecto crucial sobre su aparición en el catálogo de Nintendo Switch: más que un remake, lo que tenemos entre manos es una reedición de las versiones de PS Vita, PS4 y PC con una banda sonora regrabada para la ocasión y poco más. Hay una ligera mejora visual, pero ninguna novedad en el aspecto jugable o argumental, por lo que, si ya tenéis en vuestro catálogo alguna de las versiones originales, es poco probable que, salvo por el a veces implacable impulso coleccionista, os interese adquirir un juego que, por lo demás, es prácticamente el mismo que llegó a Europa hace algo más de diez años.
Una mecánica entretenida y familiar
La base de Revelations in Celceta sigue un sistema muy parecido al de Ys Seven. Con una cámara que busca siempre el plano más cinematográfico posible, manejamos a Adol mientras exploramos grandes mapas en los que combatimos en tiempo real con monstruos que pululan a sus anchas. La mecánica es la habitual en la de un JRPG de acción, con el foco puesto en la sinergia que existe entre Adol y los diferentes compañeros de batallas que iremos incluyendo en nuestro equipo con el paso de las horas. Cada personaje cuenta con su propio estilo de combate, que a su vez depende del arma con el que causaremos más o menos daño a los enemigos en función de sus habilidades. Podemos poner en práctica una serie de técnicas especiales que añaden variedad al sistema de ataque, defensa y evasiones que emplearemos en la mayoría de los casos para solventar de la forma más eficaz los múltiples encontronazos que viviremos a lo largo de las treinta horas que dura la historia principal.
La dificultad, que permite elegir entre distintos niveles que van desde el más sencillo al más complejo y exigente, permite a jugadores de todo tipo disfrutar de la jugabilidad sin tener que complicarse la vida. Como decíamos, no hay cambios significativos en comparación a las versiones que aparecieron en el mercado hace diez años, por lo que si ya hemos disfrutado de esta experiencia no habrá nada aquí que nos coja por sorpresa. Las sensaciones que arroja este estilo de juego siguen siendo igual de estimulantes y entretenidas, con un sistema de aumento de nivel tras obtener experiencia al derrotar a los enemigos y jefes finales. Estos suelen ofrecer los momentos álgidos de la aventura, en los que podremos a prueba todo lo que hemos aprendido hasta llegar a ese punto. Además de las misiones principales, que se basan en ir descubriendo el mapa de Celceta paulatinamente, tendremos que realizar algunas secundarias que añaden algo de variedad a lo que, por lo demás, es un desarrollo bastante estándar y de sobra conocido para los aficionados al género.
Un port 1:1 que ofrece muy pocas novedades
Ys Memoire: Revelations in Celceta es un juego creado y pensado para exprimir la nada desdeñable capacidad técnica de la que hacía gala PS Vita. Esto garantiza un nivel técnico aceptable, con un motor que rinde sin grandes altibajos y en el que podemos apreciar sutiles mejoras de rendimiento, con personajes mejor definidos, fondos menos distorsionados y, en general, mayor fluidez a la hora de explorar pueblos y mazmorras. Esto es algo que se aprecia especialmente al jugar en Switch 2, donde el juego muestra un nivel ligeramente superior al de la anterior consola de Nintendo, sin llegar nunca a marcar una diferencia realmente significativa entre ambos. Contar con tiempos de carga más rápidos y pequeñas mejoras aquí y allá mejora la experiencia visual del original, pero lo hace con más de diez años de diferencia respecto al lanzamiento de este, por lo que mentiríamos si no admitiésemos que esperábamos algo más de esmero por parte de Falcom en este sentido.
Esto se debe en gran parte al hecho de que la única auténtica novedad que figura en esta edición es la aportación de una banda sonora original con aspiraciones más grandilocuentes que no se terminan de cumplir por la pésima calidad de algunos arreglos. El problema aquí no es tanto la calidad de la nueva BSO en general como el hecho de que este sea el único atractivo que aporta esta versión de Revelations in Celceta. Esto implica que la aventura, además de ser prácticamente idéntica en todo a sus hermanos mayores, vuelve a llegar al mercado en inglés. Esta decisión es difícil de entender teniendo en cuenta el tiempo que ha transcurrido desde la aparición de la versión de Vita y las posteriores adaptaciones a PS4 y PC. Aunque es cierto que la aventura no ha perdido frescura y le mecánica sigue siendo igual de adictiva, es una lástima que el estudio japonés no haya apostado por ofrecer algo más en cuestión a aspectos relacionados con la calidad de vida, algo que se ha convertido en un estándar dentro de las reediciones de antiguos RPG que buscan adaptarse a los tiempos que corren.
Conclusión
Hay dos formas de valorar este port de Ys Memoire: Revelations in Celceta. Podemos celebrar que pase a formar parte del catálogo de Switch, ya que se trata de uno de los JRPG más interesantes del catálogo de PS Vita, la consola en la que vio originalmente la luz y de la que claramente es un referente exponencial. Es decir: su jugabilidad y rendimiento técnico se ajustan a los títulos de los que disfrutamos en la década pasada, como bien destacamos en el análisis que os ofrecimos en su día de este. Si nunca hemos disfrutado de esta entrega, este es un buen momento para hacerlo, sin desmerecer a las versiones de PC y PS4 que todavía hoy se pueden jugar sin mayores problemas.
Sin embargo, si vemos este lanzamiento desde el prisma del jugador que esperaba encontrar algo nuevo más allá de una "nueva" BSO que tampoco ha resultado ser nada del otro mundo, encontramos pocos o ningún motivo para recomendar pasar por caja. Salvo por contar con una puesta en escena más fluida, el resto de los aspectos, incluyendo la ausencia de una traducción al español, son exactamente los mismos. Algo más de esmero a la hora de mejorar el aspecto gráfico no le hubiese venido nada mal, como tampoco añadir las ya habituales mejoras en concepto de calidad de vida, que aquí brillan por su ausencia. Esta entrega no ha perdido su frescura, pero con el tiempo que ha transcurrido desde su lanzamiento original, esperábamos encontrarnos con algo más que un simple port. Con todo, sigue siendo una opción muy recomendable si no habéis disfrutado de ella.
Hemos analizado este juego en Switch 2 con un código de descarga proporcionado por Decibel PR.
NOTA
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Puntos negativos
En resumen
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