Análisis Mouse: P.I. For Hire: El Mickey Mouse con pistolas nos ha volado la cabeza con su violencia y carisma (PC, PS5, Xbox Series X, Switch 2)
Cuando Fumi Games y PlaySide mostraron por primera vez MOUSE: P.I. For Hire hace casi tres años, el mundo del videojuego se detuvo ante su magnetismo visual. No era solo la nostalgia; era la audacia de aprovechar que el Mickey Mouse de Steamboat Willie pasaba a dominio público en 2024 para construir un shooter repleto de acción con la estética rubber hose de los años 30.
Tras completar la versión final antes de su estreno este 16 de abril de 2026, queda claro que MOUSE: P.I. For Hire no es un simple ejercicio estético. Jack Pepper demuestra que el "peso de dibujo animado" es tan contundente como el plomo de cualquier boomer shooter moderno.
Ratiburgo: El estilo 'rubber hose' en tres dimensiones
Es imposible no entrar en el mundo de MOUSE: P.I. For Hire sin quedar prendado de su apartado artístico. Todo ha sido realizado totalmente a mano, huyendo de las texturas digitales convencionales para abrazar una calidez orgánica que recuerda a los cortos de 1930. Su apuesta por el blanco y negro, lejos de ser un impedimento visual para este tipo de juego, es un acierto: el cuidado efecto de animación mantiene la imagen fresca y logra una sensación casi tridimensional dentro de su dibujo plano.
Esta fastuosidad visual huye del envoltorio vacío. La ciudad de Ratiburgo, sumida en la corrupción y el crimen, respira la atmósfera de una auténtica película noir. Los enemigos no solo reciben disparos; reaccionan de forma elástica y exagerada, respetando la lógica visual de la época pero con una crudeza que choca —de forma muy satisfactoria— con su apariencia infantil y que no renuncia a cierto gore como cabezas explotando o rostros demacrados llenos de golpes.
Combate elástico al ritmo de jazz: El feeling del gatillo
El núcleo de MOUSE: P.I. For Hire es un combate frenético de shooter en primera persona clásico que nos va desafiando llevándonos a lo largo de sus niveles por distintas arenas. La banda sonora de jazz marca el pulso de los tiroteos, avisando de la presencia de los enemigos.
Por otro lado, el manejo de las armas es satisfactorio y Fumi Games ha hecho ajustes desde nuestra prueba anterior en la que la escopeta eclipsaba al resto del arsenal por su potencia desmedida. En esta versión final se ha equilibrado rebajando su poder y dando protagonismo a otras armas para coser a balazos a nuestros enemigos.
En este sentido, al menos para nuestro estilo de juego, la ametralladora sobresale por encima del resto del arsenal, permitiendo limpiar arenas con una eficiencia que quizá necesite un último retoque, aunque no deja de ser inmensamente divertida de usar. No obstante, el diseño de los encuentros obliga a rotar hacia armas más disparatadas, desde proyectiles de pintura blanca ácida hasta ingenios experimentales que rompen con lo convencional.
Agilidad en el diseño de niveles
Jack Pepper no se mueve como un personaje de 1930, sino como un protagonista de acción de 2026. El juego integra mecánicas de impulso, doble salto, la posibilidad de correr por las paredes y un gancho que otorga una verticalidad magnífica.
El diseño de los más de 20 niveles sigue una estructura inspirada en los shooters clásicos, con algunos secretos, la presencia de backtracking en ciertos momentos y un aire old school que se mezcla con otros elementos más modernos en su diseño. Hay niveles sumamente divertidos que alternan todo tipo de mecánicas que ya hemos visto antes, pero que se introducen de una forma inteligente para que el juego se sienta fresco durante las 10/12 horas que os llevará completarlo.
Eso sí, también se notan ciertos errores de novato en el estudio: límites de pantalla algo irregulares que podrían haberse justificado un poco mejor aunque el propio estudio es consciente e incluso bromea con ello en una de las partes del juego.
El tablón de Pepper: ¿Investigación o contexto?
La faceta de detective es quizás el punto donde el juego podría haber tenido un poco más de "chicha". Aunque existe un bucle detectivesco visualmente satisfactorio, donde Pepper regresa a su oficina para organizar pruebas en un tablón de corcho, no estamos ante mecánicas reales de investigación. No hay que resolver puzles complejos ni interrogar sospechosos; encontrar las pistas es sencillo y su función es meramente narrativa: una forma con estilo de presentarnos la historia y darnos paso al siguiente tiroteo.
Lo mismo ocurre con los viajes en coche desde nuestra oficina a los distintos puntos del mapa, es un añadido curioso y divertido, una forma de sumergirnos en la historia y de que no parezca que nuestro protagonista se teletransporta, pero no hay profundidad más allá de eso.
En el plano narrativo, MOUSE: P.I. For Hire es sólido y despierta una curiosidad genuina por los casos de Pepper. El relato está trufado de guiños y referencias al cine y algunas referencias viejunas, ejecutados con una complicidad que el jugador veterano agradecerá.
Desafío justo y algunos jefes muy inspirados
La curva de dificultad de MOUSE: P.I. For Hire es equilibrada y progresiva. El juego evita el castigo gratuito y tampoco creemos que el objetivo del estudio sea desafiar en demasía al jugador, sino ofrecer una experiencia frenética, divertida y accesible con ciertos puntos un poquito más desafiantes.
En cuanto a los jefes finales, hay algunos de ellos realmente chulos y que nos han gustado bastante, y otros que quizás han pecado de ser un poco simples pero, aun así, en líneas generales cumplen con su función de ese pequeño desafío final para completar ciertos niveles y avanzar en la historia.
Rendimiento técnico: Solidez en la palma de tu mano
En el apartado técnico nos hemos encontrado con varios cierres abruptos durante nuestras partidas que parecen haberse reducido de forma drástica tras el último parche. Han sido molestos y afecta a la nota final del juego, pero por suerte la distribución continua de los puntos de guardado (y los guardados automáticos) han hecho que no hayamos tenido que repetir secciones completas y hemos vuelto rápidamente a donde estábamos cuando se han producido.
Pasando al rendimiento numérico, el juego está bien optimizado si obviamos esos cierres. En nuestro PC de gama alta con una NVIDIA GeForce RTX 5080, procesador 5900 X y 64 GB de RAM hemos podido jugar con gráficos al máximo a 4K y a más de 144 FPS. Por otro lado, MOUSE: P.I. For Hire tiene la verificación para Steam Deck y aunque no hemos podido probarlo en la máquina de Valve sí lo hemos hecho en la ROG Xbox Ally X, pudiendo jugar a 1080p y 60 FPS con gráficos en alto tanto conectados a corriente como haciendo uso de la batería.
Conclusión
MOUSE: P.I. For Hire ha logrado lo que parecía imposible: que su asombroso apartado visual no se coma al videojuego. Es una propuesta estimulante, fresca y con una personalidad arrolladora.
Aunque tiene aristas que pulir en el diseño de niveles y su faceta de investigación es testimonial, su gunplay es muy satisfactorio, su carisma visual y su banda sonora de jazz lo convierten en una de las sorpresas de 2026. Ratiburgo es una ciudad que merece ser salvada, disparo a disparo, en blanco y negro.
*Hemos realizado este análisis gracias a un código para PC proporcionado por Forty Seven.

NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
Últimos análisis de PC, PS5, Xbox Series X y Switch 2















