Vivimos los últimos tiempos de los coches a gasolina. O al menos, así quieren los gobiernos y gran parte de la industria de la automoción. Mientras las leyes empujan a los consumidores y conductores a un futuro eléctrico y sostenible, las grandes marcas comienzan a diseñar sus coches especiales de cara al mañana. Tesla prepara incluso vehículos que no necesitan conductores, fabricantes como BMW preparan coches voladores y las grandes carrocerías de lujo no tiran la toalla con sus propias experiencias premium. Pero, ¿qué ha pensado Ford para el mañana de la automoción? Pues mantener el olor a gasolina.
Según una encuesta reciente encargada por Ford (vía Gizmodo), el 20% de los conductores dice que lo primero que extrañarán al cambiar a un vehículo eléctrico es el olor a gasolina. Por eso, y en colaboración con varias narices de oro, han diseñado un perfume que nos permitirá tener el mismo olor que tanto podemos echar de menos en nuestro coche ecológico.
Adoramos el olor a gasolina y Ford lo sabe
Para muchos es uno de los olores más embriagadores de todos los que podemos experimentar. Es una experiencia sensorial superior. Lo relacionamos con viajes, buenas experiencias y momentos de placer. De hecho, los resultados de la encuesta encargada por Ford indican que casi el 70% de los encuestados afirman que en parte extrañarían el olor si se cambiaran a un coche eléctrico que, lógicamente, no necesita de ningún tipo de combustible. Tras varios debates internos, el fabricante de coches ha decidido dar luz verde a una nueva fragancia que imita ese olor tan característico de la gasolina. Llamada Mach-Eau GT se despacha con varias tiras de cartón para que podamos empaparlas y esconderlas dónde queramos. ¿En nuestro coche? Vale. ¿Debajo de la almohada? Pues también.
"A juzgar por los resultados de nuestra encuesta, el atractivo sensorial de los autos a gasolina sigue siendo algo que los conductores son reacios a abandonar. La fragancia Mach Eau está diseñada para darles un toque de ese aroma a combustible que todavía anhelan. Y debería permanecer el tiempo suficiente para que el rendimiento del GT haga que cualquier otra duda también se evapore", explican desde Ford. En realidad, Ford no comercializará la fragancia de forma directa, ya que se trata de una especie de producto de promoción que se despachará en circunstancias muy concretas.
Pero lo curioso del estudio de mercado de Ford es que se arrojan varias ideas que nos dejarán de piedra. La primera es que según los datos del estudio, el aroma a gasolina se ha clasificado como un aroma más popular que el vino o el queso, estando únicamente superado por el olor de los libros nuevos. La segunda, es que se trata de un aroma 'adictivo' que hace click en nuestro cerebro y que nos deja absolutamente absortos. Ford ha jugueteado con el concepto del combustible, añadiéndole a Mach-Eau el aroma ahumado clásico, un poco de caucho para apelar a la conducción y un elemento 'animal'.
La perfumista Pia Long estuvo trabajando en esta mezcla con benzaldehídoi intentando imitar el aroma de los interiores de los automóviles, añadiendo paracresol para crear el olor a goma de los neumáticos y una mezcla de jengibre azul, lavanda, geranio y sándalo para crear un aroma metálico y ahumado, un hecho que muchos relacionan íntimamente con la conducción. La idea es que, una vez nos metamos en nuestro Mustang eléctrico, tengamos una experiencia de conducción tradicional. La botella de Mach-Eau ha sido creada por los consultores de fragancias Olfiction y no se espera que tenga una tirada masiva ni comercial, aunque nunca se sabe con estas cosas.















