Argelia y Marruecos han intensificado su carrera armamentística hasta niveles sin precedentes en su lucha por el equilibrio militar del Magreb. Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Argelia incrementó su gasto en defensa hasta los 25.400 millones de dólares, un aumento del 11% respecto a 2024, lo que la convierte en el país africano que más invierte en su ejército.
El dato más significativo es la relación entre este gasto y la economía argelina: el gasto militar representa el 8,83% de su PIB, situándola como la segunda potencia mundial en inversión militar en relación con su riqueza, solo por detrás de Ucrania, inmersa en guerra desde hace cuatro años.
Argelia está revisando sus políticas, fortaleciendo su capacidad militar, desafiando a Marruecos y reforzando su alianza con España en el Magreb
Según Infodefensa, este esfuerzo sostenido se basa en la renta energética de los hidrocarburos y responde a una estrategia clara: consolidar su posición como principal fuerza militar del Magreb y ejercer presión directa sobre Marruecos en el conflicto por el Sáhara Occidental.
Marruecos no se ha quedado atrás. También ha intensificado su modernización militar con 6300 millones de dólares en 2025, elevando su gasto al 3,4% del PIB. Su apuesta se centra en cazas de última generación, drones y sistemas de inteligencia, además de reforzar su alianza estratégica con Estados Unidos.
El resultado es un escenario de alta tensión regional: Argelia y Marruecos concentran más de la mitad del gasto militar de África, convirtiéndose en el epicentro del rearme en el continente. En paralelo, España mantiene una inversión superior en términos absolutos y ha acelerado su propia modernización militar, superando por primera vez el 2% del PIB en defensa.















