El tropiezo comercial de 28 años después: El templo de los huesos ha dejado una pequeña herida en una de las sagas de terror más celebradas del último año. La directora Nia DaCosta ha reconocido en una entrevista con Empire que la decepcionó la respuesta en taquilla de la película, sobre todo porque, según su lectura, casi todos los indicadores previos apuntaban en la dirección contraria: buenas críticas, buena recepción del público y una conversación bastante favorable alrededor del filme. Aun así, la secuela no logró repetir el impulso de la primera entrega.
Las cifras explican bien esa mezcla de orgullo y frustración. Según Box Office Mojo, 28 años después: El templo de los huesos cerró su recorrido con 58,5 millones de dólares en todo el mundo, frente a los 151,3 millones que había conseguido 28 años después. El contraste es todavía más visible en el arranque: la segunda abrió con 12,5 millones en Estados Unidos en 3.506 salas, muy lejos del debut de la primera, que había arrancado con 30 millones en su primer fin de semana.
Una secuela querida, pero con mucha menos taquilla
Lo más llamativo es que el descenso no encaja del todo con la percepción crítica de la película. DaCosta explica en esa conversación que siente haber hecho una gran cinta y que el público que la encontró respondió bien a ella. Su propia teoría apunta a un posible problema de calendario: entre una película y otra apenas pasaron unos meses, y quizá parte del público sintió que ya había tenido su ración de infectados el verano anterior, sin percibir del todo que estaba llegando la continuación directa. Es una explicación imposible de demostrar del todo, pero no suena descabellada viendo la rapidez con la que se encadenaron ambos estrenos.
Ese desfase entre prestigio y caja también dice algo sobre el momento actual del cine de terror. Ya no basta con gustar mucho a la crítica o generar simpatía entre el público más atento; para sostener una secuela cara o una trilogía ambiciosa hace falta convertir esa buena voluntad en urgencia real de compra de entrada. El templo de los huesos pareció funcionar más como película apreciada que como acontecimiento imprescindible, y ahí es donde se le abrió el agujero. La primera había regresado con el peso del reencuentro entre Danny Boyle y Alex Garland; la segunda, aun con excelentes credenciales, llegó con bastante menos efecto sorpresa. Esa es una inferencia razonable a partir de su recepción y de la diferencia de recaudación entre ambas.
El reto de convertir prestigio en urgencia
DaCosta, en cualquier caso, no reniega del resultado. En sus palabras hay decepción económica, sí, pero también una defensa clara de la película y de su valor a largo plazo. Viene a decir algo que muchos directores repiten cuando la taquilla no acompaña: una película puede no encontrar a todo su público en salas y, aun así, acabar teniendo una vida más larga y más amable con el tiempo. El hecho de que ya esté disponible en 4K, Blu-ray, DVD y digital, como recordaba Empire, refuerza precisamente esa idea de segunda vida fuera del cine. Pero aún no hay ninguna información de esa ansiada tercera parte con Cillian Murphy, cuando supuestamente se iba a estrenar en 2027, y esto es debido a este mal desempeño que tuvo la segunda entrega, que aún valorada por la crítica, no trajo a espectadores al cine.















