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Los juegos de la década: Final Fantasy XIV A Realm Reborn

El milagro de Naoki Yoshida y el renacer de Eorzea, uno de los mayores ejemplos que nos ha dejado esta década de cómo rehacer un juego fallido y llevarlo a lo más alto de una saga legendaria.
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Actualizado: 23:55 10/12/2019
Cobertura Los juegos de la década

El año 2010 fue, sin lugar a dudas, uno de los peores que ha sufrido la saga Final Fantasy. Por un lado, supuso el estreno de de su decimotercera entrega, una de las más divisivas y polémicas de la serie, algo que fue a peor en tan solo unos meses con el lanzamiento de Final Fantasy XIV Online, probablemente uno de los peores MMORPG que hayamos tenido el dudoso gusto de haber jugado.

Final Fantasy XIV: A Realm Reborn Imagen 1

Si bien la aventura de Lightning pudo gustar más o menos, el nuevo juego online de Square Enix fue una debacle de tal magnitud que el propio Yoichi Wada, el presidente por aquel entonces de la compañía, reconoció que por su culpa la imagen de la marca había quedado gravemente dañada. Y si a esto le sumamos el hecho de que la mayoría de MMO con cuota de pago que se lanzan al mercado suelen fracasar independientemente de su calidad, todo parecía presagiar su cierre en cuestión de semanas, manchando para siempre el historial de una de las sagas más queridas y exitosas de la industria. Sin embargo, la historia fue bien diferente y se ha convertido en una de las más inspiradoras y sorprendentes de nuestro hobby favorito, motivo por el que creemos que se ha ganado a pulso su puesto en nuestra selección de "Juegos de la década".

El origen de un milagro

Ante esto, en Square Enix no lo dudaron ni un solo momento: el juego necesitaba un nuevo equipo directivo con el suficiente talento como para revertir la situación y enderezar su rumbo, una tarea que muchos podrían considerar como imposible. Sin embargo, fue precisamente aquí, tras su primer mes en la calle, cuando la compañía tomó la que fue una de las mejores decisiones de toda su historia, despidiendo a Hiromichi Tanaka, su productor original, para poner al cargo del proyecto a Naoki Yoshida, el hombre que fue capaz de obrar el milagro.

Desde el mismo momento en el que se puso al mando se notó que algo había cambiado, reestructurando al equipo de desarrollo y manteniendo una comunicación constante y muy abierta con los fans, quienes siempre estaban informados de todas las mejoras, cambios y novedades en los que estaban trabajando. Yoshida estaba completamente comprometido con el juego y con sus jugadores hasta el punto de no cobrar cuota durante todos esos meses en los que consideró que el título no era merecedor del dinero de sus seguidores.

Así pues, poco a poco y sin olvidarse de escuchar a los fans, el proyecto fue tomando forma y llegó a convertirse en algo medianamente entretenido y disfrutable, pero el golpe maestro no llegaría hasta finales de 2012, momento en el que Eorzea, la mágica tierra en la que se ambienta esta entrega, sufrió un cataclismo que la cambió para siempre, algo que los jugadores pudieron presenciar tras seguir una intensa trama argumental y que, por supuesto, conllevó el cierre de los servidores.

El renacer de un reino

En agosto de 2013, el título volvió a abrir sus puertas bajo el nombre de Final Fantasy XIV: A Realm Reborn, un juego que, a efectos prácticos, era completamente nuevo. Sí, era secuela argumental de Final Fantasy XIV Online y compartía ciertos puntos con él, pero todo lo demás, como su sistema de combate, era totalmente nuevo. Además, el hecho de que ocurriera un cataclismo permitió que el equipo pudiese remodelar sus mapas por completo para hacerlos más interesantes y darles una personalidad mayor.

Final Fantasy XIV: A Realm Reborn Imagen 2

Todo esto fue un paso necesario, ya que el juego original estaba tan roto que Yoshida consideró necesario cortar por lo sano y crear algo nuevo desde cero, motivo por el que se dedicó a trabajar durante años en esta versión al mismo tiempo que mantenía y actualizaba la antigua. Con el objetivo de hacer el mejor MMORPG posible, el creativo se dedicó a estudiar otros títulos del mercado, prestando especial atención a World of Warcraft para descubrir qué es lo que gustaba tanto de él y qué fue lo que lo llevó al éxito.

Por ello, no es de extrañar que A Realm Reborn tuviera cosas en común con el juego de Blizzard y que nos recordase inevitablemente a él en ciertos aspectos, pero nadie puede negar que fue un auténtico juegazo que puso la industria patas arriba desde su mismo relanzamiento. La historia y la narrativa eran puro Final Fantasy de los buenos, los jefes y las mazmorras eran una auténtica gozada, a nivel audiovisual dejaba sin habla, los combates eran divertidísimos y había una buena cantidad de contenidos para estar entretenidos durante semanas.

Lo mejor de todo es que sus desarrolladores fueron capaces de crear una experiencia Final Fantasy muy tradicional y que podía ser disfrutada por cualquier seguidor de la serie, independientemente de su experiencia con los juegos online, ya que su historia principal estaba planteada y estructurada como la de un JRPG clásico para un jugador, con la salvedad de que a las mazmorras deberíamos ir acompañados por otros jugadores.

¿El mejor Final Fantasy?

Por supuesto, este duro trabajo y todos esos años de dedicación y sacrificio para convertir un producto fallido en algo a la altura de los mejores tuvo su recompensa: el éxito de crítica y público fue unánime y quienes decidían darle una oportunidad quedaban atrapados sin remedio en su fantástico mundo.

Pero la cosa no acabó aquí, ya que en vez de relajarse, el equipo de Yoshida siguió trabajando duro y sin descanso en seguir mejorando el juego con multitud de sorprendentes actualizaciones de contenido gratuitas y expansiones que han mantenido vivo el título hasta hoy, cuyo estado de salud es envidiable y donde encontramos tantísimas cosas para hacer que puede llegar a resultar hasta abrumador.

Los juegos de la década: Final Fantasy XIV A Realm Reborn Imagen 2

Este empeño por superarse nos ha llevado a Shadowbringers, su expansión más reciente lanzada este mismo año, donde nos han ofrecido la que es con casi toda seguridad, la mejor historia que hemos disfrutado nunca en una entrega numerada de la serie. A día de hoy, para muchos es uno de los mejores Final Fantasy y el mejor MMORPG jamás realizado, lo que habla por sí solo de lo que un estudio dedicado y comprometido con su trabajo y sus fans puede llegar a hacer. Todo un ejemplo de cómo rehacer un juego y de cómo convertir lo que antes era motivo de vergüenza en un producto que lucir con gran orgullo.

Los juegos de la década

Durante todo el mes de diciembre, cada día, vamos a hablar de unos de los juegos que creemos que han marcado la última década. Por su calidad, por su influencia, porque han sido un enorme éxito de público o porque han iniciado modas o tendencias que han definido estos diez últimos años en el mundo de los videojuegos, así hasta un total de 31 títulos que hemos seleccionado:

Carlos Leiva
Colaborador
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Más sobre Final Fantasy XIV: A Realm Reborn

La saga Final Fantasy vuelve a PS4 esta vez con un título dedicado a los fans de los MMO. A Realm Reborn vuelve a los orígenes para aprovechar los hechos ocurridos en la segunda edición de Final Fantasy. Square Enix ha querido trabajar a fondo con los escenarios, modificados para mejorar la navegación, además de pensar en los diferentes ataques y su implementación al juego grupal. Una apuesta del estudio para adaptar todo el peso de una de las sagas más conocidas al mundo multijugador.

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