Información del juego
Onimusha: Way of the Sword es una aventura de acción desarrollada y publicada por Capcom para PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC. Lanzado el 4 de septiembre de 2026, supone el regreso de la saga con su primera entrega principal completamente nueva desde Onimusha: Dawn of Dreams (2006). El juego nos pone en la piel del legendario espadachín Miyamoto Musashi, obligado a utilizar el Guantelete Oni para enfrentarse a los demoníacos Genma en una versión fantástica y corrompida del Kioto de comienzos del periodo Edo.
El espectacular regreso de los samuráis y demonios de Capcom
La historia comienza cuando una misteriosa sustancia conocida como Malicia cubre Kioto y transforma sus calles, templos y barrios en lugares dominados por criaturas sobrenaturales. Musashi, un guerrero arrogante y obsesionado con convertirse en el espadachín más poderoso, obtiene accidentalmente el Guantelete Oni, un artefacto que le concede capacidades sobrehumanas y le permite absorber las almas de los Genma derrotados. Aunque inicialmente rechaza esta responsabilidad, pronto se ve arrastrado a una batalla que pondrá a prueba tanto su habilidad con la espada como su propia humanidad.
El argumento combina personajes históricos con figuras procedentes del folclore japonés. Entre ellos se encuentra Sasaki Ganryu, rival de Musashi y también portador de un Guantelete Oni, además del temible Shuten Doji, una poderosa criatura que encabeza la amenaza demoníaca. Capcom ha concebido esta entrega como una historia independiente, por lo que no es necesario conocer los juegos anteriores ni la serie de animación para comprender los acontecimientos.
Uno de los aspectos más llamativos de la producción es el diseño de su protagonista. El rostro de Miyamoto Musashi está basado en el legendario actor japonés Toshiro Mifune, conocido por sus colaboraciones con Akira Kurosawa en películas como Los siete samuráis y Yojimbo. Esta influencia cinematográfica se aprecia también en las animaciones, la puesta en escena de los duelos y el tono de una aventura que combina acción samurái, terror sobrenatural, drama y algunos momentos de humor.
La jugabilidad se articula alrededor de un elaborado sistema de combate con espada en tercera persona. Musashi puede encadenar ataques, bloquear, esquivar, desviar golpes y romper la postura de sus adversarios para abrir oportunidades ofensivas. La técnica más arriesgada continúa siendo el Issen, un contraataque de enorme potencia que exige responder en el instante preciso antes de recibir el golpe. Dominar su ejecución permite acabar rápidamente con enemigos peligrosos y encadenar espectaculares eliminaciones.
Los enfrentamientos tienen un ritmo deliberado que recompensa la observación y la precisión. Pulsar botones sin control puede funcionar contra los primeros Genma, pero los enemigos posteriores utilizan ataques imparables, armas a distancia, protecciones y combinaciones capaces de castigar los errores. Los jefes constituyen uno de los grandes pilares de la experiencia y obligan a estudiar patrones, medir las distancias y encontrar el momento adecuado para contraatacar.
El Guantelete Oni permite absorber las almas liberadas por los enemigos, aunque hacerlo en mitad de una batalla deja a Musashi momentáneamente expuesto. Estas almas sirven para recuperar vitalidad, fortalecer al protagonista y alimentar distintas capacidades sobrenaturales. A medida que avanza la aventura se desbloquean nuevas armas, técnicas y poderes Oni capaces de modificar las opciones ofensivas y defensivas del samurái.
La interacción con los escenarios también tiene importancia durante el combate. Musashi puede empujar a sus adversarios contra paredes, precipicios y elementos peligrosos, utilizar objetos del entorno o aprovechar la posición de cada enemigo para controlar enfrentamientos numerosos. El resultado es un sistema visceral, estratégico y espectacular que mantiene mecánicas características de la saga original, como la absorción de almas, pero las adapta a un juego de acción moderno.
Onimusha: Way of the Sword no es un mundo abierto tradicional. La aventura alterna zonas relativamente amplias de Kioto con secciones más lineales, templos, fortalezas y escenarios sobrenaturales. La exploración permite descubrir cofres, mejoras, documentos, puzles ambientales y encargos secundarios conocidos como Curious Cases, pequeñas historias que profundizan en los habitantes, las leyendas y los horrores provocados por la invasión Genma.
La campaña tiene una duración aproximada de entre 20 y 30 horas, dependiendo del tiempo dedicado a explorar y completar actividades opcionales. Tras terminarla se habilitan opciones adicionales como Nueva Partida+, además de niveles de dificultad superiores destinados a quienes quieran dominar por completo las paradas, los Issen y las diferentes combinaciones de armas. Se trata de una experiencia exclusivamente para un jugador, sin modalidades cooperativas ni competitivas.
En el apartado audiovisual, el juego utiliza el RE Engine de Capcom para representar una Kioto detallada, sombría y progresivamente deformada por la Malicia. Las animaciones de combate transmiten el peso de cada impacto, mientras que las criaturas mezclan elementos de la mitología japonesa con diseños grotescos propios del terror. La dirección artística destaca especialmente durante los enfrentamientos contra jefes y las secuencias cinematográficas.
La recepción crítica ha sido muy positiva. Los análisis han elogiado especialmente la profundidad del combate, la precisión de las paradas, los enfrentamientos contra jefes, las animaciones y el carisma de esta interpretación de Miyamoto Musashi. En el momento de su lanzamiento, las puntuaciones medias se situaron por encima de los 80 puntos, consolidándolo como un regreso muy bien recibido para la franquicia.
Las principales críticas se han dirigido a la irregularidad de algunas actividades secundarias, la reutilización de ciertos enemigos y escenarios, y un ritmo que puede perder intensidad en las secciones más centradas en recolectar materiales. Aun así, existe un consenso generalizado en que su excelente sistema de combate compensa estas limitaciones y ofrece algunos de los mejores duelos de espada vistos en un juego de acción reciente.
En resumen, Onimusha: Way of the Sword recupera con éxito la combinación de samuráis, demonios y fantasía histórica que convirtió a la serie en una de las más recordadas de Capcom. Su exigente sistema de combate, los poderes del Guantelete Oni, la presencia de Miyamoto Musashi y su espectacular representación del Kioto feudal lo convierten tanto en una continuación digna para los seguidores veteranos como en un excelente punto de entrada para quienes descubran ahora la saga.































En resumen
































































































































































