Análisis de Resident Evil 4 (PS2)

El giro que representó Resident Evil 4 para toda la saga lo pudieron saborear los poseedores de GameCube a principios de año. Una experiencia de juego soberbia que ahora llega a la consola de Sony.
·
Actualizado: 21:31 17/8/2020
GRÁFICOS
9.5
SONIDO
9
NOTA
9.5
DIVERSIÓN
9.8
JUGABILIDAD
9.5
Análisis de versión PS2.
Otros análisis: GameCube y PS4 y Xbox One

Cuando el primer Resident Evil llegó a PlayStation allá por 1996 consiguió establecer los rasgos principales de todo un género, de manera que le siguieron múltiples secuelas y, cómo no, títulos que bebían de éste en mayor o menor grado. Y desde luego había algo especial en esa primera entrega, que volvió a la vida como los zombis que la poblaban en GameCube, la consola de Nintendo, a través de un remake que sentó las bases gráficas para la precuela Zero (exclusivo de GCN), y que, por cierto, regresará también a la nueva portátil de la compañía nipona, Nintendo DS, con una reinterpretación del clásico que usará las cualidades especiales de la mentada consola.

De algún modo, Resident Evil 4 parece llamado a tener una pervivencia como menos igual de fértil y duradera entre los aficionados. El ritmo de la acción, los nuevos enemigos, y la ruptura con la ambientación y trama clásicas lo convierten en un título fresco, novedoso, y capaz no sólo de satisfacer a los habituales, sino de captar también a nuevo público, algo que hizo hace ya ocho meses en GameCube y que está dispuesto a repetir en PlayStation 2, con una conversión que realmente no desmerece al original. Si éste es uno de los mejores juegos disponibles en el catálogo de la consola de Nintendo, también lo es en la de Sony.

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Capcom ha conseguido introducir en el disco todos los contenidos que estaban presentes en GameCube, y ha completado la presentación del juego con una serie de extras bastantes interesantes, aunque de relevancia discutible. Son, sin duda, un buen regalo para los compradores, y un incentivo para que los más fanáticos se acerquen también a esta conversión del juego, pero en sí mismos lo cierto es que no tienen un gran valor como para justificar la adquisición de esta edición del juego si ya tenemos o hemos jugado a fondo la anterior.

La principal novedad es la historia paralela protagonizada por Ada Wong, lo que añade unas horas extra a la duración del juego ofreciéndonos eventos paralelos a la historia principal, la protagonizada por Leon S. Kennedy, que complacerán a los apasionados del juego, pues nos muestra cómo algunas cosas no son tan inocentes o casuales como podríamos haber pensado. Un elemento interesante de este modo de juego es que su dificultad es bastante elevada, y desde luego supera en varios momentos a los momentos finales de la parte protagonizada por Leon, con un ritmo de juego endiablado, con pasajes de una tensión altísima en los que tendremos que pensar rápido, disparar rápido y huir rápido. Los ataques enemigos serán mucho más tenaces y numerosos, los recursos se verán algo reducidos, y habrá que confiar sustancialmente más en las posibilidades físicas de Ada, que se desvelará como toda una atleta, mucho más ágil y rápida que el propio Leon.

Son pequeños rasgos que sumados nos dan una experiencia de juego algo diferente a la del modo principal, y que es, claramente, el principal atractivo de la versión PS2 del juego, ya que el resto de extras introducidos apenas revisten interés: ropas alternativas y algunas armas nuevas (eso sí, espectaculares, pero de poca relevancia para el desarrollo del juego) completan la oferta. Así que si bien por un lado, conocer los hechos en torno a Ada Wong es una oferta tentadora (y que vale la pena jugar), el resto de novedades son considerablemente inanes, por lo que la balanza queda bastante neutralizada. Será decisión vuestra dilucidar si las aportaciones exclusivas de la versión de PlayStation 2 son suficientes como para decidirse por ésta.

Las otras grandes diferencias entre ambas versiones radican en el acabado técnico. La verdad es que se ha conseguido un acabado gráfico pocas veces visto en PS2, muy cercano al de GCN, y que, desde luego, es uno de los techos tecnológicos de la consola de Sony. Es, por tanto, uno de los juegos que más nos alegrarán la vista en PlayStation 2, pero hay que reconocer que no iguala la calidad ofrecida en la consola de Nintendo. De este modo, podremos apreciar una menor calidad en las texturas, así como algunos efectos de iluminación pero realizados, y la aparición de menos polígonos en pantalla. En cualquier caso, es algo que tan sólo apreciaremos si disponemos de un buen televisor, y nos ponemos a comparar exhaustivamente ambas versiones. No es, en consecuencia, razón para despreciar el trabajo realizado por Capcom, sino al contrario: pocos esperaban que Resident Evil 4 lograse la calidad visual que finalmente nos ha ofrecido. Además, la versión que nos ocupa sí soporta formato panorámico real, de manera que los que tengan un televisor de ese tipo podrán jugarlo en todo su esplendor. Lástima que en esta ocasión haya ralentizaciones en varios momentos, un defecto mucho más punible que los que hemos expuesto hasta ahora, pero que por suerte queda reducido a situaciones muy concretas, como algunos enemigos finales o escenarios especialmente amplios o con un nivel de detalle particularmente alto. De todos modos, es algo de lo que tampoco quedaba del todo impune la versión de GCN.

Podemos afirmar, por tanto, que el juego tiene un gran acabado técnico, y sigue, por tanto, siendo uno de los videojuegos más espectaculares gráficamente de esta generación incluso con el cambio de plataforma, un campo en el que muchos juegos suelen resentirse al sufrir este trasvase. Es más, si no tuviésemos la otra versión como antecedente, pocos defectos podríamos achacarle, lo que demuestra la más que excelente labor llevada a cabo por sus programadores. Sobra decir que sólo aquellos que tengan muy fresca la otra versión en sus retinas serán conscientes de los pormenores mencionados.

Bastante curioso resulta, sin embargo, ver cómo los efectos especiales y las voces no alcanzan el nivel exigible, pese a contar en esta ocasión con la mayor capacidad del DVD, ya que en muchas ocasiones suenan con cierto nivel de distorsión. El juego vuelve a ofrecernos sonido envolvente gracias al Dolby Pro-Logic II, creando una ambientación soberbia que se funde magistralmente con los entornos siniestros del juego, gracias sobre todo a las melodías de gran factura que van acompañando a la acción, yendo desde lo oscuro y misterioso hasta el terror intenso de la amenaza inminente. Como hemos dicho, el único problema es que algunos efectos sonoros, como los disparos, y algunos cortes de voz, como los de los "ganados" han perdido calidad, de manera que no suenan con la claridad que debieran. Por otro lado, los efectos derivados de alguna de las nuevas armas suenan terriblemente convincentes.

Para ir concluyendo con esta breve comparativa entre ambas versiones del juego, debemos señalar que ahora tenemos tiempos de carga más largos, sobre todo a la hora de dar paso a las escenas cinemáticas, seguramente porque ya no son en tiempo real, sino que se trata de cortes prerrenderizados que la consola reproduce para nosotros. Es por tanto normal que esto reste agilidad a la transición entre escenas y el juego en sí. Son igualmente mayores los tiempos de carga al pasar de una zona a otra, pero al fin y al cabo son cuestiones de escasa importancia de cara al jugador en la mayoría de las ocasiones.

A algunos quizás les preocupe la sensación que dé jugar a Resident Evil 4 con el mando de control de PS2, pero no deben tener ninguna clase de temor al respecto: el juego se adapta a la perfección al Dual Shock 2. La respuesta de los sticks analógicos del mando es tan rápida como debemos exigir a un juego de este tipo, con una muy buena sensibilidad a la hora de apuntar (cuando nos movemos, la respuesta es digital, pero al apuntar, el control es plenamente analógico). Además, en caso de que no nos guste la más que acertada configuración del mando, contamos con un sistema de control alternativo. Sin embargo, tanto por fiabilidad como por su buena distribución de los comandos, la que viene por defecto nos parece la más acertada.

Y ahora que hemos cumplido con la morbosa pero obligatoria comparación entre ambas versiones del título, podemos hablar de lo realmente interesante: el juego en sí. Leon S. Kennedy, uno de los protagonistas de Resident Evil 2 se ha convertido en un agente especial, lo que es sin duda alguna una buena carrera, teniendo en cuenta que en ese título era un policía novato, que ha recibido la misión de viajar hasta algún lugar indeterminado de Europa (donde se habla español), ya que hay claros informes que señalan que la secuestrada hija del Presidente de los Estados Unidos está siendo retenida en un pueblo inhóspito. Al poco de llegar, Leon descubrirá que no está ante gente normal, sino ante un grupo de sádicos poco temerosos de morir capaces de atacarle en grupo, formar emboscadas, y acosarle hasta la extenuación aun cuando intenta protegerse por todos los medios.

Disponer escaleras, romper puertas, y atacarle por la espalda con tanta violencia como sea posible son tan sólo algunas de las posibilidades de estas personas que, desde luego, no son normales. Pero tampoco son zombis. Estos hechos iniciales, ambientados en un pueblucho de mala muerte, una zona rural desharrapada y dejada de la mano de dios, son sólo un preludio de lo que sucederá de ahí en adelante, con una sucesión de hechos difícilmente explicables, la aparición de una secta misteriosa y una trama que nos llevará a descubrir los auténticos planes que se esconden detrás del secuestro de la pobre Ashley, la hija del Presidente. Toda la historia se va presentando a través de escenas cinemáticas muy bien dirigidas y planteadas, además de unos breves diálogos por radio entre Leon y varios personajes, que sirven sobre todo para introducirnos en los diferentes escenarios del juego, que incluyen desde bosques otoñales hasta laboratorios helados, presentando asimismo una cantidad de enemigos diferentes bien considerable.

La estrella del juego será, sin embargo, el encapuchado de la motosierra, un auténtico psicópata incansable capaz de decapitarnos con una facilidad pasmosa. Sus apariciones son pocas, incluyendo también a su partenaire femenina, pero cuando salta a la palestra, tanto el penetrante ruido del motor de su arma como sus ojos, penetrantes a través de la tela de saco que usa como máscara, lo llenan todo. Encontraremos enemigos mejor armados y más peligrosos a partir de la segunda mitad del juego, pero la experiencia de luchar contra este tipo es una de las sensaciones más intensas que nos dará Resident Evil 4.

El juego nos presenta una perspectiva totalmente nueva, al situar la cámara detrás del hombro de Leon, de manera que se desprende al fin y de forma completa de los ángulos prefijados de las entregas tradicionales. La acción se vuelve intensa, continuada, obligando al jugador a sobrevivir continuamente, y esto va unido a la nueva cámara, que nos ofrece siempre el campo de visión del personaje, dejando así otros ángulos muertos, como nuestra retaguardia. El control a la hora de movernos es digital, teniendo que pulsar un botón para correr, pero a la hora de apuntar la cosa cambia por completo, dándonos absoluto control analógico sobre nuestros brazos, de manera que podemos apuntar a zonas específicas del cuerpo de nuestros enemigos, siendo esto esencial, ya que los enemigos pueden quedar cojos si les damos en las rodillas, por ejemplo, o derribarles si están en una posición elevada o incluso tener suerte y realizar un certero disparo que les reviente la cabeza de un único balazo.

Además, tanto enemigos finales como comunes serán más sensibles a unas zonas que otros, e incluso habrá monjes protegidos con escudos que tendremos que romper antes de poder dañarles (o bien, encontrar el ángulo necesario para alcanzarles, claro). La precisión a la hora de disparar es, por ende, necesaria, y parte esencial de la dinámica del juego que, todo sea dicho, no nos permite disparar y movernos al mismo tiempo; un factor de tensión añadido. En todo caso, no debemos olvidar que la precisión de Leon no es perfecta; es un buen tirador, sí, pero intentar dar en objetivos lejanos, incluso teniendo a nuestra disposición armas de francotirador apropiadas, puede ser difícil y exigirnos paciencia, lo que añade verosimilitud a la acción... aunque es cierto que habrá pocas oportunidades de experimentarlo, ya que la mayor parte de la acción es casi cuerpo a cuerpo.

Como señalamos en su momento, no tenemos la opción de movernos lateralmente, una posibilidad que hubiese hecho mucho más fácil el juego. En la práctica, durante toda la partida, es un movimiento que echaremos en falta en algunas ocasiones particularmente tensas, sobre todo a la hora de tener que doblar esquinas, y si bien su inclusión hubiese sido deseable, la verdad es que no nos da demasiadas ocasiones para echarlo en falta. Por otro lado, tenemos la opción de darnos media vuelta con un sólo movimiento del mando, lo que dada la tendencia de los enemigos a atacarnos por la espalda se agradece muchas veces.

Está claro que la acción es el elemento esencial del juego, pero no nos engañemos: también hay lugar para el suspense y la creación de momentos tensos a través de la ambientación y la narración de la historia cuando el juego decide darnos un momento para descansar del gatillo. Pero es una falsa calma, un espejismo antes de avasallarnos con una nueva oleada de enemigos dispuestos a todo que en realidad no consigue (ni pretende, no pequemos de inocencia) que nos relajemos durante esos instantes. Incluso en momentos presuntamente más tranquilos, como cuando pasamos a controlar a Ashley, la indefensa hija del Presidente, los enemigos nos seguirán acosando y habrá que usar todos nuestros recursos para defendernos, atacarles e incluso huir de ellos. Es éste un ejemplo de los paréntesis incluidos en el juego para modificar el ritmo de éste y hacer que nos aproximemos a la acción de una manera diferente, como cuando nos desplazamos por el mapeado escoltando a Ashley. Tenemos cierto control sobre ella, pudiendo decirle que se espere o que nos siga, y su presencia nos obliga a modificar nuestras actuaciones, pues los enemigos querrán llevársela a cualquier precio, lo que significaría el final de la partida, y nosotros tenemos que tener cuidado además de que no la dañen ni de que sea víctima de fuego amigo, pues su muerte, por supuesto, nos conducirá también a la derrota.

Entre los elementos que han pasado a la historia están los baúles y demás argucias de los anteriores juegos. Ahora llevaremos con nosotros un maletín algo limitado (que podremos ampliar en determinados momentos) que nos servirá para alojar nuestros objetos de una ingeniosa manera: está dividido en una cuadrícula, así que el modo en el que coloquemos armas, munición, hierbas curativas, etc., será importante, ya que un buen orden nos hará ganar un espacio necesario para más adelante. Otro cambio importante es que ahora podremos salvar en cualquier punto de salvado (representado por máquinas de escribir) sin depender de la tinta para la máquina que tanto escaseaba en juegos anteriores y que nos marcaba cuántas veces podíamos guardar la partida. Esto, por fin, es ilimitado.

Al inventario al que hacíamos referencia accederemos de manera sencilla a través de un menú que nos lleva a varias opciones del juego, incluyendo un mapa que se desvelará como muy útil en los escenarios más enrevesados y oscuros. Asimismo, vendrá marcada la posición del mercader, un oscuro personaje que a cambio de dinero nos ofrecerá ampliar nuestro arsenal, comprar objetos, y mejorar algunos rasgos de nuestras armas, como la capacidad de los cargadores, la potencia de tiro, o la velocidad de recarga. Por lo tanto, conseguir dinero y joyas será algo importante para ir ampliando nuestras opciones de supervivencia.

Conclusiones
Estamos ante una aventura repleta de acción y un ritmo endiablado que apenas nos da lugar para descansar o entretenernos, ya que en cualquier momento pueden aparecer varios enemigos dispuestos a dar buena cuenta de nosotros. Su violencia, crudeza y cuidada ambientación conforman una historia terrorífica llena de tensión y varias sorpresas en el guión que marcan la nueva ruta que va a tomar la saga en el futuro. Resident Evil 4 es uno de los mejores juegos en su género y una gran apuesta de renovación para una saga que ya marcó en su momento un hito en los videojuegos, que llega ahora a PlayStation 2 conservando muy dignamente la compostura ante la versión técnicamente superior de GameCube. Sin embargo, no podemos dejar de recordar que el encomiable trabajo de Capcom ha hecho que las diferencias sean realmente mínimas a la hora de jugar, de manera que quienes no hayan disfrutado hasta ahora de este título tienen otra opción para no dejarlo pasar.

Además, suple las carencias técnicas que surgen por la comparación con el original a través de unos extras bastante dispares en su interés. Como hemos dicho, jugar con Ada Wong en momentos paralelos a la historia principal, aunque breve, es muy divertido e interesante, así como un buen reto dada su dificultad; pero el resto de novedades apenas merecen ser reseñadas. Difícilmente se puede defender la intención de adquirir también esta edición por sus extras si ya tenemos la otra, salvo para los apasionados de la saga, pero quienes no se encuentren entre estos y hayan disfrutado ya del juego deben saber que, aunque interesante, la ruta alternativa de Ada no acaba de compensar el tener dos juegos virtualmente idénticos en la ludoteca. Es, con todo, decisión de quienes tengan ambas consolas y hayan optado por aguantar todo este tiempo sin disfrutar de Resident Evil 4 decidir qué prefieren: el superior acabado de GameCube o los nuevos extras de PlayStation 2. O ambas. Sea como fuere, éste es un juego que debe ser disfrutado; tú escoges en qué consola.

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PEGI +18
Plataformas:
PS2 GameCube PC
Xbox One PS4
También en: Switch

Ficha técnica de la versión PS2

ANÁLISIS
9.5
COMUNIDAD
8.81

PUNTÚA
Resident Evil 4 para PlayStation 2

367 votos

Ficha técnica de la versión GameCube

ANÁLISIS
9.8
COMUNIDAD
9.06

PUNTÚA
Resident Evil 4 para GameCube

618 votos

Ficha técnica de la versión PC

ANÁLISIS
COMUNIDAD
7.8

PUNTÚA
Resident Evil 4 para Ordenador

33 votos
#158 en el ranking de Ordenador.
#179 en el ranking global.

Ficha técnica de la versión Xbox One

ANÁLISIS
8
Estadísticas XBOX LIVE
COMUNIDAD
8.33

PUNTÚA
Resident Evil 4 para Xbox One

3 votos
Insuficientes votos para figurar en los rankings.

Ficha técnica de la versión PS4

ANÁLISIS
8
COMUNIDAD
8.42

PUNTÚA
Resident Evil 4 para PlayStation 4

49 votos
Flecha subir