Durante años, Euphoria convirtió el exceso, la autodestrucción y la búsqueda desesperada de identidad en el centro de su discurso. La serie creada por Sam Levinson para HBO Max nunca fue una historia de redención sencilla, sino una exploración incómoda de los límites de la adicción y del daño emocional.
Por eso, aunque la tercera temporada ha dividido profundamente a los espectadores debido al salto temporal de seis años y a la transformación radical de muchos personajes, su desenlace parece responder a una lógica que llevaba años gestándose.
Spoilers de la tercera temporada a continuación.
Sam Levinson, creador de ‘Euphoria’, explicó que consideraba el final de la serie honesto, reconociendo que algunas personas no logran superar sus desafíos
El capítulo final sorprendió con la muerte de Rue Bennett, el personaje interpretado por Zendaya y auténtico corazón de la ficción desde su estreno. Tras sobrevivir a innumerables episodios de autodestrucción, la protagonista terminaba encontrando un destino tan devastador como coherente con los temas que la serie había explorado desde el principio.
La tragedia llega después de que Rue consiga escapar de Laurie y de la red criminal que la perseguía. Sin embargo, acaba cayendo en una trampa tendida por Alamo, quien descubre que ha colaborado con la DEA. Como castigo, le entrega unas pastillas adulteradas con fentanilo. La sobredosis desencadena una secuencia cargada de simbolismo y despedidas, incluyendo una emotiva visión de Fez, el personaje de Angus Cloud. Finalmente, Rue muere, cerrando definitivamente el círculo narrativo de Euphoria.
"Me parecía un final honesto. El final honesto es que personas como Rue no lo logran. Creo que, al final, quería contar una historia honesta sobre la adicción. También quería contar una historia sobre el duelo y la agitación emocional que este puede generar", explica Sam Levinson en el contenido adicional dedicado al final.
El creador va incluso más allá al reconocer el peso emocional que tuvo la muerte de Angus Cloud durante el desarrollo de la temporada. "Quería contar esta historia por Angus [Cloud] y por las personas a las que no se les concedió una segunda oportunidad", añadía.
La despedida de Rue también deja espacio para Jules, interpretada por Hunter Schafer, cuya presencia en esta temporada fue mucho más reducida. Su última aparición la muestra pintando un cuadro en homenaje a Rue, mientras la actriz describe a Zendaya como "su alma gemela" y recuerda lo especial que fue compartir con ella sus primeras escenas.
Pero la muerte de Rue no puede entenderse sin la figura de Alamo. Adewale Akinnuoye-Agbaje ha explicado que el personaje arrastra profundas heridas relacionadas con su infancia y su relación con su madre.
"Hay algo que Alamo jamás permitiría: que una mujer lo engañara o lo traicionara de nuevo, como ya vimos en la relación con su madre. Es un personaje muy teatral, le gustar el juego del gato y el ratón, golpeándolo de un lado a otro antes de arrancarle la cabeza. Disfruta de esa partida de ajedrez mortal. Podría haber matado a Rue mucho antes, pero prefiere prolongar el juego", puntualiza.
Sobre la decisión de utilizar el fentanilo como arma, el actor añade. "Disfruta matando con su sadismo característico. Podría deshacerse de ella cortándole la garganta, descuartizándola y dándosela de comer a los cerdos, pero eso no lo saciaría. Esta mujer ha despertado sus problemas maternales más profundos, y Alamo comprende la naturaleza y la psique de un adicto. Sabe que es lo suficientemente débil como para caer en la tentación. Cuando le ponga las pastillas delante, no podrá resistirse. No es que la esté matando, la está ayudando a hacerlo ella misma", añade.
El intérprete también defendió el enfoque de Levinson respecto al consumo de drogas. "Espero el público pueda comprender por qué Rue tenía que morir. La gente debe ser consciente de que si vas a consumir esa droga, esta es la realidad. No solo para el consumidor principal, sino también para el vendedor. Siempre termina en muerte", desgrana.
La caída de Rue desencadena además el enfrentamiento definitivo entre Ali y Alamo, una secuencia construida como un auténtico western contemporáneo. Después de intentar engañar a su rival en un duelo, Alamo descubre que Bishop, su hombre de confianza, ha vaciado su revólver. "Bishop le tiende una trampa al vaciarle el cargador. Cuando Alamo dispara, el arma está vacía. Para ser sincero, ya estaba muerto antes de que la bala de Ali lo alcanzara, porque ese nivel de traición lo mató en ese mismo instante", afirma Akinnuoye-Agbaje.
La serie concluye con Ali encontrando cierta paz espiritual en una granja de Texas que Rue había descrito como el lugar más tranquilo del mundo. Allí, mientras reza y recuerda a la joven, la historia adquiere una dimensión casi bíblica y profundamente americana. "Sam Levinson me dijo: 'Voy a lo clásico. Voy a recurrir al Antiguo Testamento. Porque así es como estamos en nuestra sociedad, en nuestro mundo'. Incluso el paisaje y su idea de rodarla al estilo western, deja muy claro que es una historia americana, que trata sobre el bien y el mal", explica Colman Domingo.
El actor concluye definiendo el estado mental de Ali tras todo lo ocurrido. "Tras la pandemia, la pérdida de mucha gente, la pérdida de la fe y la esperanza de muchos, y siendo alguien que también prestó servicio militar, Ali es una persona que tiene que ser un poco más pragmática con respecto a la muerte. Tengo que enmendar algunos errores, es cuestión de vida o muerte, y estoy dispuesto a morir por ello, porque no estoy atado a nada más", concluye el intérprete.
Euphoria está disponible en exclusiva en HBO Max.















