El Ministerio de Hacienda ha llevado a cabo una actualización de la relación de jurisdicciones no cooperativas mediante una orden publicada en el Boletín Oficial del Estado. En este ajuste del listado, una de las decisiones más destacadas es la salida de Gibraltar, que llevaba más de tres décadas figurando en la clasificación.
Con este cambio, el territorio británico deja de ser considerado un paraíso fiscal por la administración española, después de que Hacienda valore que cumple ya con los estándares internacionales en materia de transparencia y cooperación en el intercambio de información tributaria. Junto a Gibraltar también han quedado fuera de la lista Barbados, Dominica, Samoa, Seychelles y Trinidad y Tobago.
España modifica las normas: ‘Se ha corregido una injusticia histórica con Gibraltar que se arrastra desde hace más de 30 años’
La decisión ha sido recibida de forma positiva por las autoridades gibraltareñas. Su ministro principal, Fabian Picardo, ha calificado la medida como la corrección de una “injusticia histórica” que, según su visión, debería haberse resuelto mucho antes. Desde el departamento que dirige Arcadi España se subraya que para abandonar este tipo de listados es imprescindible cumplir requisitos como el intercambio efectivo de información fiscal y la ausencia de regímenes de tributación nula o claramente reducida.
Hacienda también ha puesto el foco en la participación de Gibraltar dentro del marco inclusivo de la OCDE contra la erosión de bases imponibles y el traslado de beneficios (BEPS), así como en su adhesión al acuerdo internacional del Pilar Dos, que establece un suelo mínimo de tributación a nivel global. Según el Ministerio, estos avances refuerzan su alineación con los estándares europeos e internacionales, en un contexto en el que se busca reducir prácticas fiscales agresivas.
En paralelo, el Gobierno ha incluido a Rusia en este listado de jurisdicciones no cooperativas. La decisión, según el comunicado oficial, se alinea con la posición de la Unión Europea, que también la ha incorporado a su propia lista por su sistema fiscal considerado perjudicial. No obstante, el impacto práctico será limitado debido a las restricciones ya existentes en el comercio y las relaciones económicas con Moscú. En conjunto, esta revisión supone un reajuste relevante del mapa fiscal internacional de España, con implicaciones directas tanto en la seguridad jurídica de empresas como en la fiscalidad de operaciones transfronterizas.















