Existe un dicho en Hollywood que resume una verdad incómoda para muchos profesionales del sector: una película solo es tan buena como su montaje final. Hay películas que dejan escenas en la sala de montaje y otras que directamente borran una parte de su historia antes de llegar a los cines. Eso fue lo que ocurrió con Shailene Woodley y The Amazing Spider-Man 2, aunque en su caso la situación resultó especialmente llamativa.
La actriz había sido contratada para interpretar a Mary Jane Watson, y ya había rodado varias secuencias con Andrew Garfield y estaba convencida de que acababa de incorporarse a una de las saga más importantes de Hollywood. Sin embargo, tuvo que esperar aproximadamente un año para descubrir que su personaje ya no formaba parte de los planes de la película de Sony y Marvel
Woodley ha recuperado ahora aquella historia durante una conversación dentro de las Foundation Conversations de SAG-AFTRA, donde repasó algunos de los momentos más importantes de su trayectoria profesional. Y, pese a que han pasado más de doce años desde aquel rodaje, recuerda perfectamente la ilusión que le produjo conseguir el papel.
Para la actriz, convertirse en Mary Jane no era un trabajo más. Spider-Man era uno de sus personajes favoritos y había crecido leyendo y siguiendo sus aventuras. "Era mi sueño porque, de verdad, ¡Dios mío! Spider-Man es mi superhéroe favorito. Mary Jane era mi personaje favorito cuando era pequeña. Así que, cuando me dieron el papel, pensé: 'Esto es muy emocionante'", indicaba.
La producción de la película dirigida por Marc Webb llegó a contar con Woodley durante el rodaje y la actriz llegó a compartir varias escenas con Andrew Garfield, que volvía a ponerse el traje del trepamuros como Peter Parker. Según ha explicado ahora, fueron alrededor de tres secuencias.
"Rodé unas tres escenas junto a Andrew Garfield. Y luego, como un año después, me dijeron: 'Bueno, ya no sales en la película'. Y yo les pregunté: '¿Qué? ¿Qué queréis decir?'. Y me respondieron: 'Hemos introducido un montón de personajes nuevos en esta última entrega, y vamos a esperar a ver… lo que pase entre [el personaje de Emma Stone, Gwen Stacy, que es la novia de Peter Parker en la película] y Andrew. Esperemos a que [Gwen Stacy] muera y luego presentaremos a Mary Jane'", recordaba.
La explicación tenía relación con uno de los principales problemas que arrastraba la película, y que fue señalado como el más evidente por parte de los fans y críticos. The Amazing Spider-Man 2 intentaba contar demasiadas historias al mismo tiempo. Peter Parker tenía que enfrentarse a Electro, lidiar con Harry Osborn, desarrollar su relación con Gwen Stacy y, además, la película debía sentar las bases de futuras historias del universo cinematográfico de Spider-Man. Sony se apresuró en demasía.
En ese contexto, introducir y presentar también a Mary Jane como un nuevo interés romántico podía resultar demasiado para una película que ya acumulaba numerosos personajes y tramas. De hecho, la idea inicial no era eliminar definitivamente a Mary Jane, sino reservarla para una hipotética tercera entrega, reciclando parte de sus tramas y secuencias. El problema es que aquella continuación nunca llegó a hacerse y la etapa de Andrew Garfield como Spider-Man terminó antes de que Woodley pudiera regresar al personaje.
La propia actriz reconoce que la explicación que recibió tenía cierta lógica, aunque tampoco puede asegurar que esa fuera toda la historia. "Bueno, eso es lo que me dijeron, ya sabes. Pero, de nuevo, quién sabe cuál es la verdad. Podría haberlo hecho fatal y que ellos hubieran dicho: 'No podemos hacer esto'", concluye.
