Mercadona continúa avanzando en la transformación de su red de supermercados con un nuevo modelo de tienda que pretende cambiar tanto la distribución de los establecimientos como la forma en la que se presentan algunos productos. La compañía ha bautizado este concepto como ‘Tienda 9’ y su implantación irá aumentando progresivamente durante los próximos años.
El proyecto forma parte de un ambicioso proceso de modernización que Mercadona prevé completar en torno a 2033, con una inversión global estimada de 3700 millones de euros. Solo durante este año, la compañía tiene previsto alcanzar los 60 establecimientos adaptados a este nuevo formato.
La Tienda 9 no se limita a cambiar la decoración o el mobiliario. Mercadona ha replanteado la organización de sus establecimientos para intentar que sean más eficientes, sostenibles y cómodos, tanto para los trabajadores como para los clientes.
Uno de los cambios fundamentales se encuentra en la propia distribución interna. La compañía deja atrás la organización tradicional basada exclusivamente en secciones para introducir una estructura centrada en procesos de trabajo. De esta manera, busca reducir desplazamientos innecesarios, mejorar la coordinación de los empleados y agilizar las diferentes tareas que se realizan diariamente.
Para el consumidor, uno de los efectos más evidentes estará en los productos frescos. Los tradicionales mostradores de carnicería, pescadería y charcutería desaparecerán progresivamente de estos establecimientos. En su lugar, buena parte de los artículos estarán disponibles en formato autoservicio y preparados para llevar.
Las tareas de preparación, corte, cocinado y envasado se trasladarán a una zona específica denominada Obrador Central. Esta reorganización permitirá liberar espacio en la superficie comercial y destinarlo especialmente a los productos frescos. El nuevo sistema también persigue reducir el impacto ambiental de las tiendas. Según Mercadona, el modelo puede conseguir hasta un 10% de ahorro energético y un 40% menos de consumo de agua, gracias a una gestión más eficiente de los recursos.
La experiencia de compra también cambiará con la reorganización de las zonas de refrigerados y congelados, que pasarán a distribuirse teniendo en cuenta las diferentes temperaturas. El objetivo es facilitar la localización de los artículos y contribuir a mantener la cadena de frío.
Además, Mercadona quiere seguir potenciando su área ‘Listo para comer’, dedicada a platos preparados. Estos establecimientos dispondrán de más espacio para esta categoría e incluso incorporarán zonas donde los clientes podrán consumir determinados productos dentro de la propia tienda.
La expansión de la Tienda 9 ya ha comenzado a llegar a grandes ciudades. En Madrid, Mercadona ha estrenado este concepto en el número 7 de la calle Joaquín María López, en Chamberí. La apertura ha supuesto una inversión de 9,2 millones de euros y ha permitido crear 28 puestos de trabajo, hasta alcanzar una plantilla de 48 empleados.
El establecimiento cuenta además con un aparcamiento de 37 plazas, cuatro de ellas preparadas para vehículos eléctricos. Bilbao también se ha incorporado a esta transformación. La compañía ha abierto en Miribilla, en la calle Doctor Espinosa Orive número 2, su primera ‘Tienda 9’ de Vizcaya. El supermercado dispone de 67 plazas de aparcamiento, dos de ellas destinadas a coches eléctricos.
La intención de Mercadona es que este modelo vaya extendiéndose progresivamente por España hasta convertirse en una pieza fundamental de su futura red de supermercados.
