Los ucranianos de GSC Game World vuelven a estar de actualidad tras lanzar S.T.A.L.K.E.R. 2: Cost of Hope, una expansión que continúa la historia y añade localizaciones, armas y artefactos al videojuego original lanzado en 2024. Un título que se convirtió casi en un milagro por las condiciones en las que sus creadores tuvieron que desarrollarlo, con la invasión rusa arrasando su país y poniendo en peligro sus vidas y las de sus seres queridos.
Sería incorrecto tachar de fracaso el estreno de S.T.A.L.K.E.R. 2, pero sí es cierto que las conversaciones alrededor de su lanzamiento estuvieron principalmente protagonizadas por unos problemas de rendimiento importantes y una inteligencia artificial por debajo de lo esperable en esta franquicia, entre otros puntos débiles de los que dimos buena cuenta en nuestro análisis, no sin dejar claro que seguíamos estando ante un videojuego muy especial.
La Zona, más viva y bella que nunca
Una expansión de pago no es lo único que llega al juego para expandir su potencial, pues también tenemos una actualización 2.0 que mete un buen remozado en algunos de los campos más polémicos del juego. Si bien el título se ha ido parcheando durante estos casi dos años desde su lanzamiento, el rendimiento general en la versión de PC, que es la que hemos jugado, es ahora el que debería haber sido cuando S.T.A.L.K.E.R.
2 llegó al mercado. Durante más de 25 horas de partida no hemos experimentado ni un solo error que bloqueara la partida, fallo visual grave o la más mínima caída de fotogramas por segundo.
La inteligencia artificial de aliados, enemigos y criaturas de La Zona, por otro lado, sigue siendo todavía lo que más dificulta el alcanzar el grado de inmersión que apartados como el visual y el sonoro consiguen a las mil maravillas. Sí, los enemigos buscan coberturas, se asoman con cierto sentido del combate táctico y lanzan granadas de forma efectiva hacia nuestra posición. Todo esto sucede cuando las cosas salen bien, el problema es que sigue sin ser algo que pase con frecuencia. En demasiadas ocasiones los aliados y enemigos se comportan de manera errática, salen corriendo los unos contra los otros como suicidas, rompiendo así la inmersión que conseguimos al vernos obligados a cambiar el modo de disparo, apagar la linterna para que no nos vean de lejos o elegir el arma más adecuada para cada situación y tipo de enemigo.
Tampoco ha mejorado lo suficiente la balística del juego, los enemigos tienen una puntería perfecta a cualquier distancia y a 50 metros es casi tan peligrosa una escopeta como lo es un rifle de francotirador. Sigue sin existir ningún tipo de caída para los disparos a largas distancias o diferencias realmente notables entre un arsenal que ahora se expande con Cost of Hope. Si uno de los grandes alicientes para jugar a cualquier título de esta saga no fuese el disfrutar de cierto grado de realismo nada de esto sería problemático, pero lo es.
El precio de la esperanza
Por suerte para todos los aficionados a S.T.A.L.K.E.R. 2, en el balance general, la expansión es un acierto rotundo. Con una duración estimada de 10-12 horas (nosotros, tras más de 25, seguimos descubriendo cosas) para superar la trama principal, GSC Game World sigue avanzando y enriqueciendo el ya extenso trasfondo del mundo de la franquicia. Nuevas alianzas y enemistades surgirán y cambiarán mientras Skif se ve envuelto en el descubrimiento de un nuevo tipo de artefacto que puede cambiar por completo la vida de quienes habitan dentro y fuera de La Zona.
Es un auténtico placer que la expansión venga acompañada de nuevos eventos relevantes y canónicos para la historia de la saga, especialmente si los disfrutamos volviendo a ubicaciones icónicas como el Laboratorio X-16, Bosque Férreo, El ICIZAC y La planta nuclear de Chornobyl, algunas de ellas muy especiales para los fanáticos de S.T.A.L.K.E.R. desde su trilogía clásica. Dentro de estas zonas vamos a vivir intensos tiroteos, inesperados niveles de puro plataformeo (no especialmente disfrutables, honestamente) y las infaltables áreas de auténtico terror con poca luz y peligrosos mutantes que podremos enfrentar gracias a nuevos objetos como las gafas de visión nocturna.
Una de nuestras mejoras favoritas es la vida que se le ha insuflado a La Zona haciendo que sean bastante más frecuentes y variados los encuentros aleatorios con mutantes, soldados e incluso conflictos entre facciones. No se ha puesto un esfuerzo titánico en la elaboración de estos eventos, pero aportan suficiente chispa y diversión a los largos paseos que nos daremos desde una ubicación a otra, pues seguimos sin viaje rápido más allá del que hay entre los grandes puestos de control. Con los nuevos prismáticos podemos observar a lo lejos de dónde vienen los enfrentamientos que escucharemos mientras viajamos y decidir si queremos formar parte del conflicto.
Volver a La Zona libres de errores importantes que estropeen las horas de juego es una sensación fantástica. Hay nuevos secretos que descubrir, enormes localizaciones con mucho significado, una tonelada de lore esparcido en PDAs, notas, grabaciones de voz y narrativa ambiental, personajes que regresan, traiciones, alianzas, nuevas armas, mutantes, artefactos y un buen puñado de novedades que justifican decir que Cost of Hope es más que un DLC: es una expansión como las de antes, como aquellas que tenían su propia caja de cartón enorme. GSC Game World consigue cierta redención con este lanzamiento y nos prepara para seguir adelante con esta nueva trilogía de la saga S.T.A.L.K.E.R., una que aún tiene muchas historias que contar y secretos que destapar.
Si los problemas de rendimiento o lo áspero de su versión 1.0 evitaron que en 2024 te lanzaras a disfrutar de S.T.A.L.K.E.R. 2, no nos tiembla el pulso a la hora de recomendar dar el paso y dedicar unas cuantas decenas de horas a una experiencia que muy pocos títulos del género consiguen igualar a día de hoy.
*Hemos realizado estas impresiones gracias a un código proporcionado por GSC Game World.




































