Uno de los cambios más notorios que se aplicaron en las películas de Peter Jackson de 'El Señor de los Anillos' frente a la versión literaria de Tolkien tiene que ver directamente con la Comarca, el rincón de la Tierra Media tal vez más entrañable de todos cuantos existen en el mundo creado por el profesor británico. Aquellos que han leído la obra original ya sabrán a qué nos referimos. El hogar de los hobbits no estuvo a salvo durante la gran guerra del Anillo Único, y ni siquiera después de la destrucción de este... ¿Sabes en realidad que ocurrió en la Comarca mientras Frodo y compañía estaban fuera?
La Comarca fue asaltada por Saruman, pero los hobbits consiguieron plantarle cara
Es uno de los cambios más drásticos de las películas y se narra en el capítulo titulado "El saneamiento de la Comarca" de El Retorno del Rey, casi al final de la trilogía. En este pasaje de la novela se nos cuenta que mientras Frodo y los demás partieron con el Anillo Único rumbo a Mordor, un pariente lejano suyo, llamado Otho Sacovilla-Bolsón, comenzó a comprar unos terrenos, hasta tal punto que acumuló suficiente poder como para autoproclamarse el jefe de la Comarca.
Con la ayuda del mago Saruman, al que le había estado vendiendo hierba para pipa, Otho tomó el control de la Comarca y comenzó a industrializarla, lo que provocó un gran cambio en los pastos verdes y brillantes característicos de la zona. Saruman, por su parte, no tardó en hacer acto de aparición. En un movimiento astuto e inesperado, el mago traicionó a Otho, lo encerró, y finalmente encargó a Lengua de Serpiente que lo matara.
Tras un tiempo, Frodo, Sam, Merry y Pippin volvieron a casa (por fin después de haber destruido el Anillo Único). Sin embargo, se encontraron con una Comarca muy, pero que muy diferente. Se habían construido nuevas casas grotescas y muchos de los árboles habían sido talados, por no mencionar las muchas normas que ahora imponían ciertos rufianes -todo bajo el liderazgo de un encubierto Saruman-; como toques de queda o controles estrictos.
Frodo y sus amigos, sorprendidos e indignados, rápidamente se pusieron a movilizar a los hobbits que encontraron a su paso. Formando una resistencia armada, el grupo trató de devolver a la Comarca a su estado original, y para ello tuvieron que enfrentarse a rufianes. Poco a poco mejoraron la situación, hasta llegar a Bolsón Cerrado, ahora abandonado.
Allí conocieron a un tal Tiburón, el líder de los rufianes. En realidad, este era Saruman disfrazado, quien había perdido casi todos sus poderes mágicos, excepto la capacidad de cambiar su voz para manipular a los demás. En un último intento de salirse con la suya, el malvado Saruman intentó apuñalar a Frodo, pero no logró herirlo gracias a la cota de malla que este llevaba equipada.
Al final, Frodo decidió perdonarle la vida, e incluso le ofreció refugio a Lengua de Serpiente. Pero Saruman, molesto por ello, mintió y acusó a Grima de haber matado a Otho, algo que colmó la gota de la paciencia en Grima, pues este le cortó el cuello a Saruman. Lamentablemente, pese a que Frodo había pedido misericordia, uno de los hobbits también acabó matando a Grima, dando así por cerrado este turbulento evento.
Tras todas las penurias sufridas, los hobbits recuperaron la Comarca y empezaron a reconstruirla tal y como era antaño, reparando las casas dañadas, revirtiendo la destrucción provocada por Saruman y plantando nuevos árboles. La Comarca acabaría volviendo a lucir sus prados verdes, no de la noche a la mañana, por supuesto, pero en parte Sam agilizaría todo el proceso gracias al polvo del jardín de Galadriel que había traído de Lothlórien.
¿Qué quería contar Tolkien con el asalto a la Comarca y por qué no se incluyó en las películas?
Es bastante obvio figurarse por qué Peter Jackson prefirió prescindir de este capítulo acerca de la Comarca en la adaptación cinematográfica. En primer lugar, la falta de tiempo para poder relatar todos los sucesos de los libros en la gran pantalla implicaba tener que recortar material literario. Pero, por otro lado, el asalto a la Comarca resultaba en un clímax narrativo un tanto extraño.
La aventura principal de El Señor de los Anillos nos mostraba a Frodo y compañía destruyendo el Anillo Único, por lo que una vez lograda esa hazaña volver a casa y encontrarse allí a Saruman se antojaba como una vuelta de tuerca desligada de la trama central. El peor mal de la Tierra Media ya había sido vencido. Ya teníamos un desenlace satisfactorio, no necesitábamos más (sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de tramas que debían cerrarse en el filme).
La falta de tiempo también había obligado a Jackson a quitar metraje de Saruman, tanto que en la versión de cines ni siquiera vemos cómo muere el malvado mago. Por su parte, en la versión literaria, Tolkien podía explayarse mucho más, y narrar este evento de la Comarca funcionaba para ver lo mucho que había evolucionado Frodo en su viaje personal. Tras salvar el mundo, todavía le quedaba algo por hacer: salvar su propio hogar.
Con los años, ha habido voces que han señalado que este capítulo podría funcionar como una especie de alegoría y crítica por parte de Tolkien hacia los estragos de la Segunda Guerra Mundial y el estado en el que quedó Gran Bretaña al final del conflicto. Que se sepa, el autor negó tales implicaciones, aunque desde luego podrían no ir demasiado desencaminadas. En cualquier caso, ¿vosotros qué opináis? ¿Leistéis los libros y os gustó este evento de la querida Comarca?















