La búsqueda de vida fuera de la Tierra es algo que fascina a todo el mundo por igual. Lo de que se estén liberando registros OVNI aumenta desde luego el interés, pero al final todo se resume en una cuestión de ciencia. Esta búsqueda cuenta con un nuevo aliado y es que un equipo de científicos ha dado con la forma de identificar los planetas que podrían albergar vida.
Gracias a las nuevas herramientas que permiten hacer sorprendentes descubrimientos en el espacio, los científicos pueden ya localizar exoplanetas no con facilidad, pero sí con menos dificultad. De esta manera se pueden medir las distancias de los exoplanetas a sus estrellas y determinar si están en una región habitable, aunque lógicamente encontrar vida sigue siendo un problema a tanta distancia, algo que la NASA podría incluir entre sus planes para este año.
Pero ahora, Julien de Wit, del MIT (Massachusetts) ha presentado un estudio en Nature Astronomy, en el que ha colaborado con Frieder Klein (Instituto Oceanográfico Woods Hole (también en Massachussetts), Amaury Triaud (Expoplanetología de la Escuela de física y astronomía de la universidad de Birminghan), Franck Selsis (Laboratorio de Astrofísica de Bordeaux) y Martin Tubet (Escuela Politécnica de Francia); y que contiene lo que creen es la clave para dar con vida: localizar atmósferas con ozono y bajos niveles de dióxido de carbono.
Hasta ahora, una de las cosas que se creía determinarían la existencia de vida es buscar agua líquida, pero el quipo se ha dado cuenta de un detalle: pese a que en el Sistema Solar hay otros cuerpos con agua líquida, uno de ellos (la Tierra), presenta una característica especial en su atmósfera. En primer lugar hay un bajo nivel de dióxido de carbono (de acuerdo al equipo liderado por de Wit) en comparación con otros cuerpos con agua, pero además hay que tener en cuenta la presencia de ozono.
Según su estudio, con fijarse en eso bastaría para saber si hay "Una biomasa a escala planetaria capaz de procesar una enorme cantidad de carbono e interactuar con él".
La lógica tras este planteamiento está en los datos recogidos: si el dióxido de carbono de la atmósfera está en niveles bajos es una señal de presencia de agua líquida (que actúa eliminando el dióxido de carbono de la atmósfera de manera natural) y si hay buenos niveles de ozono, esto se debe a que las formas de vida producen ozono como parte de su proceso respiratorio. Las formas de vida emiten oxígeno, que interactúa con los fotones de la luz solar, generando entonces el ozono.
