Anime. Mechas. Absurdo. Tres palabras que definen a la perfección Furi Kuri (que se pronunciaría "fooly cooly", de ahí que sea más conocida como FLCL). Añade estudio Gainax a la ecuación (creadores de Evangelion y Teggen toppa gurren langan) y tenemos el pack completo. ¿Listos para conocer esta genialidad de 6 capítulos?
La serie no tiene opening. Aún así, el ending mola lo suyo. Secreto: (Pincha para leerlo)
La historia no puede tener un punto de partida más absurdo. Todo empieza cuando Naota, un chaval de doce años, es atropellado por la moto de Haruko. Tras unas escenas que mejor no os destripo por lo raro de las mismas, Haruko desaparece y Naota vuelve a su casa, lugar done se descubre un considerable chichón en el lugar del impacto. A partir de aquí (decir más requeriría spoilearos el cap 1 entero y creedme que merece mucho la pena) comienza una especie de slice of life mezclada con elementos absurdos, dramáticos y mechas que, por increíble que parezca, da un resultado fabuloso (es más, en mi opinión la auténtica magia de FLCL es el combinar esos tres géneros tan dispersos de una manera tan acertada, pues capítulos como el 4º alcanzan cotas de epicidad a la vez de paranoya y humor como pocas veces he visto en una serie).
Eso sí, no os penséis que la serie se reduce a un montón de incoherencias, tontás y fanservice (bueno, fanservice haber haylo, pero es tan absurdo que muchas veces apenas lo notaremos). No deja de ser una serie de Gainax, así que ya sabéis lo que eso significa: trama normal y trama de comerse la cabeza con paranoyas, dobles sentidos y demás mierdas (personalmente me gustan estas dos interpretaciones de la trama, pero cada uno podría sacar la suya propia). Eso sí, tranquilidad gente que no llega a los extremos de Evangelion ni de lejos.
Hoy en lugar de fotos toca gifs, no os quejéis.
La animación es acojonantemente buena. Dudo que nadie que la mire sin saber la fecha acierte a decir que salió en el 2000; es más, la red está llena de rumores en referencia a que la serie contaría inicialmente con 20 capítulos y que se gastaron el presupuesto de los mismos antes de llegar al sexto, cosa que creo sin ninguna duda en vista del altísimo nivel técnico que presenta. Además, similares elogios podríamos decir de la música, acompañando en todo momento a la perfección (lo cual es normal, pues a diferencia de otros animes aquí coregrafiaron las batallas y situaciones en base a la música en lugar de adaptar la canción a las circunstancias como es habitual).
Dado el éxito del anime, sacaron un manga que narra lo mismo que éste pero con algunas ligeras modificaciones... la verdad, yo pasaría bastante de éste y me quedaría con el anime original. Sin menospreciar la adaptación, el original me parece mucho más extenso en contenido y variedad, además de que en la adaptación se pierde la música y gran parte del frenetismo en las batallas (aunque el dibujo del manga personalmente me encanta). Y qué coño, en el manga lo que más peso tiene es todo el rollo de "everybody loves Naota", cosa que en el anime es completamente diferente.
En resumidas cuentas, una serie de la que no me esperaba nada y que me ha dejado encantado. Sorprendente, muy bien realizada, con una gran OST y además corta (solo 6 capítulos de 20 minutos, en 2 horas te has visto la serie entera). La verdad, no puedo hacer sino recomendaros a todos darle una oportunidad, como mínimo al primer capítulo. Si os gusta ese el resto os encantarán.
P.D. No os fiéis de los primeros 3 minutos del primer cap. Trust me.
Frank Miller. Autor de El regreso del caballero oscuro y del decepcionante El contraataque del caballero oscuro . Cabeza detrás de genialidades como Born again y de bodrios como Holy terror . Seamos realistas, a estas alturas del juego no hace falta ser un lince para percatarse de que ha perdido el norte completamente. Es por ello que se vuelve tan satisfactorio el encontrarse con obras como Ronin, cómics de su primera etapa que destacan muy positivamente en todos sus aspectos. Secreto: (Pincha para leerlo)
Si algunos años antes de publicar Watchmen Moore destacó sobremanera gracias a V de Vendetta , en el caso de Miller la obra precedente a su bombazo (El regreso del caballero oscuro) fue la que hoy tenemos en nuestras manos. Ronin es una mezcla de estilos sublime, bebiendo de mangas como El lobo solitario y su cachorro a la vez que introduce elementos ciberpunk, los cuales apuesto que tuvieron un gran peso en trabajos como el celebérrimo Ghost in the shell o la conocida Samurai Jack.
Mas, ¿en qué consiste la historia de Ronin? Bueno, tal y como podrá deducir alguno del párrafo anterior, de samurais, demonios y robots. Bueno, más bien de un ronin (samurai que ha perdido su honor y vaga sin un señor al que proteger), un demonio poderosísimo y tropecientos robots. El mecanismo que usa Miller para conjuntar estos especímenes es la magia, siendo ella y una maldición las que envían al Ronin desde el Japón feudal a un Nueva York futurista decadente, emplazamiento tanto de miles de dementes con sed de sangre como de la corporación Acuario, uno de los complejos tecnológicos más avanzados del momento, el cual pondrá todo su empeño en capturar al Ronin por motivos que prefiero no desvelar. ¿Y el demonio donde queda? Bueno, dejémoslo en que es el causante de todo esto y que usará todo recurso que esté en su mano para eliminar al Ronin antes de que este le encuentre. Sí, Samurai Jack bebe un poco mucho bastante de Ronin para ambientar su serie, pero bueno, por lo menos le dan un toque diferente.
Miller y su estilo de dibujo. Creo que se merece una mención a parte.
Eso sí, ni se os ocurra pensar que Ronin es un simple saco de sangre y vísceras. A diferencia de muchas obras del Miller actual (Holy terror cof cof) en Ronin la balanza "sangre"-"diálogos" se inclina descaradamente hacia la segunda, siendo este el auténtico motor de la acción. Dicho de otro modo: contra lo que pueda parecer, este cómic desarrolla una historia sublime, la cual no escatima en giros inesperados y nos mantendrá interesados por el devenir de los acontecimientos en todo momento. En cierto que el final es un poco ambiguo, pero si de 300 páginas las 298 primeras son geniales podemos perdonarle sin muchas dificultades ese desliz.
Dejando por un rato el tema argumental, es mi deber decir que el dibujo de Miller es fantástico. Si hace unos días elogiaba el las portadas de The walking dead no puedo sino quitarme el sombrero ante el tremendo trabajo llevado a cabo por este señor en Ronin. Los dibujos son tremendamente expresivos, todos los personajes tienen su estilo propio, experimenta en varias ocasiones con distribuciones de las viñetas bastante interesantes (cuando narra el ataque de los guardias, el momento del apagón o la escena a caballo), las escenas de acción están magistralmente llevadas a cabo... vamos, de no ser por la sobreexplotación de las costras en casi todos los secundarios y por detalles como que el mismo personaje puede cambiar considerablemente de apariencia según la viñeta dentro de una misma escena se llevaría un diez de campeonato en este apartado.
Y... eso es todo. Leedlo si tenéis la oportunidad y compradlo si en alguna parte lo encontráis, pero ya os aviso que es casi imposible, la edición de Norma está descatalogadísima (una lástima, molaba mil) y hoy por hoy en España no lo trabaja nadie. Al ser propiedad de DC cómics apuesto por que lo reeditará ECC en los próximos meses/años, pero ya sabéis lo que puede significar eso (caro y de mala calidad). Aún así, repito que Ronin es un imprescindible para todos los fans de Miller o del cómic en general.
No os confundáis, el Moore que sale en la portada no es Alan.
Bien, aquí estamos. Al fin, tras casi un mes desde el día que terminé el tercer tomo recopilatorio de Planeta me pongo a escribir esta entrada. ¿El por qué de esta demora? Pues no lo sé, la verdad. No me salían las palabras para la reseña, supongo (aunque si los argumentos a favor y en contra de la serie, los cuales apunté nada más terminarla). Antes de empezar, una aclaración: la serie está basada en este cómic, pero no he visto la versión televisiva para poder juzgar su calidad como adaptación. Tras el aviso, comencemos la reseña.
Por si alguien lleva un par de años debajo de una piedra y no tiene ni idea de qué va esta serie (en serio, ¿cómo lo has hecho? esta y juego de tronos han sido la comidilla de todo el mundo los últimos meses) le diré que el punto de partida de esta historia es que el protagonista (Rick) despierta de un coma. Algo atolondrado, busca a una enfermera que le informe de lo que todos preguntaríamos en esas condiciones (dónde estoy, qué ha pasado, por qué no llevo pantalones...) solo para descubrir que ella (y por consiguiente todo el resto del hospital) se ha transformado en zombies. Asustado, Rick huirá del hospital y hará todo lo que esté en su mano por encontrar a su familia y sobrevivir un día a ese mundo de pesadilla.
Y... eso es todo. La verdad, la historia de The walking dead (o Los muertos vivientes, o TWD, o LMV, como más os guste llamarla) es lo de menos, pues lo realmente importante son las personas. No se trata de una lucha contra un comando terrorista que usa zombies en sus ataques o de una búsqueda de cómo revertir la invasión de no muertos, sino de una gesta por la supervivencia. Rick (y el resto de gente que aparece en el cómic) lo único que desea es sobrevivir y proteger a sus seres queridos, incluso si para ello debe tomar decisiones que bajo otras circunstancias ni se plantearía. Dicho de otro modo: TWD se basa en las relaciones interpersonales, y es ahí donde más la caga.
Las portadas son jodidamente espectaculares.
La idea es cojonuda, soy el primero en admitirlo, pero Kirkman (guionista) comete un error que le pasa una factura terrible al cómic: le cuesta mucho que nos sintamos implicados por los personajes. La mayoría de los mismos nos será indiferente que vivan o mueran, y por momentos parece que el único modo que tiene de hacer que sintamos algo por ellos es matándolos de una forma cruel e inesperada (es más, hasta bien avanzado el tomo 2 solo sentía un mínimo de empatía por Sofia, la niña pequeña). Con el paso de los capítulos lo ha ido corrigiendo, de tal modo que hasta el punto en que leí (los tres tomos recopilatorios en edición integral de Planeta, lo que sería hasta el capítulo 72 de la numeración americana o el tomo 13 de la edición pequeña de planeta) ha tenido una progresión muy positiva en el desarrollo, pero todavía no me parece suficiente. No es algo tan sangrante como el de Another pero se queda extremadamente lejos de cosas como La larga marcha o Madoka , e incluso de Battle royale . Aún así, repito que vi en los últimos episodios que contenían las mentadas ediciones auguraban un futuro muy positivo en lo que a empatía respecta.
Me gustaría enfatizar un detalle: que no estén tan bien hechos como deberían no los hace malos. Todos los personajes tienen una personalidad bien definida y reaccionan de maneras coherentes ante las situaciones (bueno, más que "coherentes" creo que la palabra sería "comprensibles", pues ante un estresor como ver a tu familia morir a tu lado sin que puedas hacer nada para evitarlo es incluso normal que uno pierda la chaveta), lo que le da un plus de interés al cómic... el cual realmente necesitará, pues tiene un inicio lento como pocos. Las 300 primeras páginas (casi la totalidad del primer tomo en edición integral) son soporíferas, predecibles y bastante coñazo. ¡Ojo! A partir de ahí empieza a subir la calidad considerablemente, y no bajó el nivel en ningún momento de todo lo que leí, pero es mi deber avisar a todo el mundo de que empezar The walking dead se hace muy cuesta arriba.
A esto último se le unen dos pequeños problemas, que independientes no serían demasiado dañinos pero que actuando juntos hacen la lectura algo por momentos caótico: la narrativa que usa Kirkman para las conversaciones y lo parecido que resulta el dibujo de algunos personajes. Veréis, de cuerpo entero no hay ningún problema, reconoceremos a todos al primer vistazo, pero cuando al dibujante le da por los primeros planos... la cosa cambia. En cualquier otra serie esto podría subsanarse mediante el tono de piel o cogiendo el hilo de la conversación, pero TWD está enteramente dibujado en grises y muchas veces da la impresión que la narrativa vaya a saltos, empezando muchas veces las páginas con conversaciones que se nota que llevan un rato en marcha. Es original, sí, pero muchas veces resulta confuso para el lector (más de una vez creí que me había comido una página al leer) y si lo conjuntamos con el problema de las caras puede sacarnos más de una vez de la historia para preguntarnos qué narices acaba de pasar.
¿He dicho ya que las portadas son geniales?
Tal y como comenté antes, el dibujo es enteramente en gris. Es cierto que al principio echaremos en falta "un toque de color", pero en nada nos habremos acostumbrado y la verdad, me gusta el resultado final. Le da un estilo propio que realmente me agradó. En lo que respecta al dibujo poco hay que decir, excepto por el detalle de las caras está realmente bien.
Y bueno, llega la hora del veredicto: ¿lo compramos? En mi opinión, no. La serie es buena, y tiene potencial para seguir mejorando más allá de lo que yo leí, pero cuesta 40 euros cada tomo recopilatorio de la edición integral (hay 3 en España, nos costaría 120 €) y 7,50 los tomos sueltos (hay 17 en España y abarcan algo más que la edición integral, costándonos 127 euros de ese modo). Esto ya sería un gasto elevadísimo si la serie estuviese cerrada... pero no lo está. En USA van por el número 108 y Kirkman afirmó que le gustaría continuar la serie todo el tiempo posible, así que o se pasa de golpe la moda zombie o tenemos cómic para rato.
En mi opinión, lo mejor que se puede hacer ahora con Los muertos vivientes es dejarla reposar y dedicarnos a otra cosa; así, cuando dentro de unos años encuentre su final será más sencillo hacernos con la obra completa a un precio más competitivo... y no tendremos que quedarnos a mitad de la acción porque hemos alcanzado el ritmo americano. Aún así, si alguien está decidido a leerla como sea, le recomendaría (a parte de la obviedad de tirar de biblioteca) la edición integral. El papel es bueno, la edición "mu rexhulona" y los bocetos y portadas incluídos al final de los mismos con comentarios de los autores merecen mucho la pena. Asimismo, el tercer tomo de la edición integral termina dejando prácticamente todo cerrado, así que nos vale como "punto frío" ideal para dejar la serie una temporadita. Eso sí, no dudéis en que una vez la terminen le echaré una relectura hasta el final.
Nunca lo he comentado por el blog, pero me encantan los cuentos. Cuando era pequeño mi madre compró una colección entera de cuentos de todo el mundo y aún a día de hoy disfruto dándoles una lecturilla de vez en cuando. Esto, que puede parecer casual, se vuelve relevante ante un material como el que tenemos hoy. Veréis, ¿alguna vez se os ha ocurrido cómo hacer un cuento para adultos? Hasta hace poco, yo nunca me lo pregunté, mas creo que ahora lo tengo claro: como un cuento infantil pero añadiendo todos esos detalles que omitimos porque los niños son demasiado pequeños para comprenderlos. ¿Por ejemplo? Pues qué hace la bruja mala cuando captura a alguien, cómo se conciben los híbridos entre hada y humano o simplemente haciéndolo mucho más largo y denso de lo que un infante podría captar. Sonará estúpido, lo sé, pero eso es Stardust y por ello es tan genial. Aunque muchos ya conocen el argumetno gracias a la película (la cual no he visto pero me han informado que tiende bastante más a la acción que el original) me gustaría hacer un inciso para ubicar a los que, como yo, creyeron que sería un film del montón y decidieron no darle una oportunidad. Basicamente la historia nos narra las aventuras de Tristán por el mundo de Faerie, un lugar de fantasía donde espera encontrar una estrella caída, la cual regalará a la chica que ama y así conquistará su corazón. El problema llega cuando descubre que la estrella es un ser vivo (con bastante mala hostia, por cierto) que está en el punto de mira de tres poderosas brujas y de los herederos al trono de un lejano reino, quienes necesitan algo que ella posee para tomar el lugar de su padre. Vamos, un "Todos a por la chica" de toda la vida pero sin el componente erótico-festivo. Secreto: (Pincha para leerlo)
Nunca había leído nada de Gaiman (bueno, sí, Ruído y señal, pero es una obra menor en comparación a The sandman u otras creaciones de este señor) pero si todo tiene esta calidad podría competir con Moore y Urasawa en ese podio comiquil que tengo en la cabeza. Basicamente, Neil coge la narrativa de los cuentos tradicionales e introduce Stardust en ella a la perfección (si me hubieran dicho que es un cuento de la misma época que los que tengo en mi biblioteca infantil me lo habría creído del todo).
La presentación es la típica de los cuentos tradicionales, letra grande, dibujos sobre o bajo el texto y a veces imágenes de dos páginas (solo diré que la del capítulo 5 es brutal).
Para qué negarlo, Stardust puede echar para atrás a mucha gente por su aire de cuento y terminar de dispersar al personal al tomarse tres capítulos en empezar a pasar cosas de interés, pero una vez empieza es un crescendo constante (el último capítulo lo leí en tensión total). Además es caro, sí, pero esos 25 euros que vale los merece y mucho: tamaño cómic, 175 ilustraciones, tapa dura, papel satinado, montones de páginas de bocetos e ilustraciones... o por lo menos esa es la edición que yo leí, la cual encabeza esta entrada. Creo que actualmente Planeta ha dejado de distribuirlo, lo que significaría (para el pesar propio y de muchos más) que es muy posible que sea ECC los que tengan los derechos... así que a saber qué edición sacarán. Independientemente de eso, se trata de un cuento precioso que no dudéis en leer si encontráis la oportunidad.
Para empezar, diré que nunca había leído nada de Rosa Montero, escritora y periodista española. Ni artículos, ni reportajes ni novelas suyas. Nada. Que me pusiera con este libro fue puro azar; le dije a mi novia que no sabía qué leer y me dio dos libros: este y Ensayo sobre la ceguera. Como la tercera opción era Los juegos del hambre (me sabe mal tildarlo de plagio de Battle royale sin haberlo leído antes) y Ensayo me parecía bastante denso para el tiempo del que dispongo ahora mismo, creí que Temblor sería la opción que más se adaptaba a mis circunstancias, así que al final fue ese el que cayó. A falta de leer a Saramago, creo que cogí la mejor elección posible (sep, tengo tantos prejuicios hacia la calidad de Los juegos del hambre como gran parte de la población hacia las novelas de Crepúsculo, odiadme).
Ahora es la parte donde un blogger normal desvelaría parte de la historia para poneros la boca dulce y que vayáis a por él... pero paso. La trama de Temblor es... como decirlo.... ¿continua? ¿orgánica? Basicamente, no hay una premisa central que poder destripar sin joderle así a nadie un buen pedazo de la obra, pues todos los acontecimientos van en cadena (y en su mayoría de manera bastante inesperada, good point) y sería como intentar hablar de cierto pijito en The world ends with you , automáticamente estaría jodiendo el primer tercio de la trama de manera indirecta.
Así pues, ¿de qué va Temblor? Dejémoslo en que es una distopía ("sociedad ficticia indeseable en sí misma") con tintes fantasiosos, siendo el resultado una obra cojonuda. A decir verdad, aglutina todo lo que me gusta encontrar en aquellos productos que consumo: un buen ritmo (me lo leí en tres sesiones), personajes interesantes, muchos giros inesperados (es más, solamente logré adivinar uno en todo el libro) y lo que ya mencioné del desarrollo orgánico (la mayoría de productos mainstream mantienen una premisa lineal durante todo el recorrido que solo se soluciona o modifica ligeramente al final; Temblor, Psicosis o Neonomicón son ejemplos de historias donde todas las partes tienen la misma importancia, siendo muy complicado intentar mostrar un argumento global sin cagarle al otro una buena parte de la historia).
Quizás sus únicos problemas sean que la resolución final, pese a ser buena, va un poco apresurada y un par de "incoherencias" que se perdonan (por ejemplo, SPOILERAZO DEL COPÓN, que Oxígeno controlara a Océano, la hiciera salir del Talapot y llegar hasta casa de la otra solo para avisarla; ¿no era más lógico usar a otra persona, alguna que no te lleve tanto esfuerzo en cuanto a desplazamientos y poder? además del detalle de que si podía controlar a la cabeza pensante de la Ley bien podría haberla usado para investigar más, liarla parda en el corazón del gobierno desde el círculo interno o directamente suicidarse para hacer la puñeta a las religiosas SPOILER), pero del resto no tengo queja alguna. Una lectura tremendamente recomendable, tanto en bibliotecas como a los míseros 8 euros que cuesta en librerías.
Bueno, tras todo un verano sin publicar en Vandal (en blogger usé el "programar entradas" y se siguieron subiendo aunque yo no estuviera) es la hora de seguir dando la vara. Tras esto, una aclaración. Este cómic (Mayor fatal) está a la venta en España en dos partes: El garaje hermético y El hombre de Ciguri. Como podéis ver en las portadas, el autor no es otro que Moebius y son dos cómics raros de cojones (en especial el primero). Para que nos entendamos, Moebius hizo toda la obra sobre la marcha. Cada mes debía llevar dos páginas a la revista en la que trabajaba, así que su sistema fue el siguiente: "¿Y ahora qué coño hago para solucionar esto? Pues ni puta idea, voy a salirme por la tangente". Y queda muy bien.
Sí, suena exactamente igual que el resto de cómics mensuales (e incluso mangas, cuando el autor de Bleach se quedó sin ideas fue cantosísimo) pero Moebius ya lo dice desde la introducción: no sabe lo que va a hacer y se lo tomará como un juego. Así, aprovechando la complicidad del lector, en todo momento veremos como ni él mismo se toma en serio su historia pero en el buen sentido, pasando cosas sorprendentes a cada paso y quedándonos con el culo torcido en más de un capítulo. Bueno, por lo menos así es en El garaje hermético, el cual podéis encontrar a la venta por 16€ en tapa dura y, si no te importan los cabos sueltos y los Deus ex machina puede ser una adquisición interesante (aviso que está todo en blanco y negro). Ahora bien, El hombre de Ciguri no es ni de lejos tan buena compra como el otro.
La historia continúa exactamente donde termina El garaje (aunque este lo deja prácticamente todo cerrado) y tiene un par de diferencias respecto al anterior: está en color y no se parece en nada al primero. Es más, podría decirse que El hombre de Ciguri es la antítesis de todo lo visto en El garaje: apenas hay sorpresas, el humor queda en tercer o cuarto plano (el garaje, sin ser una comedia, tenía bastantes toques que sacaban al lector una sonrisa), la trama tiene al Mayor casi como único protagonista... Vamos, que 11 € por sus 50 páginas (aunque la página de Norma diga que son 96, la mayoría de las ediciones en España son la vieja de 50 páginas, la cual deja la historia a la mitad y totalmente inconclusa), es tirar el dinero a la basura. Si tenéis curiosidad por esta obra tirad de bibliotecas o de internet, pero creedme cuando os digo que como secuela de El garaje hermético no vale una mierda.
El garaje hermético.
Otra del garaje. Por cierto, Moebius cuenta el final de El garaje en la introducción del mismo, así que cuidado a la hora de leerlo.
El hombre de Ciguri
Otra del hombre.
Resumen para vagos: El garaje hermético, si le perdonas las fumadas constantes y que Moebius no sepa a donde va con la historia te gustará, e incluso puede llegar a ser una buena compra; El hombre de Ciguri no.
Sé que está mal escrito, pero es la forma perfecta de definir esta película. Da igual que por momentos ralle la parodia y que cueste creérsela de las fantasmadas que salen, la película está hecha para molar y lo hace. ¿La historia? Muy entretenida y con un par de giros de guión que sorprenderán si no has visto el super spoileante trailer. ¿Los personajes? Del primero al último todos se rompen los "molomedidores". ¿La música? ... ¡Djaaaaaaaaaaaaaagooooooó!
Vamos, que merece la pena verla. No se hace larga en ningún momento (bueno, vale, puede hacerse larga, pero joder, que dura tres horas) y mantiene el ritmo siempre. Y qué coño, de vez en cuando mola ver pelis que mezclen Tarantino, western y la acción casposa más ochentera que puedas imaginar.
Errar es humano. Hace dos años decidí leer por primera vez un cómic superheróico que no tuviese nada que ver con ninguno de los clásicos de Marvel o DC (Batman, Spiderman, Superman...). Mi elección no pudo ser peor: Watchmen, de Alan Moore . En aquel momento me pareció una obra muy buena, pero no me terminó de gustar, achacándole al inmenso hype que tenía para aquella obra el desencanto tras su lectura. Afortunadamente, con el paso del tiempo me he ido acercando cada vez más a la narrativa de Moore, motivo de que recientemente le concediera una segunda oportunidad a su obra maestra. Ahora que lo he vuelto a terminar solo puedo decir una cosa: ¿en qué coño estaba pensando la primera vez que lo terminé?
La verdad, hablar de Wachmen es poco menos que una estupidez. Cualquiera que lea cómics habitualmente lo conoce de sobra; sería como soltarle a un fan de la música clásica "Buff, acabo de escuchar una cosa llamada La novena sinfonía de Beethoven, ¿te suena? deberías oírla, está muy bien" o "Guau tío, el manga Akira es la caña, no sé a qué esperas para verla" a un tío que controle de manganime: todo aquel interesado en ese campo la conoce y casi seguro ha visto. Por otra parte, ¿qué hay de los que no la conocen? ¿Y todos esos que nunca han tocado un cómic? Hablarles de Wachmen sería una pérdida de tiempo. La cagarían como yo en mi primera lectura, quedándose en lo superficial y no dándole la importancia que se merece.
Sí sí, os lo creáis o no estoy diciendo que no todo el mundo está listo para comprender este cómic; una de las frases más pedantes que jamás creí que diría acaba de salir de mi boca (bueno, de mis teclas) y no me avergüenzo de ello. Y si lo digo es por dos motivos: porque yo mismo fui incapaz de captar todo su valor en su primera lectura y porque dudo mucho que en esta segunda vez haya captado si quiera la mitad del conjunto (y con esto no lo digo en plan "Jo tío, es la tercera vez que veo 2001: Una odisea en el espacio y sigo sin entender los últimos 20 minutos", sino que sé que debajo de todo lo que he encontrado todavía hay más que sigue oculto esperando a una tercera, o quizás cuarta, lectura).
Del dibujo ni una queja, trazos sensacionales y cantidad de detalles en los escenarios brutal.
Vayamos un momento a 1986, el año en que salieron Watchmen y El regreso del caballero oscuro de Miller. Ambos cómics revolucionaron el género superheroico a su manera pero con un nexo común: de un modo u otro, las historias eran muchísimo más serias y creíbles. Daba igual que uno se centrara más en la psique (Watchmen) y el otro en la acción (El regreso), pues ambos lograron cambiar la concepción de los superhéroes para siempre. Si tuviera que buscar un paralelismo, diría que El regreso vendría a ser Dragon ball (paradigma del anime mainstream, todo Dios lo conoce e intenta imitar, solo necesitamos observar cómo hoy en día la mayoría de los shonen beben directamente de esa serie) y Watchmen es Evangelion (una gran historia enrevesada que le concede el protagonismo a la mente antes que a las tortas pero sin escatimar por ello la violencia cuando hace falta; admito que aquí también podría haber nombrado Akira por toda la relevancia que tuvo y sigue teniendo, pero creo que para el ejemplo Evangelion se ajusta incluso más al molde que esta última).
¿Que a qué viene este último párrafo repletito de spam? No lo sé; bueno, para qué negarlo, solo quería soltar el rollo, pues llevaba ya varios días dándole vueltas a la comparación y me hacía ilusión contarlo en alguna parte, y en vista que mi novia pasa de los cómics y mi hermano se ha mudado permanentemente a esa estepa bugueada que es Skyrim solo me queda este lugar donde largar mis gilipolleces.
"Oye pesado de mierda, que ya casi has terminado la reseña y no has dicho nada del argumento. ¿De qué coño va esto?" Bueno, por hoy te paso el insulto que estoy de buen humor y te comento un poco cómo va la cosa. Sin entrar en spoilers, imagínate un mundo donde los enmascarados, tras años de arriesgar su vida protegiendo a la gente (recordemos que aquí casi nadie tiene superpoderes) se ven obligados a retirarse por una nueva ley gubernamental. Pasados los años, alguien asalta el apartamento de El Comediante y lo mata, empezando así una investigación por parte de Rorschach (único enmascarado que se negó a retirarse, actualmente en busca y captura) para intentar encontrar al verdadero culpable... pero topándose con algo mucho mayor de lo que jamás habría imaginado...
Quis custodiet ipsos custodes?
¿Suena bien? Sí, lo sé, pero no debería, pues lo que hace a Wachmen no es (solo) su argumento, radicando ahí mi mayor error en la primera lectura: me centré demasiado en la trama y dejé todo lo que la rodea de lado. Sí, Watchmen puede leerse única y exclusivamente por su trama (la cual es muy buena), pero sería como tener a una chica despampanante y hacerte una paja mirándola: se puede hacer pero te quedarás a las puertas de catar un montón de cosas que, con un poquito más de mimo y dedicación, te habrían hecho disfrutar lo inimaginable.
¿Y a qué me refiero con esto último? Pues a la increíble dedicación de Moore y Guibson por el detalle: las simetrías que hay en una cantidad increíble de páginas, los textacos con información de los personajes y del mundo en que viven al terminar cada capítulo que simulan ser artículos de ese mundo de pesadilla, la burrada de información oculta en los escenarios solo para aquellos que decidan emplear un poco de tiempo en visualizar algo que no sean los diálogos, detalles como que no hay ningún bloque de pensamiento en toda la novela (cada vez que quiere que sepamos en qué piensa alguien usará diarios o nos mostrará sus recuerdos, pero nunca veremos un globo saliendo de su cabeza con la información explícita) o directamente todo el capítulo cuarto, el cual posee una narrativa simplemente fabulosa.
Y tranquilos, esto no quiere decir que los personajes se hayan dejado de lado para cuidar el dibujo: todos valen su peso en oro, desde el maníaco de Rorschach (el cual muestra cómo sería un personaje como Batman en la vida real) hasta el divino ("Oh, un juego de palabras, qué cachondo soy jue jue jue") Dr Manhattan. Es cierto que unos se nos harán más antipáticos que otros, pero una cosa está clara: todos son humanos. Tienen dudas, lo pasan mal, se sienten impotentes ante lo que les está pasando ("Jue jue jue, otro chistaco malo para la saca") y se alejan del estereotipo del "héroe con todo bajo control". Además, a parte de los Watchmen (en inglés vigilantes) los capítulos están llenos de personas comunes, las cuales no están precisamente de adorno sino que nutren todavía más la historia con sus propias peripecias relacionadas con la vida en un lugar donde en cualquier momento puede estallar una guerra nuclear. Por si no ha quedado lo suficientemente claro, ya querrían muchos cómics un reparto comparable a este.
Who watches the wachmen?
En definitiva, ¿hay que leerlo? Cagando hostias, si lo ves en una biblioteca cógelo ya y tráetelo para casa sin demora. ¿Y si no lo hay en mi biblioteca? ¿Lo compro? Buf, difícil, y no por su calidad, sino porque ahora mismo está descatalogado en España. A esperas que ECC lo reedite, lo único que podrías encontrar es la vieja edición absolute de Planeta por 35€, la cual está simplemente genial (tapa dura, papel del bueno, tamaño gigante, 50 páginas de extras...) pero que, como digo, es difícil de encontrar. Apuesto a que dentro de poco ECC lo publicará de nuevo, pero también tengo la seguridad de que lo hará con un precio muy inflado y con las características de Planeta seriamente recortadas.
Independientemente de lo que hagas, te pido por favor qué, a la hora de leer, busques un lugar cómodo y te regodees en cada imagen, disfrutando de los pequeños detalles e intentando evitar cometer mi error de querer saber cómo termina cuanto antes. Ya habrá tiempo para saber cómo continúa la cosa, ahora céntrate en lo que estás viendo. Sigue mis consejos y, una vez lo termines, me lo agradecerás.
P.D. Recientemente ECC lo ha reeditado. Tal y como esperaba, 25 euros tapa blanda, cero extras. Es un must read en toda regla, pero la edición de ECC deja mucho que desear como siempre, además de tener un precio injustamente inflado.
VVVVVV (a partir de ahora V, que sino esto se hace muy largo) es la última indiegencia que he jugado hasta ahora. La verdad, era algo que quería catar desde hacía mucho tiempo, pues Zerael ya había hablado de la misma en su blog hará un añito y me había llamado la atención. Estética ochobitera, adictivo, no demasiado largo... lo único que me echaba atrás era el precio, pues en aquel momento el tema "compra virtual" no me terminaba de convencer.
Siempre he visto a Daredevil como un héroe de segunda fila, y no solo porque sus poderes sean de lo más cutres ("Hey, me quedé ciego y ahora tengo un sonar, qué guay soy"). Lo que había leído de él se resumía al Clásicos del cómic: Daredevil que salió hace un par de años por España que recopilaba historias clásicas (basura infecta) y algunas más actuales (algo potables, pero normalitas en su mayoría) y a su actuación en Civil War. En ambos casos me transmitía lo dicho: héroe de barrio que queda pequeño ante el resto de héroes marvelianos. Esto es importante, pues así os haréis a la idea de hasta qué punto me sorprendí al terminar con este cómic (cuya lectura, todo sea dicho, llevaba meses posponiendo a causa de su protagonista). Solo diré que mi primer pensamiento al acabarlo fue "Miller, ¿porqué coño no vuelves a tu estilo de los 80 donde hacías unos cómics acojonantemente buenos y dejas de lado la mierda a la que te dedicas hoy en día?". Vale, mierda no es, pues en general siguen siendo cómics aceptables, pero poner sus últimos trabajos al lado de El regreso del caballero oscuro , Ronin o este Born again es cuanto menos insultante (obviamente la ponzoña de Holy terror no va incluída en la ecuación anterior, ahí si que hizo una puta mierda). Secreto: (Pincha para leerlo)
Esta historia, publicada paralelamente a El regreso del caballero oscuro (ironías de la vida, pasó de publicar cosas de esa calidad a la vez en editoriales rivales a directamente no sacar nada a la altura en ninguna parte) empieza realmente fuerte: Karen Page, la exnovia y exsecretaria de Matt Murdock (alter ego de Daredevil) se ha convertido en adicta a la heroína, lo cual la ha arruinado. Presa del mono, decide vender la identidad de Daredevil a cambio de un chute, nombre que llega a manos de Kingpin, el hombre que domina Nueva York entre las sombras y que empieza a estar harto de los ataques de Daredevil a sus negocios. Así, usará todas sus influencias para destruir desde las sombras la vida de Matt, empezando por su carrera como abogado y terminando con su hogar y cordura.
A partir de esa premisa veremos sufrir a Matt como pocas veces han puteado a un superhéroe: sin casa, sin amigos, sin dinero, herido, atacado constantemente, viviendo entre los vagabundos a la espera de una oportunidad de resurgir y recuperar su felicidad... todo esto aderezado por un guión muy bien construído (como solía hacer Miller nos pone varias tramas paralelas interrelacionadas, en este caso en las figuras del periodista Stan Uris y de la yonki Karen Page) y un dibujo espectacular por parte de David Mazzucchelli.
Poco puedo añadir a esta entrada sin joderos todavía más el argumento, así que diré que para mí el único error de este cómic es haber salido en la serie regular de Daredevil. ¿La razón? Que al trabajar en una serie regular hay varias cosas que no puedes hacer: matar personajes clave (o por lo menos hacerlo sin miedo a que te los resuciten a la semana) como el protagonista y el villano principal, cerrarlo todo (cuando acabes tu arco argumental la serie debe continuar) y adaptarlo todo al estilo de la serie (hay poco margen de maniobra, pues a poco que haces algo radical pasa como con el número 700 de Spiderman salido hace poco...). Esto último es una reflexión mía, pues estoy seguro que Miller no habría podido hacer ni de coña lo que hizo en El regreso si hubiera salido en la serie regular (en especial lo relacionado con Joker o el finalazo que se gasta).
Una última cosa: me parece un must read donde los haya, pero 23 euros en tapa dura por sus 170 páginas es un robo. Buscadlo en bibliotecas o tirad de internet para leerlo, pero pagar todo eso por este cómic es excesivo.