Cualquiera que me lleve leyendo una temporada ya lo sabe, pero tengo una cruzada contra Los juegos del hambre. Me parece un plagio puro y duro de Battle royale. Bien, un día, durante una de mis conversaciones literarias me dijeron que Battle royale era una mezcla de La larga marcha de Stephen king y El señor de las moscas de William Golding. Bien, como buen lector que soy me froté las manos al oir eso y me propuse leer ambas obras lo antes posible. La larga marcha me encantó. ¿Qué sucedió con Lord of the Flies? Que sigo preguntándome qué parecido tiene con Battle royale a excepción de sus últimas páginas y cómo se supone que un libro puede degenerar tan rápido al salvajismo puro y duro. Secreto: (Pincha para leerlo)
Pongámonos en situación. Un avión cargado de pasajeros se estrella en una isla desierta en medio de ninguna parte y los únicos supervivientes son los niños que en él volaban. Tras un par de paseos por la isla, Ralph y Piggy convocan al resto de niños y deciden crear una asamblea. Elegido el líder y sus prioridades (conseguir comida y tener 24/7 un fuego encendido en la montaña para que el humo avise a cualquier barco que pase de su presencia de cara a un rescate) comienza una vida que debería ser idílica pero pronto se nos mostrará cargada de problemas... de la mano de los mismos niños.
Cualquiera que conozca Battle royale y Los juegos del hambre podrá hacerse una idea de qué clase de problemas estoy hablando, pero por si alguien no lo entendió me explayaré un poco más en ese aspecto: locura y masacre mutua. ¿Se entiende? ¿No? Bueno, digamos que hay un grupo de niños que decide pasarse por el forro las decisiones de la mayoría y forma "su propia tribu", la cual no dudará en putear sistemáticamente a la otra traspasando líneas que jamás deberían cruzarse... y menos si estamos hablando de niños de 11 años.
Los Simpson hacen varios cameos con este libro, siendo el más famoso y claro de todos el episodio "Das bus".
La verdad, ese fue justo el punto que más me llamó la atención de todo esto: que son críos. No se trata de adolescentes encerrados y obligados a matarse, sino de críos (los más pequeños tienen 5-6 años) que por voluntad propia deciden volverse salvajes y dejar de lado todo aquello que nos hace humanos. Sí, sólo es una novela, pero no he podido evitar sentirme mal en según qué momentos... y eso que apenas hay violencia en el libro. El problema es que cuando la hay es muy contundente.
Si os soy sincero, no sé si me ha gustado o no. Lo que sí sé es que no tengo pensado volver a leérmelo en muchos años y que me lo pensaría dos veces antes de recomendarle su lectura a nadie (y más si se trata de alguien fácilmente impresionable). En relación a las pelis no digo nada, pues no me quedó la menor gana de verlas tras terminar el libro.
Una última cosa. Tirando de Wikipedia he descubierto que Golding se "inspiró" en las novelas La isla del coral y Dos años de vacaciones. A la vista de las diferencias (ninguna de las dos muestra la locura humana presente en El señor de las moscas) y que Golding homenajea La isla del coral empleando los mismos nombres para los protagonistas de la misma se le perdona, pero nunca está de más decirlo.
Lo admito. No soy un gran fan del boy scout por excelencia, pero sé apreciar un buen cómic y este lo es (gracias sobre todo a lo atípico de su propuesta). Hasta ahora siempre habíamos visto al típico heroe volador que se enfrenta a Luthor, Brainiac y Cia en toda clase de batallas donde el destino del mundo pendía en sus manos, mas ¿que pasaría si un día un chaval de nuestro mundo obtuviera los poderes de Superman? ¿Emularía a su héroe o se dedicaría a causar el mal? ¿Provocaría su aparición el nacimiento de los llamados supervillanos o tendría otras cosas más serias de las que preocuparse? Eso y mucho más es lo que veremos en este cómic. Secreto: (Pincha para leerlo)
Sé que parece surrealista, pero imagináos que vuestros padres, por hacer la coña más que nada, deciden que, ya que tu apellido es Kent, eres moreno y vives en un pequeño pueblo de Kansas, te van a poner de nombre Clark, exactamente igual que Superman. No solo eso; cada año, tanto en tu cumpleaños como en navidad tus regalos van a consistir en merchandising del personaje. Espera espera, que hay más. Tus compañeros de clase (benditos críos) han decidido que eres el blanco perfecto de todas las burlas, así que no hay día en el que no recibas de 5 a 10 putadas varias relacionadas con tu nombre, desde darte un puñetazo y decir "¿Pero tú no eras de hierro?" a tirarte los apuntes al barro y aludir a que como no usaste tu supervelocidad para recogerlos antes de que se te mancharan. Ah, y lo mejor. ODIAS A SUPERMAN.
Vamos, la vida perfecta para cualquier adolescente estadounidense. A la vista de tu nula vida social, decides invertir tu tiempo libre en dar largos paseos por la montaña y en acampadas, siendo durante una de esas donde descubres que, por algún absurdo motivo, tienes exactamente los mismos poderes que Superman. ¿Qué haces? La verdad, me da igual lo que tú harías; lo importante es lo que hará Clark, el prota de esta miniserie de (si no me falla la memoria) 4 números durante los cuales plantea una visión realista y muy entretenida de este personaje.
Y el dibujo me ha parecido cojonudo.
La verdad, desde la compra de ECC de los cómics de DC que antes trabajaba planeta no lo he visto en ninguna tienda, así que supongo que todavía no ha sido reeditado, pero vista su calidad dudo que tarden mucho tiempo en hacerlo. Realmente me ha gustado esta nueva versión de Superman, la cual tiene sus propias incógnitas (¿cómo ha conseguido sus poderes? ¿quien es el que trata desesperadamente de atrapar a Kent y porqué?) y un estilo de dibujo que le queda que ni pintado. Creo que, mientras salga a un precio razonable (no más de 20€) me haré con él en cuanto lo vea en mi tienda habitual; haríais bien en seguir mi ejemplo.
Malo. Pero no malo de "es malo pero se deja leer", no. Digo malo de malo malo pero que muy malo. Dibujo feo, historia predecible, tópico... para leer y olvidar. O mejor aún, para no leer y así evitar 20 minutos de sopor. He cagado cosas con más sustancia que este cómic.
No os preocupéis; esta "Batfiebre" es algo que tengo todos los años por estas fechas gracias a que la mayoría de sus cómics son muy fáciles de conseguir, rápidos de leer y muy entretenidos en general. De la que tenga internet (ahora mismo programo las entradas los domingos para que se publiquen a lo largo de la semana sin mi intervención directa) ya veréis como vuelvo a reseñar juegos, pelis y sobre todo manganime, mucho manganime. Hasta entonces, otra reseña de Batman, siendo la de hoy una cuyo nombre es una alusión directa al famosísimo Año uno de Miller.
Para los que no conozcáis la cronología de Batman (algún día he de hacer una entrada de eso, así podré petarlo todo con spam de mis otras entradas y tendré un índice bien majo sobre el que trabajar en adelante) este cómic estaría situado como quinto dentro de la línea temporal "post-crisis" y "pre-new52". Vamos, que lo óptimo para su lectura es haber leído antes Año uno , El hombre que ríe , El largo halloween y Victoria oscura (más estos dos últimos que los dos primeros). Aún así, tampoco es muy necesario, pues al tratarse del primer año en plantilla del chico maravilla el no haber leído esas obras solo nos provocará desconcierto en los encuentros con el villano Dos caras; el resto del tiempo podremos leerlo sin el menor inconveniente en lo que respecta a antecedentes.
El estilo visual me recuerda y mucho al de la serie animada de Batman. No sé a vosotros, pero a mi me parece muy vistoso y acorde con el tono de la historia, bastante menos dramático del habitual en el personaje.
La verdad, al igual que me pasó cuando leí el año uno de Batgirl (probablemente me de por releermelo dentro de poco) no me queda mucho que decir. No es uno de los imprescindibles de Batman (caso La broma asesina o El regreso del caballero oscuro ) pero sí que se trata de una obra muy entretenidica que nos dará una horita o dos de diversión en función de la calma con la que nos tomemos su lectura. De momento ECC no lo ha publicado, pero tengo la corazonada que en un par de meses estará a disposición de los compradores junto con el ya nombrado Batgirl: Año uno en el baúl para coleccionistas que sacan cada X tiempo. ¿Que porqué creo eso? Pues porque no sería la primera vez que escogen a un autor famosete de Batman y sacan en pack sus obras más famosas. La primera vez fue el turno de Miller; luego le tocó a los autores de El largo Halloween y Victoria oscura. Si lo que tratan es seguir con los lanzamientos "en orden cronológico" la opción más lógica sería esta que yo digo. Ahora bien, yo no me haría ilusiones en relación a mis palabras, pues capaces son de sacar para el próximo mes un especial de Azzarello con Jóker y Ciudad rota entre otros solo para no darme la razón (lo cual no sería nada malo, visto la calidad de los mismos).
Lo odio. Lo detesto. Me repugna. Me saca de mis casillas. Si pudiera lo prohibiría.
Quizás alguno piense que exagero. Otros se estarán preguntando qué es eso del fanservice. Bien, según la wikipedia es "aquellos elementos superfluos a la historia principal pero usados para divertir o atraer a la audiencia". Ahora que ya lo sabéis, diréis que qué tiene de malo el fanservice, pues muchas veces son cameos, chistes internos o apariciones de personajes en el momento justo que nos ponen a los fanes los dientes largos. La verdad, con estos (siempre y cuando no se usen en exceso) no tengo el menor inconveniente. Es más, en muchas ocasiones soy el primero en disfrutarlos. Ahora bien, el problema es "el otro" fanservie. Permitidme un par de ejemplos gráficos tirando de google (enlazo en lugar de copiar las imágenes para evitarme problemas con los dueños del dominio):
Tendrá su público, vale, pero a mi me parece simple y llanamente vergonzoso querer meter tetas y culos cada cinco páginas para que los chavales que acaban de descubrir las pajas puedan tocarse a gusto durante la lectura del manga. Señores mangakas, si quisiera hacerme una paja mirando un dibujo tiraría de google y encontraría mil y una fotos para escoger, pero cuando me compro un manga lo que busco es una historia entretenida independientemente de su número de tetas por metro cuadrado. Que si, las series pueden tener fanservice en un momento dado (por ejemplo, el anime de Soul eater tiene sus puntitos de fanservice en forma de la fémina que encabeza esta entrada y no pasa nada, es un gag cómico más) pero lo que hacéis algunos es de escándalo.
Por ejemplo, para seguir en la tónica de Soul eater, hace poco mi hermano, fan declarado del anime, se hizo con el primer tomo del manga nada más verlo en una tienda. Ni decir tiene la cara de subnormal que se le quedó al ver esto:
Una vez para hacer la coña vale. Dos también. Mínimo 3 por capítulo me parece excesivo no, lo siguiente. Luego nos quejaremos de que nos tratan como productos de segunda. Normal, parece que estén dirigidos a pajilleros de 13 años, no me joder. Realmente me repugna ver cómo por un lado tenemos series como Monster (recomendadísima tanto en manga como en anime, tengo que dedicarle una entrada algún día), que se le da al sexo un tratamiento totalmente natural y adulto que ya querrían para sí más de dos o tres series españolas y en el lado contrario cosas como este manga de Soul eater o el de Corpse party, el cual directamente dejé de leer por la vergüenza ajena que me producía.
Y ojo, que me centre en el manganime por ser donde más fama tiene no quiere decir que sea terreno exclusivo. Como ya sugerí en el párrafo anterior, solo hace falta ver cualquier anuncio, trailer o serie de la televisión pública para toparnos con escenas de sexo, desnudos, tetas o demás familia en cuestión de segundos. Y luego aún tenemos los cojones de quejarnos de los videojuegos violentos.
P.D. Esta entrada nació durante la creación de la de El señor de las moscas. Mientras la redactaba descubrí que hay un manga inspirado en la historia. Ya os imagináis mi sorpresa al buscar imágenes en google de la misma y toparme con esto ...
Esta entrada no debería existir. ¿Que porqué? Pues porque todavía no me he terminado el juego. ¿Que entonces a cuento de qué la estoy escribiendo? Pues porque me han robado la Wii y sabe Dios cuanto tiempo pasará antes de que consiga otra para poder finiquitar tanto este como los demás juegos que tenía pendientes. [Inserte aquí chiste sobre que la Wii es de niños y que el ladrón debe ser un crío o un padre que quiere contentar a sus críos]. Afortunadamente el ladrón era retrasado y se llevó la consola pero dejó todos los juegos en su sitio [Chiste sobre que los juegos de Wii son para niños y que el ladrón cogió la consola solo para descargarse La Mulana].
Esto no es una entrada para llorar el robo. Ya he asimilado que el hijo de puta que me robó (entre otras muchas cosas) la Wii no será detenido por la policía, pues tal y como lo llevó a cabo apenas han podido encontrar nada. Esto es para dejar constancia de lo que opino de este juego habiendo alcanzado aproximadamente el 50% de su modo historia (si es que a eso se le puede llamar historia...).
Bien, empezaré poniendo en antecedentes a aquellos que desconozcan el juego. En La torre de las sombras encarnaremos la sombra de un chico incapaz de recordar nada además del hecho de que hace un momento era un chico que estaba en la cima de la torre y ahora es una sombra situada en los exteriores de la misma. Así, sin mayor objetivo que recuperar nuestro cuerpo, partiremos al interior de la misma e intentaremos llegar a la cima para esclarecer toda esta psicodélica situación.
La verdad, los trailers e imágenes que vi del juego antes de su salida me enamoraron, pero conforme salían los primeros análisis este hype desapareció. Temeroso de darme un hostión con su compra, decidí posponerla durante un par de años, momento en que lo encontré a tan solo 10€ en un game. Menos mal que esperé, pues me habría arrancado hasta los pelos de la polla de haberme gastado 40 o 50 ñapos en él. Para que os hagáis una idea, cuando empiezo un juego suelo crear un .txt en el portatil para escribir allí lo que voy viendo del juego de cara al análisis. No es algo que haga habitualmente, pues a lo mejor de cada 10 partidas solo voy allí una o dos veces, pero creo que esta ha sido la primera vez que creo el documento de marras nada más probar el juego para escribir "Nefasta. No me ha gustado nada el sistema de combates. Es un juego muy tosco en ese sentido, clarísimamente es más ventajoso huir que pelar, así qué... ¿para qué coño ponen encierros con enemigos? Me he aburrido un carajo y medio."
Tiempo después decidí darle una segunda oportunidad (cosas de pagarme los juegos con el dinero que me gano trabajando, lo que me compro lo amortizo como sea) y mi opinión, pese a haber mejorado, seguía siendo bastante dura con el jueguecito. "Control lento/tosco que te jode en combates y saltos" -- "¿A quien se le ocurrió usar B para todo? Sobran botones y es muy facil tener accidentes cuando el hada se te encaja en un objeto" Partida a partida me fui acostumbrando a ese incómodo sistema de juego y empecé a disfrutarlo, pero aún así seguía haciéndoseme duro de tragar. Si intentaba hacer una partida superior a una hora me dormía en la butaca del coñazo que suponía hacer sieeeeeempre lo mismo (nuevo nivel - buscar interruptores y las llaves del nivel - enemigos random - salida). Sí, de vez en cuando había que mover objetos o cambiar la posición de la luz, pero cuando mezclas unos puzzles de risa con unos combates donde el mayor problema es el control algo va realmente mal.
Además de esto, el juego tiene muchos errores de diseño que me tocan bastante la moral. ¿Porqué retroceder significa repetir los encierros con los enemigos? ¿Porqué ponen siempre la misma música? ¿No hay más decorados que los exteriores de la torre y la fábrica o qué? Todos estos son pequeños detalles, sí, pero a la larga se hacen realmente desagradables.
En definitiva, me he quedado realmente descontento con este juego. Cierto es que solo llegué hasta que consigues la segunda espada, pero más o menos eso sucede a las 5 horas de juego y la verdad, un juego que a las 5 horas produce sopor más que cualquier otra cosa dudo que remonte el vuelvo conforme sigamos avanzando. Quizás llegue el día en que le de otra oportunidad y pueda darle una nota con justicia, pero si hoy en día tuviera que decir un número lo más probable es que o situase entre el 4,5 y el 5,5. Quizás un 6 si en su segunda mitad mejorara considerablemente, pero muy difícilmente obtendría más.
Lo admito, en el fondo soy un romántico. Da igual cuanto tiempo pase y cuantas se deslicen entre mis dedos, al final cuando suena una canción o veo una imagen que me recuerdo a ella vuelvo a entregarme a sus brazos y disfrutar como un enano. No, no hablo de mi exnovia; estoy haciendo referencia a esas viejas series (en su mayoría Shonens) que me encantaron hace años y que ahora me da por volver a leer, siendo en esta ocasión mi elección este manga de 34 tomos escrito por Hiroyuki Takey.
La verdad, no estaba muy seguro de que este revisionado fuese una buena idea; apenas hacía un año desde mi última lectura, así que lo tenía todo muy fresco y supuse que me pasaría más tiempo diciendo "ahora pasaba tal" que disfrutando. Me equivoqué y me divertí como un enano con ella.
Y si pongo el segundo opening en lugar de este se me ponen los pelos como escarpias.
A modo de inciso, diré que el primer sorprendido de escribir esta entrada soy yo, puesto que ya le dediqué una entrada hace tiempo en mi antiguo blog y tenía pensado terminarlo y pasar del tema, mas me ha sido imposible callarme lo mucho que la he disfrutado, así que como últimamente casi no tengo material para entradas (cosas de empezar la universidad) pues decidí aprovechar y escribir un rato sobre el tema.
La serie nos pone en la piel de Yoh Asakura, un chico de 13 años que tiene la habilidad de ver los espíritus de los muertos... vamos, un chamán de toda la vida. Él se acaba de mudar a la ciudad y allí conoce a Manta Oyamada, quien también puede ver espíritus pero que carece del potencial chamánico de Yoh. Total, típicos caps iniciales de conocerse y antes de terminar el primer tomo empieza la trama de verdad, la cual es ni más ni menos que la participación de Yoh y varios otros chamanes en el torneo que se realiza cada 500 años en el cual se escoge al nuevo "Shaman King".
Sí, a primera vista es la típica serie de hostias a tutiplén con muchas batallas espectaculares y muchos level ups de los protas para que no nos aburramos de ver siempre los mismos ataques... y sí, en parte lo es, para qué negarlo. Aún así, son sus otras virtudes (la gran cantidad de guionazos y todo lo que respecta a la figura de Hao, por ejemplo) las que nos mantendrán pegados a la silla y queriendo leer cada vez más... y no os confiéis, pues os aseguro que en esta serie la muerte de algún protagonista no es un tabú infranqueable...
La animación está muy bien conseguida, pero os recuerdo que ya tiene sus añitos, así que no esperéis HD ni nada por el estilo.
La verdad, no tengo pensado ni comentar a todos los personajes uno por uno ni tampoco reseñar todas las sagas del mismo: eso ya lo hice en mi antigua entrada y si alguien tiene curiosidad puede verlo allí. Esta vez me gustaría centrarme en las razones por las que aquellos que vieron el anime DEBEN leer el manga y hablar de las secuelas de la serie y de su... "curioso" final, por definirlo de alguna manera...
El motivo de poner en negrita lo anterior es el siguiente: anime y manga toman rumbos distintos a partir de la mitad de la trama. Hasta el momento de la separación ambos tienen un gran nivel, pero en el anime, una vez llegan a la aldea apache, la serie ya está a punto de terminar y comienza a perder la coherencia interna; mientras tanto, el manga no solo está lejos de llegar al techo de su calidad, sino que además todavía nos reserva más de 10 tomos de sorpresas y la mayoría de los giros de guión que dejarán a más de uno con la boca abierta. Así pues, dentro la lista de "motivos para leer el manga incluso si has visto el anime":
+En el manga muere gente. Gente importante. Del quinteto protagonista. Y más de uno lenta y dolorosamente. +Descubrimos el flipante pasado de Ana, se nos presenta la figura de Matamune (clave para comprender a Hao y el estilo de batalla de Yoh) y además nos echaremos unas risas viendo a Yoh con 9 años. +Es una serie cojonuda, cualquier excusa para volver a verla funciona. +Lyserg no es el niñato del anime. Aquí solo lo es durante sus primeras apariciones. +Fausto disecciona a Manta. Nada de lucecitas de colores, escarpelo y sangre al poder. +El pasado de los soldados X y en especial de Marco son de lo más raro del universo. Eso por no hablar del de Horo Horo, de los más macabros de todos junto con la "etapa asesina" de Chocolove. +¿No tienes ganas de otros 10 tomos de Shaman King? +Hao tomando un baño con Lyserg. Sí, ese Hao que mata a los padres de Lyserg y ese Lyserg cuyos padres son asesinados por Hao. +Hao en modo dopaje destructor de ejercitos... luchando contra un ejército humano. +¿He dicho ya que muere gente relevante para la trama?
Y bueno, podría seguir, pero si no te he convencido poco hay que pueda añadir para hacerte cambiar de idea. Ahora bien, si te he convencido y quieres leer el original deja ya mismo de leer la entrada, pues me gustaría dedicarles unas palabras al final del mismo y a las secuelas de la serie, por lo que habrá spoilers a cascoporro. Avisados estáis.
Cosas muchísimo más raras que esta esperan a los valientes que se lean el final del manga...
A ver... qué puedo decir del final del manga... esto... puta mierda. Dios mío, todo era epiquísimo, la confrontación con Silva, la batalla de la zona del universo, la aparición de la líder apache desesperada por el poder de Hao, la misma batalla contra el nuevo rey... aquello era una de las mejores batallas finales que jamás había visto y de repente... bang, el tren del amor. La primera vez que lo vi casi lloro de la vergüenza ajena, pero esta vez creo que me ha provocado una úlcera.
Sí, que tal y como lo había planteado todo era casi el único modo de salir del altercado contra Hao, pero... joder, por momentos es patético. Esa escena "¡Vamos a disparar una cantidad extra grande de amor!" seguida del "¡Yo también quiero darte amor!" estaría bien para una serie tópica para niños o para derrotar a un malo rarito, pero después de 34 tomos (32 en España) me parece lamentable colocar ese final. Que sí, que la idea puede gustar o no pero que es el final y punto, pero eso no quiere decir que no me parezca muy mal llevado. Irónicamente, el último capítulo (lo hasta ahora narrado sucede en el penúltimo) me parece cojonudísimo, además de que creo que ese era el final que el autor tenía en mente desde el primer momento pese a la improvisación que se largó en la batalla final.
Una vez finalizado el manga tenemos muchas opciones si queremos seguir expandiendo el universo Shaman king, aunque ya aviso que no todas tienen la calidad exigible. Por ejemplo, Shaman king zero es una "precuela" de 5 capítulos autoconclusivos que nos cuentan el pasado de Yoh, Ren, Horo Horo, Lyserng y Hao. ¿Genial? No, para nada. La historia de Yoh es tópica y predecible, la de Ren un auténtico chiste, la de Horo Horo ya la conocemos de sobra los que hemos visto el final del manga y la de Lyserng... coño, menuda fumanda. La única que más o menos parecía decente a la vista de su planteamiento inicial era la de Hao, pues allí vemos cómo recluta a Big Bill y el lugar donde vivían sus seguidores 8 años antes de la pelea de chamanes, pero al final todo se reduce a "Hola, me llamo X y estoy con Hao por Y" con todos los personajes... por mucho que la mayoría de esos motivos ya nos son conocidos para los lectores del original y del one shot Relax, donde ya se nos contó el cómo Hao reclutaba a sus hombres. Si aún así tenéis curiosidad, podéis encontrarlos por ahí para leer online, pero ya digo que no merece vuestro tiempo.
Detesto a Yoh y Anna en modo hippies.
Luego tendríamos el one shot Mappa douji, el cual nos lleva a la infancia de Hao y nos muestra sus inicios como chaman. Es cierto que es un poco incoherente con la historia principal (Matamune dice que cuando conoció a Hao todavía era buena persona, mas aquí ya de niño desea matar humanos y comienza con sus asesinatos) pero en general está muy bien y lo disfrutaremos mucho más que Zero.
Por último (dando por hecho que habéis leído Piernas de serpiente y Funbari no uta al final en los últimos tomos) estaría Shaman king flores, una secuela del original donde el protagonista es Hana, el hijo de Yoh y Ana. La verdad, cuando leí el one shot protagonizado por él hace años no me quedé demasiado convencido con el resultado, pero la cosa podía dar de sí. Ahora que el autor ha decidido borrar esa primera aproximación al personaje y empezar una serie mensual narrando sus aventuras no puedo sino echar de menos aquel original.
Cómo decirlo finamente... Hana es como mezclar la prepotencia del Ren del principio de la serie, el Hao que va por la vida de sobrado y la mala hostia de Ana en un personaje de 13 años. Quizás a algunos le guste, pero yo no soporto esa clase de héroes que luego conforme pasan los capítulos empieza a madurar y hacerse buena persona (no, no ha sucedido todavía pero apuesto a que así será).
Niño repelente donde los haya.
Además, la historia no termina de parecerme interesante. Resulta que hay unos descendientes secretos de Hao que quieren matar a la rama principal de los Asakura (a Hana, vamos) y... y... vale, solo han salido cinco capítulos y todavía no ha pasado nada más, pero no sé, de buenas a primeras la serie no me termina de convencer. Quizás algún día sea buena, pero a la vista de la cantidad de especiales y estiramientos de chicle que presentea Shaman king temo que este Flores sea más la manera de vivir del cuento del autor gracias a la fama del original que un auténtico trabajo a conciencia.
De cualquier modo, lo que está claro es que, spin off a parte, Shaman king es una serie cojonuda que cualquier fan de los shonens debería conocer, ya sea mediante el manga... o el manga, que coño, el anime está muy bien y cuenta con un gran doblaje hasta que se desvía del manga, así que sería una auténtica locura quedarse con media historia cuando se puede disfrutar de la misma al completo. Darle una oportunidad, no os decepcionará.
Bueno, aquí estamos otra vez con un cómic de Batman escrito por Frank Miller. A estas alturas, leer este blog ya debería ser sinónimo de conocer la historia de Miller con el personaje, pero como es una excusa perfecta para spamear a cascoporro repetiré la introducción de siempre. Años 80, Miller publica El regreso del caballero oscuro , los fans mojan las bragas, poco después escribe Batman: Año uno y el éxito se repite, casi veinte años después decide hacer una secuela de El regreso titulada El contraataque del caballero oscuro y le caen palos por todos lados...
Bien, y entonces le encargaron (junto a Jim Lee) escribir un nuevo inicio de la relación entre Batman y Robin. Más o menos, cualquier fan del personaje conoce la historia: Dick Grayson es un crío que trabaja con sus padres en un circo (trapecistas los tres) y un día sus progenitores son asesinados ante sus ojos y los de Bruce Wayen. Al millonario se le rompe el corazón, decide adoptar al chico y forman el nuevo dúo dinámico... o así era hace más de treinta años, pues parece que a Miller ese inicio no le terminaba de convencer.
Sí, la base "papis muertos-Batsi se lo lleva" sigue ahí, pero el resto cambia bastante. Veréis, no sé si lo recordáis, pero en El contraataque Miller mostró un Batman poco menos que loco, el cual hacía cualquier cosa por "su guerra" y se comportaba para con el resto del universo poco menos que como un grandísimo hijo de puta. Eso no le hizo ninguna gracia a los fans (a mi tampoco me apasionó, para qué negarlo) pero a Miller le dio bastante igual y decidió usar a ese Batman sádico para este cómic. ¿El resultado? En mi opinión, realmente satisfactorio. Secreto: (Pincha para leerlo)
Veréis, el mayor problema de El contraataque no era el estado mental de Batman sino que no se trataba de un cómic de Batman. Miller ha recuperado el sentido en ese aspecto, mostrándonos a un Batman zumbado, sí, pero que es el protagonista. ¿Que porqué en negrita? Porque eso es lo que realmente importa. Puede gustar más o menos ese enfoque del personaje, pero si (al igual que yo) te tomas este All star como un elseworld te lo pasarás teta con él.
Ver a Batman luchando como un salvaje, secuestrando a Dick Grayson o saltando de un tejado mientras se ríe a pecho henchido no es algo que se vea todos los días... y la verdad, para variar un poco está bastante interesante.
Además, todos los personajes se adaptan al estilo Miller: Wonder Woman es una feminista salvaje, Alfred parece más próximo a sus años como boina verde que como criado y, cómo no nombrarlo, el Joker consigue en una aparición de tan solo 4 páginas dejarnos con la boca abierta y con ganas de mucho más.
Olvidad el dibujo mierder de El contraataque. Aquí calidad de la buena.
Desafortunadamente, ese es el mayor problema de este cómic: te deja con las ganas porque no está terminado pese a llevar años en el mercado. Al parecer, al estar ambientado en el universo de El regreso del caballero oscuro y no en la cronología oficial no podía llamarse All star (no lo entiendo pero eso me comentó mi vendedor habitual). Con tal de cambiar el título estaría el problema resuelto... y eso hicieron. Lo llamaron Dark Knight: Wonder Boy, pero aún así no lo terminaron. Salió el primer capítulo continuando justo al final de All stars, sí, pero si mis fuentes no se equivocan todavía faltan cinco caps por salir desde hace casi dos años.
Es por eso que no recomiendo su compra. Veo muy probable que con el tiempo acabe saliendo el resto de capítulos del mismo, momento en que los agruparán en un tomo recopilatorio y venderán a un precio más normal que el de la edición de ECC (25,50). Por cierto, quizás os hayáis fijado que esta vez no usé la portada de ECC en la cabecera de la entrada. Eso fue porque, al haberme quedado el culo tan torcido al terminar El contraataque, decidí no comprar nada de ECC a menos que supiera al 100% que me gustaría, así que tiré de biblioteca y de la vieja edición de planeta que estaba allí. No sé cómo será la de ECC, pero más les vale mantener la página desplegable (perdón: la tremenda página desplegable) que tiene la edición de Planeta, porque subir el precio cinco euros reduciendo el tamaño y aún por encima recortando cosas sería tener unos cojones como camiones.
P.D. Realmente ME DUELE leer como en el 2009 se quejaban en Zona Negativa por que la edición de Planeta (gente que tiene por costumbre cuidar y muchos sus productos) costaba 20 euros y que ahora que ECC los vende con peor calidad a la para nada baja cifra de 25,50 no abran la boquita en relación a eso.
Hay algunas obras que, te gusten o no sus protagonistas o temáticas, si controlas del mundillo las conoces. Poca gente hay fan de los videojuegos y que no sepa de la existencia de la saga Final fantasy; apenas hay lectores incapaces de nombrar como mínimo dos o tres obras de William Shakespeare; pocos comiqueros, por mucho asco que le tengan a Batman, no realacionán a ese personaje con El regreso del caballero oscuro de Miller.
Algo así me pasaba con Crisis en las tierras infinitas. Durante años supe de su existencia pero jamás le presté atención. Sabía que en su momento cambió por completo el universo DC y que se convirtió en poco menos que un clásico al instante de su salida; aún así, seguía sin tener ganas de leerla. Fue hace poco, cuando vi una unidad del mismo en la biblioteca Anxel Casal en Santiago, cuando me decidí a darle una oportunidad (que no tenga internet no tuvo que ver en mi decisión). La verdad, de haber sabido lo que me iba a encontrar no habría perdido mi tiempo leyéndolo. Secreto: (Pincha para leerlo)
Sí, sé que parece malo pero no lo es.
Pongámonos en situación. La editorial DC tenía "un pequeño problema": a lo largo de los años, había ido añadiendo universos paralelos al de sus series habituales. Así, teníamos "Tierra-1", lugar donde los héroes contemporáneos vivían; "Tierra-2", hogar de los personajes de los años 40; "Tierra-X", planeta donde la II Guerra mundial había tomado un curso distinto... vamos, que tenían un buen pifoscio allí montado entre universos alternativos y demás mierdas por el estilo.
¿Solución? Inventarse a un villano con el poder de destruir universos y que ya solo le queden unos pocos al comienzo de la historia. Es entonces cuando algunos héroes son reclutados por El Monitor para dar la cara por todos y enfrentarse al villano de turno. Hasta aquí me seguís, ¿no? Pues con saber esto ya podríais saltaros prácticamente los tomos del 3 al 6 delos 12 que la constituyen.
En serio, menuda tortura. He visto series que empiezan lento (20 century boys, por ejemplo) pero esto me pareció excesivo. Los dos primeros tomos nos ponen en situación (cosa que podría haberse hecho en uno, pero bueno...) y luego vienen tomos y tomos donde no pasa nada interesante. Increíble, se enfrentan a unas sombras. Vaya, ahora están protegiendo un artefacto místico. Guau, ahora están tomando el sol en la playa mientras escorpiones voladores de color rosa lanzan manzanas por los ojos.
Es decir, hacen cosas, sí, pero a la hora de la verdad no tienen peso ninguno en la trama de fondo: son relleno puro y duro. La verdad, empiezo a pensar que DC quería que la tontería del crossover le durase todo el año y, en lugar de currarse la trama, simplemente añadió personajes y situaciones por hacer bulto. Admito que el hecho de no conocer a la mayoría de los personajes me dejó un poco chof, pero aún así por momentos el relleno es excesivo.
El dibujo es el típico de la época. La verdad, prefiero el actual, pero a la vista de las macrobatallas que aquí se forman llenas de héroes y villanos dándolo todo he de admitir que no está nada mal.
En resumidas cuentas, comprendo que, en su momento, Crisis supusiera lo que supuso, pues era el primer Crossover "a lo grande" de la historia de los cómics y redefinió las reglas del universo DC, pero hoy en día su lectura no es precisamente muy recomendable tanto por el mal envejecimiento de la misma como por la existencia de muchísimos crossover realmente superiores a este y con muchísimo menos relleno haciendo bulto. Ahora si queréis leéroslo es cosa vuestra, pero yo ya os he dicho lo que opino del mismo.
Tras este título tan rarito supongo que más de uno se estará preguntando de qué trata la entrada de hoy, así que sin más preámbulos os presento este cómic (me niego a llamarlo novela gráfica) realizado entre Jorge Zentner y David Sala. Seguramente no os sonarán esos autores, pero no os preocupéis: a mí y a google tampoco. Mira que siempre tengo la costumbre de buscar información por la red sobre los autores de las obras aquí reseñadas antes de escribir las entradas, pero esta vez no tuve suerte. Del primero la información no me parecía demasiado fiable (en la wikipedia no hay una sola mención a esta obra) y de David Salas me sale su página web con imágenes de algunas de sus obras y nada más.
¿Que qué haré ahora? Nada. Aquí juzgo productos, no autores; que normalmente me guste comparar una obra con el resto de su producción literaria no quiere decir que si desconozco a los autores no pueda dar mi opinión sobre la misma. Así que... ¿estáis listos para conocer la triple historia del inquisidor Nicolás Eymerich, un tío en el presente cuya participación se resume a dos páginas y a un pseudomarine espacial del futuro? Secreto: (Pincha para leerlo)
Ante todo, un aviso: si alguien se espera encontrar una historia realista que se coja Maus que aquí no la va a encontrar, pues "Nicolás..." es un cómic de fantasía histórica. ¿Es esto malo? En absoluto, pero a la vista de la portada y de la mayor parte de la trama (por mucho que sean tres los protagonistas está claro que el que más peso sostiene sobre sus hombros es el inquisidor) alguno se podía pensar que lo que vería podría ser cogido como algo hasta cierto punto realista, así que ya sabéis lo que hay, luego no quiero sorpresas.
La historia nos pone en tres... bueno, dos frentes y medio... qué coño, dos momentos temporales concretos, que la trama del presente no llega a las dos páginas: el siglo XIV y el XXII. En el primero (el que más tiempo dura y que más alegrías nos dará) asistiremos al nombramiento de Nicolás Eymerich como nuevo Inquisidor General del reino de Aragón, cargo desde el cual deberá enfrentarse a una buena tanda de fenómenos sobrenaturales en forma de visiones, monstruos y apariciones fantasmagóricas, poderes ante los cuales solo su fé y astucia podrán ayudarle. La otra trama... bueno, podríamos decir que, al igual que Ralph Wiggum, es especial.
Siglo XXII. Al parecer hemos encontrado un nuevo método para viajar, el cual consiste en crear en otro momento temporal una imagen mental de nosotros mismos y controlarla como si fuésemos nosotros. Así, si morimos allí también palmaremos en el XXII. Esta rama de la historia nos introduce en la piel de una especie de marine espacial cuya función es la de limpiar las calderas en una nave con destino al año 36 D.C. Desafortunadamente, algo sale mal durante el viaje y acaban en la misma época que Nicolás.
"Vaya, así que entonces los tíos del futuro y Nicolás se van a cruzar, ¿eh?" Erm... pues no. La verdad, aquí veo el mayor error de este cómic: cuenta dos historias y solo una interesa. Es decir, no solo se mantienen separadas sin problemas entre ellas en prácticamente todo momento, sino que además cuando lo hacen es de una forma muy predecible y poco satisfactoria. A la vista de los resultados, creo firmemente que, pese a ser una buena idea lo de las dos historias y demás parafernalia, el autor no debió haber hecho la trama del futuro. No la aprovecha, pues la mayor parte del tiempo es bastante sosa y justo cuando parece que va a mejorar la caga sobremanera. Me ha dejado bastante desilusinado, la verdad.
En resumidas cuentas, si lo veis en una biblioteca podéis echarle un vistazo, pues no es tan malo como para ni si quiera mirarlo, pero si tenéis que pagar... la respuesta es no. Son dos volúmenes de 50 páginas cada uno editados por Astiberri al coste de 12€ cada uno, lo que hace un total de 24€ por apenas 100 páginas. Sí, el estilo visual es interesante y la edición está bastante bien, pero aún así me parece caro para lo que ofrece; a ese precio hay alternativas muchísimo mejores como la ya citada Maus o, si te gustan los superhéroes, El regreso del caballero oscuro . Según tengo entendido, el autor está haciendo una saga continuando con las aventuras de Eymerich tras el final de La Diosa (tranquilos, queda todo cerrado al finalizar el segundo volumen) y mantiene el estilo narrativo dividido en "pasado-presente". No sé como le irá esta vez, pero le deseo suerte y espero de corazón que esta vez de con la tecla adecuada, dado que este primer acercamiento nos demuestra que la historia tiene potencial pero todavía no sabe cómo aprovecharlo.