Con Ace Combat 8: Wings of Theve ya no es necesaria la cantinela de siempre: "Jugad a Ace Combat, parece de nicho, pero es increíble". La nueva entrega del shooter de aviones llega el 2 de octubre siete años después de su predecesor, que por su jugabilidad, su trama y sus gráficos dejó a muchos alucinados: concretamente, a siete millones de jugadores. Él solito acumula un tercio de las ventas totales de la saga.
Lo que lleva haciendo la serie de Project Aces desde hace varias entregas, pero especialmente desde Ace Combat 7, es otorgarle a estos arcades de acción con pinta de simulador un toque de aventura explosiva que los hace apetecibles y accesibles. Eso lo consigue con misiones cargadas de momentos espectaculares que parecen sacados de Top Gun, con un fotorrealismo que quita el hipo y con un gran énfasis en la narrativa antes, durante y después de las misiones.
En Wings of Theve, todo eso va más allá, según nos demostró una demo de 30 minutos que disfrutamos y nos sorprendió en Gamescom. Antes de comenzar la cuarta misión de la campaña, nos pusieron sobre la mesa un montón de opciones que, presumiblemente, habrán llegado a cuentagotas durante las misiones previas para que los novatos las interioricen. En el hangar había un buen puñado de aviones entre los que elegir, que además se podían personalizar en armamento, características y estética. Antes de ponernos el casco de vuelo también elegíamos los compañeros con los que haríamos la misión.
Geopolítica y decisiones a bordo de un caza
Ace Combat es una serie que desarrolla unas tramas de geopolítica-ficción complejas y dramáticas que te dejan pegado al mando a poco que entres en ellas. No sabíamos el contexto previo, pero sí por dónde se suele mover la serie, así que cuando nos hicieron el briefing de la misión preveíamos que se venían cositas. Debíamos evitar que un ejército enemigo desarrollara una flota antiaérea capaz de girar las tornas de la guerra a su favor. Para lograrlo, se realizaría un ataque sorpresa simultáneamente a dos bases navales.

Por supuesto que la cosa no fue llegar y cantar; lanzar misiles en los muelles, disparar a los barcos de la costa que nos obligaban a mantener las distancias, y para casa. A los torretas que nos amenazaban desde los tejados de los edificios y ocultas entre los bosques de la montaña pronto se sumaron otros aviones, cuyos proyectiles debíamos esquivar. En cierto momento, perseguimos a un caza a través de un túnel de tren mientras el humo dificultaba la visión. Lo que decíamos: situaciones espectaculares propias de una película de acción.
Durante el transcurso de la misión, nuestros aliados y el comandante no se callan. Es una conversación constante donde se da más información del objetivo y de su contexto, donde se comentan rencillas y rivalidades, se hacen bromas y, en definitiva, se abunda en la historia y se profundiza en la relación entre los personajes. Por eso es una lástima que el doblaje solo esté en inglés y en japonés: aunque haya subtítulos en español, en el fragor de la batalla es complicado leerlos y muchos se perderán lo que consideramos una parte fundamental de la experiencia.

Ahora, en Ace Combat 8, esto es más importante que nunca por las decisiones que deberemos tomar. Durante esas charlas hablaban de un escuadrón que cambió al bando contrario y daban contexto de su decisión. Como cabía esperar, aparecieron para dar al traste con nuestras intenciones. Tras un rifirrafe, nuestro capitán nos dio una opción que tuvimos que tomar al vuelo: acabar con el líder rival como querían algunos de nuestros compañeros, o tan solo incapacitarlo con la esperanza de que reconsiderara sus alianzas, como querían otros.
Espectáculo fotorrealista para todos
El dramatismo, provocado al dar cercanía a una guerra ficticia al representar sus complicaciones con las historias de individuos concretos, promete ser una constante en Wings of Theve. Aunque tiene el viento de cola a su favor tras el éxito de Ace Combat 7, Bandai Namco quiere sumar aún más aficionados a la saga, de ahí que esta trama se pueda disfrutar sin jugar ninguna de las entregas anteriores. De nuevo, para los neófitos existe un modo historia ideal para adaptarse a un control que requiere de aprendizaje aunque sea arcade, y para los veteranos, un modo aún más difícil que difícil y un control experto más preciso y complicado.

De cualquiera de las maneras se podrá gozar de un juego que eleva el sentido del espectáculo de las anteriores entregas gracias a un acabado técnico que, en la versión en desarrollo para PS5 que jugamos, a veces era difícil de creer. Las alucinantes nubes volumétricas ya las vimos en Ace Combat 7, pero cuando se combinan con el ray tracing, el acabado de los materiales, y las texturas supernítidas, el fotorrealismo de la escena te deja ojiplático, sobre todo al jugar en primera persona. Por cierto, el trazado de rayos será obligatorio, por lo que en PC, por lo que las tarjetas gráficas que no sean compatibles no podrán ejecutarlo.
No todo es impecable: tampoco hace magia, aunque lo parezca a veces. Cuando te acercas al terreno, hay cosas que cantan, como los árboles casi planos y la ausencia de sombras en grandes construcciones, pero se compensa de sobra. Si no, mirad alguna de las secuencias cinematográficas de la campaña. Todas se desarrollan en primera persona,otra manera de implicar más al jugador con los personajes de la historia; la recreación de los individuos con los que se charla es asombrosa tanto en sus modelados como en sus animaciones.

El nuevo Ace Combat alza el vuelo el 2 de octubre
Vaya, que Ace Combat 8: Wings of Theve sigue la estela de su exitoso predecesor. Promete convencer a recién llegados y a los fans con una historia bélica emocionante y emotiva, con misiones que nos llevan a realizar acciones espectaculares y con un apartado audiovisual de vanguardia. Todo eso, junto a un modo online competitivo y cooperativo más desarrollado que en cualquier otro Ace Combat, son los ingredientes de un título que vuela muy alto.
Hemos realizado estas impresiones tras jugar una versión en desarrollo para PS5 en Gamescom.






















