Análisis Ace Combat 8: Wings of Theve, el combate aéreo más espectacular del mercado (PS5, Xbox Series X, PC)
De las sagas veteranas en activo de Bandai Namco probablemente Ace Combat sea -injustamente- una de las menos populares entre el gran público. Parte de la culpa se debe a la caída en el ritmo de lanzamientos durante los últimos 15 años, y es que salvo por alguna excepción como el experimento free to play de Ace Combat Infinity, estos arcades de altos vuelos pasaron una larga temporada aparcados en el hangar hasta la llegada del genial Ace Combat 7: Skies Unknown. El juego de 2019 recuperó el pulso de la licencia y demostró que la serie todavía tiene su hueco en el mercado -7 millones de jugadores lo atestiguan-.
Ahora, 31 años después de Air Combat, Bandai Namco Aces redobla su apuesta por los combates aéreos con Ace Combat 8: Wings of Theve, un juego tan espectacular y elegante que debería eliminar de un plumazo cualquier prejuicio a los juegos con aviones. Lo hace sin grandes sorpresas, sin alterar la fórmula que nos ha acompañado durante tanto tiempo, porque la calidad nunca ha sido un problema para Ace Combat.
Conviértete en una leyenda para inspirar esperanza a todo un pueblo
Uno de los grandes puntos a favor de Ace Combat 8 es que transmite desde el primer minuto que es un Ace Combat. No hay grandes innovaciones en temas de gameplay y esa es una buenísima noticia cuando reina prácticamente sin competencia alguna gracias a un control sencillo que no descuida cierta simulación real: la máxima "fácil de aprender, difícil de dominar" en su máxima expresión. Y Wings of Theve no sería un buen Ace Combat sin una narrativa apasionante de principio a fin con el habitual toque antibelicista.
Una vez más, nos vemos inmersos en el complejo mundo de Strangereal, una versión ficticia de nuestro planeta con constantes tensiones geopolíticas, conflictos bélicos, invasiones -la de la República de Sotoa a la Federación Central de Usea- y algunas tecnologías futuristas al servicio de la maquinaria de guerra que permiten introducir vehículos y armas delirantes que pueden cambiar el rumbo de una batalla. El punto de partida es un tanto curioso y se inspira en algunos eventos reales, el de un piloto legendario que fallece en acto de servicio: nuestro papel es el de suplantarlo para mantener la moral alta entre sus filas. ¿Estaremos a la altura de lo que se espera de este icono?
Esta historia avanza, como os contamos en las impresiones, principalmente con secuencias en primera persona y durante el transcurso del gameplay. Y al igual que otros productos nipones, caso de los animes de mechas, podemos diferenciar entre el argumento global de guerra y la parte más personal entre los pilotos. Mientras que el primero da contexto a las misiones explicando los planes de ofensiva para cambiar el rumbo del conflicto, por qué debemos asaltar un convoy o defender una base, la segunda pieza profundiza en los aliados para que durante la partida estos pilotos no sean simplemente unos aviones que vemos sobrevolando la zona: dentro hay compañeros que deben importarnos, con unas motivaciones, pasado y expectativas de futuro.
Aquí podemos señalar un punto débil, quizás uno de los más evidentes para los jugadores que no son de habla inglesa, y es que de nuevo nos llega con voces en inglés -y japonés-, que afecta negativamente a la experiencia. Gran parte de la historia, la personalidad de los personajes e incluso los cambios de objetivo durante una misión -importante porque suelen ser la clave para ganar de manera efectiva- se narran por radio, y no importa que incluya subtítulos en español: durante el fragor de la batalla nos acompañan unos compañeros que no callarían ni debajo del agua.
Incluso entendiendo el inglés de oídas se hace difícil estar pendiente de estos diálogos que, para un mayor realismo, son rápidos y no suenan limpios. Una vez la situación se pone seria Ace Combat 8 es puro caos y eso es algo que nos encanta, pero perder una gran cantidad de información en el gameplay es algo que molestará a más de uno.
La campaña más extensa de la saga
Al margen del tema de las voces, todo lo que podemos contar de Ace Combat 8 es espléndido y conocido para cualquier aficionado a la saga. Tras un resumen de cada misión, seleccionamos el avión y el equipamiento que mejor se adapta al objetivo, esté orientado a eliminar objetivos en el aire, tierra, mar o todo a la vez. También podremos personalizar los aviones de los compañeros, con la siempre útil opción de hacer esto de manera automática.
Cada misión indica el nivel recomendado de preparación para enemigos en el aire y tierra. ¿Necesitas una ayuda extra para cumplir con las exigencias? Los puntos que vamos consiguiendo permiten adquirir nuevos cazas, armamento y piezas de mejora que nos facilitarán adaptarnos a cada situación, y lo necesitaremos porque Ace Combat 8 derrocha una gran variedad de encargos, no verás dos misiones exactamente iguales. Hay duelos aéreos, de destrucción de objetivos para alcanzar una puntuación mínima, de escolta de flotas o vehículos, de explorar un mapa muy nublado para localizar enemigos o derribar un gigantesco vehículo armado hasta los dientes.
Todas estas fases tienen algo especial y pondrán a prueba tu pericia con los disparos, misiles, el armamento especial y por supuesto, tu capacidad para maniobrar en el aire o esquivar los misiles enemigos. Diríamos que las misiones que más nos han costado son aquellas que piden proteger aliados, que al menos en nuestro caso supuso ver algunos picos de dificultad con situaciones en las que una fase nos resultó más difícil que las posteriores, pero existen modos de dificultad para elegir, dos tipos de control para los giros y puntos de control intermedios para que cualquiera, independientemente de su experiencia con la saga, se sienta protagonista de Top Gun.
Durante estas fases podremos dar algunas órdenes a nuestro escuadrón para que nos presten cobertura o dispersen sus ataques, que no es una novedad en la saga pero siempre añade una capa más de estrategia; a veces son los propios pilotos quienes nos consultan una acción -de ahí la importancia de estar pendientes de la radio-. Hay pequeños cambios aquí y allá que se han revelado en los últimos meses, como la posibilidad de dañar a las superarmas incluso si no aciertas en su punto débil o de causar daños en cadena con ciertos objetivos explosivos, pero en esencia es el mismo Ace Combat que tanto adoramos.
Una misión que no por casualidad ha rondado algunas demostraciones de los últimos meses nos pide encontrar unos cargueros en un laberinto de nubes antes de que los aviones escapen del mapa. Nos debemos fiar de nuestra vista, no del radar, para ver las estelas que delatan su rumbo, y si conseguimos destruir el enorme avión este puede impactar a otro en su caída -dos pájaros de un tiro-. Estos objetivos están protegidos por cazas, hay interferencias electrónicas, el peligro de congelar motores si pasamos mucho tiempo entre las nubes y mucha urgencia para que ninguno de estos aviones huya de la zona. No es de las misiones más complejas, pero demuestra lo fácil que consigue divertir con sólo cambiar unas pocas condiciones respecto a otras batallas.
La emoción que se consigue con los momentos más épicos difícilmente los vas a encontrar en otro tipo de juegos. Una fase que aparentemente comienza sencilla se complica con la aparición de un escuadrón enemigo de movimientos acrobáticos, un láser que indica la dirección del cañón de riel enemigo o la entrada de bombarderos que amenazan a tus aliados en tierra, que están a punto de conquistar un punto clave. Rara vez una misión termina tal y como estaba planeada, y en más de una ocasión el desarrollo de los acontecimientos te pondrán al borde de tu silla; es algo que a Ace Combat siempre se le ha dado muy bien y se mantiene en Wings of Theve.
Ace Combat 8 nos ha llevado unas 18 horas en su campaña, alternando de vez en cuando entre las dificultades. En una saga donde la gran mayoría de entregas rondaba entre 3 y 7 horas -a excepción de Ace Combat 7, que subió el listón a las 12 horas-, tiene mérito que Wings of Theve aguante bien durante casi toda su extensión. Sí diremos que hay algunas fases que desentonan un poco con el resto del juego, como una de vuelo rasante esquivando radares, y que puede abusar de los objetivos terrestres -que no nos parecen tan divertidos como los duelos en el aire-, pero en general se le pueden poner pocas pegas.
Hay que señalar que esta vez el multijugador -con crossplay- cobra más protagonismo que en pasados juegos. Hemos podido trastear en la sala online de manera limitada antes de su lanzamiento oficial, que consiste en un pequeño hangar con acceso a las diferentes opciones, incluyendo recreativas con juegos clásicos; hay un pase online con recompensas por cumplir desafíos diarios ampliadas con el Ace Pass Premium, desbloqueo de aspectos de aviones, emblemas, ropa para el avatar y más.
Este puede ser el mejor complemento para continuar jugando una vez veamos los títulos de crédito. Hay misiones de asalto cooperativo -dos equipos de cuatro jugadores colaboran para destruir al enemigo-, guerra cooperativa -contra la IA y jugadores rivales-, Interceptor -un equipo debe derribar potentes aviones-, misiones de emergencia -ocho jugadores colaboran para destruir las grandes armas enemigas, defender áreas urbanas y bases-, duelos a muerte -competición por puntos- y duelo a muerte por equipos -en este caso, dos equipos compiten por destruir a sus rivales-. ¿Triunfará a largo plazo? No lo sabemos, pero este es el mejor multijugador que ha tenido Ace Combat hasta la fecha.
Una experiencia audiovisual que te lleva directamente a la cabina de un caza
El salto de Unreal Engine 4 al 5 le ha sentado de maravilla al juego, y aunque el anterior ya introdujo las nubes volumétricas, Ace Combat 8 suma efectos de ray-tracing y unos terrenos a escala real más recargados que disimulan mejor sus carencias -en todo caso, durante el gameplay poco te vas a fijar en la calidad de las texturas o edificios más genéricos-. Pero especialmente nos ha gustado que la iluminación sea más natural, sin el color cinematográfico de otras entregas, que daba un aspecto demasiado artificial y monótono.
Wings of Theve consigue una gran inmersión desde el primer minuto, tanto a nivel visual como sonoro. Es una saga que siempre ha destacado por la música, que va de la épica orquestal a temas más cañeros, y un diseño de sonido buenísimo con la incesante lluvia de disparos, explosiones y ruidos del motor. Un equipo envolvente ayuda mucho a detectar la posición de los enemigos o por dónde nos ha rozado un misil sin necesidad de mirar el radar, y en el caso de PS5, aprovecha varias funciones del DualSense y sobre todo el altavoz, que utiliza constantemente para alertas y otros efectos de sonido.
Conclusiones
Aunque no todo sea perfecto en Ace Combat 8: Wings of Theve, y es una saga que pide el doblaje a cada mercado como el comer -os aseguramos que no es un simple capricho-, se antoja un imprescindible para cualquier aficionado a Ace Combat, y creemos que enamorará a todo aquel que se acerque por primera vez a la licencia con la mente abierta.
En definitiva, no hay grandes revoluciones y sinceramente no las necesita. Es la suma de la espectacularidad que siempre ha acompañado a estos juegos, la diversión por domar estas aves de acero, por perseguir a un caza entre las nubes o arrasar con fortalezas enemigas en la campaña más extensa y el multijugador más completo de la saga. Una serie con un sello único, y no podemos estar más contentos de ver que más de tres décadas después Ace Combat todavía surca los aires.
Hemos realizado este análisis en PS5 Pro mediante un código de descarga que nos ha proporcionado Bandai Namco.

NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
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