Wargaming ha decidido sacudir los cimientos de su franquicia estrella con World of Tanks: HEAT, una propuesta que se aleja del simcade del World of Tanks tradicional para abrazar una acción táctica más frenética y ciertas características de los hero shooters.
Tras pasar varias sesiones de juego en su beta cerrada, queda claro que esta entrega rompe con el pasado de la marca para proyectar una visión moderna y competitiva de los enfrentamientos entre carros de combate en los videojuegos.
Un ritmo eléctrico: Más arcade y más moderno
Lo primero que notamos al ponernos a los mandos de los distintos carros de combate es que el manejo de los carros y el intercambio de fuego ganan agilidad. La propuesta abraza una vertiente arcade justificada por su ambientación futurista, donde los vehículos —incluso los modelos contemporáneos— presumen de una movilidad superior, siendo muy satisfactorio pilotarlos y meternos en uno y mil fregados durante el combate.
Pero la gran novedad es la introducción de los Agentes, héroes con habilidades únicas que están vinculadas directamente a su rol en el campo de batalla y que, lógicamente, es donde se mezcla un juego de tanques de corte arcade con elementos de hero shooter.
Cada especialista cuenta con un rol predefinido (defensor, asalto o tirador) y las diferencias entre los mismos son palpables, no solo por sus habilidades especiales, sino porque cada agente está vinculado a dos carros de combate que se alinean con su rol en el campo de batalla (no probéis a meteros en una refriega a corta distancia si manejáis un tirador, os lo dice un amigo).
Las facultades especiales de los Agentes están bien implementadas e influyen de forma determinante en el ritmo de la partida sin romper el equilibrio general, gracias a unos tiempos de enfriamiento —especialmente en las definitivas— ajustados con bastante precisión.
Mapas diseñados para el competitivo
La oferta de modos de juego se sustenta en los pilares convencionales del género tal y como son Control, Punto Caliente o Conquista, que nos son muy familiares al venir de juegos como Battlefield o Call of Duty.
Por otra parte los mapas que hemos probado hasta ahora destacan por un diseño equilibrado, con caminos bien definidos para al juego competitivo a lo que podemos sumar una orografía accidentada y la densidad de elementos como otros vehículos abandonados permiten gestionar coberturas dinámicas, fundamentales para proteger los puntos críticos del blindaje o ejecutar maniobras de emboscada.
A nivel visual también resultan bastante atractivos a la vista, con inclemencias meteorológicas, charcos, distintas zonas, edificios espectaculares... se nota que Wargaming le tiene cogida la medida al diseño de los campos de batalla para sus títulos.
Técnicamente sólido y pensado para todos
A nivel técnico, el nuevo motor propietario de Wargaming rinde bastante bien. Tras unos primeros días de beta algo accidentados en cuanto a conectividad, la estabilidad a partir del lunes ha sido impecable y hemos podido jugarlo sin problemas tanto en nuestro PC de gama alta con una NVIDIA GeForce RTX 5080 como con PC consolizados como nuestra ROG Xbox Ally X.
Visualmente, HEAT luce una estética vanguardista y optimizada. Su dirección artística prioriza la claridad visual y la fluidez, garantizando un rendimiento consistente en una amplia gama de configuraciones de hardware, coherente con su modelo de negocio free to play.
La eterna incógnita de la progresión
En cuanto al sistema de progresión, los que vengáis del World of Tanks original debéis saber que aquí no vamos ganando puntos para desbloquear tanques mejores dentro de un abanico de opciones inmenso.
Esto va de héroes y lo que desbloqueamos son nuevos héroes con sus propios tanques (un par por héroe). Además, los carros de combate y los tanquistas pueden mejorar a medida que cumplimos objetivos y ganamos experiencia durante las partidas, subiendo de nivel desbloqueando bonificadores, accesorios y ganando créditos para comprar nuevos agentes o elementos estéticos para nuestros carros.
La incógnita reside en la monetización a largo plazo. En esta fase de pruebas, la progresión sin bonificadores exige una inversión de tiempo considerable para el desbloqueo de contenido, una tónica habitual en el ecosistema de Wargaming que habrá que monitorizar en su versión final.
Una nueva alternativa para World of Tanks
¿World of Tanks: HEAT va a suponer fin de la experiencia clásica de WOT? En absoluto. El juego está claramente diseñado para coexistir con el original, buscando atraer a un nuevo público que demanda partidas más rápidas y una profundidad táctica distinta basada en héroes.
Estamos ante una alternativa sólida y audaz que logra coexistir con la experiencia clásica. Aunque la hibridación entre carros de combate y hero shooter supone un riesgo para atraer al público generalista, su solvencia mecánica y su naturaleza gratuita lo convierten en una descarga obligatoria para cualquier entusiasta de la acción táctica y los videojuegos de tanques.
*Hemos realizado estas impresiones gracias a un código proporcionado por Wargaming.



































