Análisis I Hate This Place: Un intrigante juego de terror y supervivencia con esencia de los años 80 y estética cómic (PS5, PC, Xbox Series X, Switch)
I Hate This Place es el típico caso de videojuego que promete sobre el papel, pero una vez lo juegas empiezas a ver sus carencias. Se trata de un proyecto basado en un cómic creado por Artyom Topilin y Kyle Starks, y el equipo de desarrollo para hacer el juego cuenta con algunos ex integrantes de Bloober Team. Es un juego de terror con elementos de gestión y supervivencia, además de contar con un apartado audiovisual que resulta, cuanto menos, llamativo.
Sin embargo, las piezas no encajan y su acabado técnico lastra mucho la experiencia. Esto no quiere decir que no puedas disfrutar del videojuego de Rock Square Thunder (creadores del modesto The Lightbringer), pero has de tener muy en cuenta sus defectos si quieres animarte a jugarlo. Su inventario no es el más cómodo de manejar, la interfaz está muy poco cuidada y en PlayStation 5 -la versión que hemos jugado- el frame rate era de lo más inestable que hemos visto en un juego últimamente, con varios errores de programación no poco relevantes.
Un juego de terror inspirado en los años 80
A pesar de ello, debes conocer que la premisa de I Hate This Place es ciertamente interesante. Nos ponemos en el lugar de Elena con la misión de encontrar a su desaparecida amiga Lou dentro de una región plagada de criaturas terroríficas y extraños experimentos.
No hay pocas conversaciones, y tienes unos cuantos documentos para leer y empaparte de su trasfondo. Poco a poco iremos descubriendo el origen del mal, dentro de una aventura con un estilo cómic retro (años ochenta) y una combinación entre humor negro y gore.
La mecánica de juego consiste fundamentalmente en cumplir las misiones que se nos van planteando, dentro de una región abierta que podemos explorar libremente de día y de noche. Mientras que hay sol, los paseos de un lugar para otro son más llevaderos, algo ideal para aprovisionarnos y hacer nuevos descubrimientos. Durante la noche, aparecen criaturas que te obligan a huir, aunque también serás testigo de sucesos paranormales y visiones de lo más perturbadoras.
En determinados momentos, es importante que no hagas ruido, algo que depende de si vas agachado y la naturaleza del terreno. Hay enemigos que solo te detectan por los sonidos que hagas, y es algo con lo que juegan -muy bien- los desarrolladores para generar tensión. No obstante, aunque el sigilo no funcione del todo mal, el sistema de combate es muy poco preciso. Tanto los golpes cuerpo a cuerpo como los disparos se sienten poco ágiles, lastrando una experiencia de juego que podría haber sido más satisfactoria de haber estado convenientemente pulida.
Luego hay una componente de gestión de inventario y creación de objetos que no la vimos venir, pero que no está nada mal. Puedes crear armas, munición y consumibles. El juego te permite crear tu propio campamento (con un editor incluido) en que fabricar materiales esenciales para el crafteo, con un pozo para obtener agua, un invernadero para cultivar verduras con que cocinar y un taller con que levantar diversos puestos, como uno para obtener chatarra o madera. Si no quieres esperar a que todo esté listo (que lleva su tiempo) puedes echarte a dormir en cualquier momento y escoger la hora a la que levantarte, lo cual está muy bien para agilizar la progresión.
No obstante, la percepción final es que el esquema survival horror que plantea el juego en un inicio no parece cuajar con estas herramientas de gestión. Tienes un indicador de resistencia y hambre, pero su impacto no es tan notable como se podría haber esperado. Es decir, da la sensación de que el juego quería proponer más sensación de agobio, de supervivencia, pero se ha quedado a medio camino, sin definir bien sus objetivos.
Eso sí, el juego debemos reconocer que tiene carisma, fundamentalmente por el cómic en que se basa. La forma en que se traslada su esencia es uno de los aspectos más positivos de este desarrollo, con gráficos al estilo cel-shading y un texturizado que en todo momento mantiene ese estilo de dibujo hecho a mano. Visualmente es convincente, aunque lo sería mucho más si hubiese pulido todos los aspectos técnicos que mencionábamos antes, y es que es una lástima que haya sido lanzado en este estado: esperemos que con un parche futuro se resuelva su inestable frame-rate.
Tiene una actuación de voces nada destacable y los textos se encuentran traducidos al español. La música no está mal en contadas ocasiones, y recordará a Stranger Things en algunos momentos a los seguidores de esta popular serie televisiva. Pero esperábamos más de sus 6-8 horas de campaña, bastante más, porque su concepto era potente y la base que tenía (el cómic original) daba para haber realizado un videojuego mejor.
Conclusión: Terror y supervivencia no siempre encajan bien
I Hate This Place cuenta con un planteamiento muy interesante, basado en encajar terror, gestión de recursos y supervivencia, pero no brilla en ninguna de sus partes, más allá de su intención de trasladar a videojuego el cómic en que se basa (lo cual hace de forma notable). Tiene problemas de rendimiento, algún importante error de programación y un acabado en general que probablemente requería de más tiempo de desarrollo. Aún así, si te gustan este tipo de aventuras y quieres darle una oportunidad, te encontrarás con un lanzamiento muy singular y carismático.
Hemos realizado este análisis con un código de descarga para PlayStation 5 que nos ha proporcionado Rock Square Thunder.

NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
Últimos análisis de PS5, PC, Xbox Series X y Switch











