Análisis UFC 6: El mejor juego de la MMA dentro del octógono que llega con demasiada prisa (PS5, Xbox Series X)
EA Sports vuelve al octágono con EA Sports UFC 6, la nueva entrega de su saga de artes marciales mixtas que llega a PS5 y Xbox Series X|S tres años después de UFC 5 y justo a tiempo para el UFC Freedom 250 que se ha celebrado en la Casa Blanca llamando la atención mundial de este deporte de contacto.
UFC 6 se presenta como la propuesta de lucha más ambiciosa del estudio hasta la fecha y aunque no es una revolución sí es la entrega más completa y pulida que EA Vancouver nos ha dado hasta ahora, con mejoras jugables y técnicas que se notan desde el primer combate.
Eso sí, no todo lo que brilla es oro dentro del octágono.
Real-Time Contact: cuando los golpes por fin se sienten de verdad
Comencemos hablando de lo que ocurre dentro del octágono que es la parte más importante de un título deportivo. Si hay una novedad que define a UFC 6 por encima del resto, esa es el sistema Real-Time Contact, impulsado por las físicas de ragdoll de Frostbite. La buena noticia es que no es solo una promesa de marketing ya que estos golpes… se notan. Cada impacto tiene un peso diferente, cada intercambio de golpes transmite una contundencia que en entregas anteriores no terminaba de estar del todo ahí, de hecho se siente perfectamente cuándo un golpe ha entrado bien incluso si no hay ninguna señal visual muy llamativa en la interfaz.
Además, las mejoras en las animaciones son evidentes. Los movimientos fluyen con una naturalidad y un realismo que resultan satisfactorios, y que sitúan a esta entrega varios escalones por encima de lo que ofrecía UFC 5 en este apartado, algo que se nota sobre todo en el grappling, con movimientos más cuidados, transiciones entre posiciones o defensas más fluidas.
La otra gran novedad jugable es el sistema Flow State, que en teoría introduce 30 identidades únicas de luchador basadas en sus fortalezas reales, recompensando al jugador por pelear al estilo de cada luchador. La intención es buena sobre el papel, pero en la práctica cuesta percibir un impacto real en el desarrollo de los combates.
Por otro lado, aunque los luchadores controlados por la IA suelen comportarse con inteligencia y son duros de vencer en las dificultades más altas, midiendo muy bien cada golpe, sabiendo decidir qué hacer en cada momento y cómo ponernos las cosas difíciles, seguimos echando en falta que se vuelquen un poco más con la personalización de cada estrella de la UFC con cosas que rompen el realismo como que Topuria lance patadas altas cuando el ahora excampeón de la UFC no usa este recurso.
Más accesible que nunca, sin perder profundidad
Uno de los objetivos de EA Vancouver con esta entrega era hacer el juego más accesible para los nuevos jugadores sin sacrificar la profundidad que demandan los veteranos, sobre todo teniendo en cuenta el tirón que puede tener en Estados Unidos el juego gracias al UFC Freedom 250 anteriormente mencionado, además del aumento claro en la popularidad de las artes marciales mixtas en todo el mundo.
En líneas generales han conseguido su objetivo. El nuevo sistema de opciones de accesibilidad, con preajustes según el nivel de conocimiento del jugador, la dilatación temporal contextual o los asistentes de golpeo en pie son herramientas bien implementadas que permiten que alguien sin experiencia previa pueda meterse en una pelea y pasarlo bien desde el primer minuto.
Modos de juego: Novedades interesantes... pero que escasean en contenido
En el apartado de modos de juego, UFC 6 nos ofrece como uno de sus principales reclamos The Legacy, un prólogo narrativo al modo carrera protagonizado por Chris Carter. La intención de añadir una trama siempre la agradecemos, pero en este caso es una introducción de varias horas que finaliza demasiado rápido desemboca en lo que básicamente es el modo carrera de siempre, sin ni siquiera dedicar un vídeo especial a nuestra primera oportunidad del título de la UFC, quedándose en el cierre de una rivalidad bastante predecible a las 2 o 3 horas de juego que nos ha sabido a poco, es como si hubiesen creado esa mini narrativa simplemente por cumplir, con una historia muy manida que, de nuevo, se centra en una figura estadounidense llena de clichés e incluso algunos momentos poco realistas en lo que sería la UFC.
El modo carrera en sí cumple con lo esperado. La posibilidad de defender dos títulos simultáneamente, el ecosistema de redes sociales que reacciona a tus decisiones, el menú de aprendizaje de movimientos y varios retoques o ajustes en los entrenamientos o el sistema de progresión del personaje para que tengamos una experiencia más redonda que mejora la experiencia pero que no se atreve a innovar en un modo que, sin lugar a dudas, necesita un meneo en lo jugable.
Donde sí encontramos una propuesta realmente interesante es en el Hall of Legends. Este modo nos permite conocer en profundidad la historia y la trayectoria de tres leyendas del UFC, con vídeos reales, narración y objetivos de combate específicos que nos hacen encarnar a Max Holloway, Alex Pereira y Zhang Weili en momentos clave de sus carreras. Se trata de un añadido con encanto que funciona a la vez como homenaje a estos luchadores y como reto jugable, y que esperamos que EA vaya ampliando con el tiempo con más figuras del deporte, porque tiene un potencial enorme pero llega bastante escaso de contenido.
Por lo demás, tenemos combates rápidos que podemos realizar en diferentes arenas, en el ya emblemático escenario de Kumite de otras ediciones o en la parte trasera del patio de una casa, sin añadir nada nuevo y cumpliendo simple y llanamente con el expediente.
Crossplay y multijugador
Si nos vamos a los modos multijugador, nuestra experiencia online ha funcionado con buena estabilidad, con algún pequeño problema puntual de conectividad que no ha ido a más. El matchmaking es ágil y los combates online transmiten la misma intensidad que los offline, que es lo que importa, encontrándonos con modos clasificatorios, la posibilidad de hacer crecer nuestra estrella personalizada mediante combates online… diversión y pique asegurado que, además, incluye crossplay.
Un espectáculo técnico de primer nivel
En lo técnico, UFC 6 es una auténtica barbaridad. La tecnología de captura corporal 3D y el motor Sapien llevan la representación de los luchadores a un nivel de detalle difícilmente superable, con unos modelos que resultan inmediatamente reconocibles y que se mueven de forma precisa imitando los movimientos de los luchadores reales a la perfección. Las animaciones son fluidas, los efectos de iluminación dinámica en los recintos son espectaculares, y el audio espacial 3D del público envuelve al jugador de una forma que hace que cada combate importante se siente como un evento de verdad.
La presentación general ha dado un salto claro respecto a UFC 5, con una dirección artística más cinematográfica y una atmósfera que en los grandes combates rivaliza con lo que vemos en una retransmisión televisiva real, destacando el buen uso de las partículas, el comportamiento del pelo, el sudor… siendo precisamente la sangre el aspecto que vemos que menos ha evolucionado con respecto a la entrega anterior.
En cuanto al rendimiento, en PS5 Pro hemos podido disfrutarlo sin ni un solo problema a 4K y 60 FPS muy sólidos, con tiempos de carga mínimos a la hroa de comenzar los combates.
Conclusiones
EA Sports UFC 6 no es la revolución que algunos aficionados esperaban después de tres años de espera. En comparación con el salto cualitativo que supuso en su día la transición de los juegos de THQ a los primeros títulos de EA, lo que ofrece esta entrega es una mejora, no una transformación que nos ofrece la mejor experiencia de artes marciales mixtas en un videojuego.
El sistema Real-Time Contact y la fluidez del trabajo de suelo son los grandes argumentos de UFC 6. The Legacy se queda corto respecto a su potencial, y el Flow State es una idea interesante que de momento no termina de aterrizar con la contundencia necesaria. Pero el Hall of Legends, la accesibilidad mejorada, el salto técnico y el estreno del crossplay llegan para compensar esas cosas que no han acabado de atinar en esta entrega de la saga.
De hecho, la sensación que nos deja UFC 6 es que es un título que recoge mejoras jugables y buenas ideas como ese modo tributo a las leyendas, pero que se ha lanzado para cumplir el expediente y antes de lo previsto para aprovechar el trampolín del gran evento de la UFC en la Casa Blanca celebrado el pasado fin de semana. Con algo más de tiempo para crear una historia que merezca la pena en El Legado y añadiendo más contenido al Hall of Legends, nos hubiesen ofrecido no solo un buen juego de MMA, sino el mejor juego de MMA de todos los tiempos.
Con la propuesta actual, si eres aficionado al MMA o a los juegos de lucha realistas, UFC 6 es una entrega que vas a disfrutar este verano. EA Vancouver ha construido el juego de UFC más satisfactorio en el octógono hasta la fecha, pero nos deja la sensación de que con un poco más de mimo y/o ambición podría haber dado muchísimo más de si.
Hemos realizado este análisis gracias a un código proporcionado por EA.

NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
Últimos análisis de PS5 y Xbox Series X












