Análisis Thank You Bus Driver: Double Fine regresa para cumplir el sueño de cualquier trabajador de a pie (PC)
Los simuladores de conducción se han vuelto un género muy popular en los últimos años, con propuestas que apuestan por el realismo, la variedad y un sinfín de posibilidades para todos los gustos. Sin embargo, pocos se han atrevido a dar respuesta a una cuestión que suele quedar en segundo plano: ¿qué sucede si dejamos de centrarnos en la conducción como el único punto de realismo y vamos a lo verdaderamente importante: los pasajeros? Por suerte, Thank You Bus Driver responde a esta pregunta, y lo hace de una forma tan absurda como divertida.
Y es que, apenas tres meses después de abandonar Xbox Game Studios y convertirse en un estudio independiente, Double Fine ha regresado con una propuesta que aprovecha todas y cada una de las libertades que ofrece el desarrollo indie… y lo cierto es que el resultado es cuanto menos llamativo: una mezcla entre la naturaleza arcade de Crazy Taxi y el humor ácido propio de Tim Schafer.
Thank You Bus Driver: cumplir tus más terribles sueños
¿Alguna vez te ha tocado viajar en autobús con alguien que huele realmente mal? ¿Has tenido que soportar los gritos de un pasajero hablando por el móvil? ¿Te ha arruinado el viaje alguien que no para de comer? ¿Y qué tal con los ronquidos? Si has respondido que sí a alguna de estas preguntas, Thank You Bus Driver es tu oportunidad de desquitarte.
En concreto, Thank You Bus Driver es un simulador de conducción donde nos ponemos al frente del autobús de un pequeño pueblo con una misión que, al menos en un inicio, parece bastante sencilla: recoger pasajeros en las paradas indicadas, llevarlos a su destino lo más rápido posible y completar el recorrido antes de que el reloj marque cero. Todo ello mientras hacemos cumplir las normas que se hayan establecido previamente para ese recorrido: no comer, no dormir, no oler mal o no hablar por el móvil, entre otras.
De esta manera, cada vez que completamos un recorrido haciendo cumplir las reglas, recibimos un "Gracias" de los viajeros que se traduce en tiempo adicional para seguir trabajando. Porque sí, aquí hay algo mucho más importante que el dinero: conseguir que nuestros pasajeros nos den las gracias.
Para hacer cumplir la ley, contamos con dos mecánicas bastante radicales: en primer lugar, podemos darnos la vuelta y soltar una bofetada al pasajero que hayamos visto incumpliendo las normas. Por otro lado, en caso de que el pasajero no se detenga, está la posibilidad de agarrarlo con ambas manos y lanzarlo fuera del autobús en marcha, dejándolo tirado a mitad de camino mientras el resto de viajeros continúa su recorrido.
De esta manera, nuestra responsabilidad será gestionar todas estas variables. Podemos conducir como auténticos locos, saltar entre montañas, atropellar peatones y animales, tomar atajos, chocar contra coches y manejar en sentido contrario con tal de llegar a tiempo, pero si no hacemos cumplir las normas dentro del autobús, toda esa velocidad no servirá de nada.
Al fin y al cabo, nuestros pasajeros pueden perdonarnos cualquier barbaridad al volante, pero jamás que alguien les arruine el viaje... si no recibimos un "Gracias" al final del recorrido, nos quedamos rápidamente sin tiempo para trabajar, y eso significa terminar el día antes de lo esperado.
Thank You Bus Driver: más allá del chiste
Más allá de que el juego es -en esencia- una oda al humor negro, Thank You Bus Driver cuenta con algunas mecánicas que le añaden algo de profundidad a la experiencia. Por un lado, a medida que avanzamos y completamos jornadas con éxito, acumulamos "Gracias" que (además de permitirnos continuar trabajando) sirven para desbloquear filtros de juego, modo noche, y elementos que harán más amenos nuestros días de trabajo.
Además, rápidamente descubriremos que existe la posibilidad de comprar mejoras a ciertos vendedores extraños que suben al autobús, las cuales nos ayudarán a avanzar aún más rápido durante el día. Estas mejoras son aleatorias, pero incluyen desde adornos y carteles que permiten obtener el doble de "Gracias" hasta difusores de perfume para combatir malos olores o bocinas que ayudan a despertar pasajeros.
¿Gracias? ¡Very Much!: el problema del idioma
Tal vez uno de los puntos que más nos ha llamado la atención negativamente es la falta de adaptación del juego a otros idiomas que no sean el inglés. Es verdad que Thank You Bus Driver no tiene diálogos, y los textos y anotaciones que nos encontramos a lo largo de la partida pueden comprenderse rápidamente si dominamos mínimamente el idioma, pero tampoco vamos a negar que en alguna ocasión hemos tenido que buscar ciertas palabras para entender lo que se nos estaba solicitando.
Sin dudas no se trata de un problema gigantesco, como sí lo sería en otro tipo de videojuego con mayor número de diálogos o textos, pero una traducción al español habría facilitado el acceso a sus mecánicas y permitido que la llegada a otros públicos sea más sencilla.
Conclusiones
Thank You Bus Driver es un título que desde el primer minuto deja claras sus intenciones: quiere ser gracioso, distendido e incluso algo despampanante… y no se esfuerza en lo más mínimo en aparentar algo que no es. Sin embargo, es imposible ignorar que en sólo veinte o treinta jornadas de trabajo cualquier jugador habrá aprendido todo lo necesario para avanzar rápidamente, haciendo uso de los atajos y mejoras, y perdiendo cualquier tipo de rejugabilidad.
Quedará la duda, entonces, de todo lo que el juego pudo haber sido si el equipo de Double Fine hubiera apostado por incluir más variedad de misiones, eventos aleatorios u otros modos de juego. Aun así, la nueva etapa independiente del estudio de Tim Schafer arranca con un título que sabe perfectamente qué quiere ser, y no podemos culparlos por ello. Es un juego que difícilmente pase sin sacarte al menos unas cuantas sonrisas.
Hemos realizado este análisis mediante un código de descarga para Steam que nos ha proporcionado Double Fine.
NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
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