Análisis de The Witch and the Hundred Knight (PS3)

Una nueva aventura rolera, alegre y divertida de NIS, pero sin el toque genial de otras de sus sagas.
The Witch and the Hundred Knight
·
Actualizado: 21:31 17/8/2020
GRÁFICOS
8
SONIDO
8.5
NOTA
7.5
DIVERSIÓN
7.5
JUGABILIDAD
7.5
Análisis de versión PS3.

NIS se ha posicionado como un estudio dedicado al rol en sus vertientes menos extendidas, conscientes de la dificultad de entrar de lleno a competir –por lo menos en fama- con nombres como Final Fantasy o Dragon Quest. Gracias a eso, tenemos muchos lanzamientos de rol estratégico más allá de Disgaea –por ejemplo The Guided Fate Paradox y su próxima secuela-. Ahora nos llega a Occidente The Witch and the Hundred Knight, un título un poco especial porque es nueva licencia y presenta varios cambios respecto a los habituales títulos de la compañía. ¿Tendrá la brujita y su caballero el mismo tirón que los prinny en el Underworld?

El protagonista principal es Hundred Knight, un demonio diminuto que al menos a nosotros nos recuerda a Marvin el Marciano, invocado por Metallia, una bruja que desea acabar con una rival con la que mantiene una disputa centenaria. Hundred Knight se convierte así en su caballero, armado, listo para la guerra y la conquista, y si hace falta, para responder negativamente a su mentora. Una de las novedades en la narración de NIS está en poder responder a ciertas preguntas de afirmativamente o no, con otras preguntas o ignorando los comentarios, con diversas reacciones en la conversación. La historia –contada con textos en inglés- de The Witch and the Hundred Knight es alocada y como se podría esperar de NIS, con personajes estrafalarios. Eso sí, no llega a las cuotas de humor de Disgaea 4, con una Metallia no tan carismática como Etna –te cansarás rápido de su actitud infantil- y un silencioso Hundred Knight que dan como resultado unos personajes planos con los que es difícil empatizar. También la densidad de muchos diálogos que realmente no avanzan en ninguna dirección del argumento ni contienen gags especialmente brillantes hacen que este apartado desluzca y llegue a entorpecer al desarrollo; naturalmente, puedes saltar esta parte, no es el apartado estrella de The Witch and the Hundred Knight.

La jugabilidad es sencilla de aprender. Nos movemos por unos mapas con una vista superior al estilo Diablo o incluso si lo prefieres, los clásicos Zelda, dando buena cuenta de los enemigos que pululan por la zona con nuestra espada o la magia. No es un título de mapas generados aleatoriamente, no hay turnos, esta vez es acción real con combos y libertad de movimientos. La cámara es libre, vamos descubriendo el mapa según avanzamos y hay numerosas bifurcaciones y lugares opcionales a explorar. Es muy agradable ver a NIS con un motor gráfico de estas características que no hace uso de sprites 2D para representar enemigos o héroes, pues todo está recreado en 3D. Ha costado años, pero finalmente la desarrolladora empieza a sacar partido de las posibilidades que ofrece PlayStation 3.

PUBLICIDAD

El control se hace bastante cómodo. Hay abundantes enemigos por el mapa, con una inteligencia básica y de vez en cuando aparecen versiones más duras de esas criaturas que reportan mayores recompensas. Los jefes son otra historia, más grandes y con rutinas de ataque elaboradas que debemos aprender. ¿Cuándo atacar y cuándo no? Por si no queda claro, bajo su barra de vitalidad muestran una de su resistencia que se mantiene variable, subiendo y bajando según sus acciones. Es una manera gráfica de indicar cuándo nuestros ataques hacen más daño y cuándo son menos efectivos; realmente es algo que se intuye ya por las animaciones de ataque, en general tras una embestida bajan su defensa unos instantes, pero ayudará a quien tenga algún tipo de duda.

Es un juego de NIS, y por tanto, profundo en cuanto a configuración. A medida que avanzamos en su jugabilidad vemos que no consiste en machacar sin más todo lo que se mueve. Las diferentes armas ofrecen un comportamiento bien diferenciado y con ellas podemos configurar nuestros combos colocando en orden su puesto en la cadena –es decir, cada golpe corresponde a un arma diferente-; no es lo mismo un martillo que una lanza, ni por el rango de alcance ni por el daño causado. Al principio Hundred Knight parece poca cosa frente a sus oponentes, hasta que empezamos a hacer uso de todas las opciones, la técnica de desplazamiento rápido y la magia. Nos ha parecido que, al menos esta parte del juego, es fácil y rápida de dominar.

 1

Tras salir del pantano inicial salimos a explorar este nuevo mundo por diferentes entornos en busca de unas columnas protegidas por un jefe con la intención de expandir los dominios de la bruja. Antes de llegar a este punto clave, por los mapas de las mazmorras o bosques, encontraremos otro tipo de columnas menores pero muy útiles en las que podremos canjear nuestros puntos para subir el nivel de nuestros parámetros, regresar al hogar principal –guardado y otras tareas secundarias- o teletransportarnos a otras columnas desbloqueadas; esto es práctico porque en ocasiones encontraremos puertas bloqueadas que requieren de una llave que puede encontrarse en otra localización del área, teniendo que regresar atrás o explorar un poco más la zona.

El mapa no contiene únicamente a enemigos hostiles, hay pequeñas aldeas con población con la que hablar y recibir nuevos encargos. En estos pueblos podemos comprar equipamiento, por ejemplo, pero también asaltar sus casas si nuestro nivel nos lo permite y así conseguir por la fuerza algún tipo de ítem; piensa en estos hogares como si fuesen tesoros. Para compensarlo, ser malvado no sale gratis y esa población podría reaccionar subiendo precios en sus tiendas o atacándonos. En la práctica todo esto funciona de una manera bastante sencilla, basta con seleccionar el botón de asalto y si nuestra fortaleza es suficiente, siempre obtendremos el objeto d la familia. En nuestra experiencia, y si no eres adicto a las compras ni te importa cómo afecta al karma, suele ser preferible entrar a saco en las aldeas.

 2

Existe un sistema de clases intercambiables que modifican el aspecto de Hundred Knight y sus parámetros, y una limitación a nuestro avance debido al consumo de calorías. Básicamente se trata de alimentar el estómago con objetos o devorando enemigos pequeños mediante un minijuego de QTE –aunque esta opción deja restos en nuestro estómago, ocupando un espacio valioso del inventario-, y es necesario porque a medida que actuamos baja nuestra energía, y una vez consumida, afecta a la salud. Como idea para limitar el rango de exploración a aquellos que no buscan los suficientes recursos o evitan los combates tienen cierto sentido, pero también entorpece un poco la diversión y no funciona tan bien como se esperaría. ¿Qué sentido hay si cada vez que salimos del mapa y volvemos a la última columna recuperamos todas nuestras calorías? La estrategia es tan simple como pasar por las pertinentes pantallas de carga y sin esfuerzo estaremos otra vez listos para la acción. Algo parece roto en esta mecánica.

The Witch and the Hundred Knight es un buen juego al que le pesan las complicaciones innecesarias, precisamente aquellas que debían servir para dar más variedad a la parte de jugabilidad pura y dura que se apoya demasiado en el grindeo. Salvando que no tiene puntos sobresalientes o extremadamente originales, cumple de sobra con lo que se espera. Es entretenido y sin duda un buen añadido para ampliar el catálogo de la desarrolladora, pero con un planteamiento más acertado habría sido mucho más adictivo. En este caso quizás la parte rolera y otras de las normas del juego son demasiado complejas para el tipo de juego, o no aportan nada positivo al conjunto. Disgaea es Disgaea, y nos gusta que todas las posibilidades de creación de clases, votaciones en consejos, el mundo interior de cada ítem y los cientos de reglas que compensan una jugabilidad que consiste –en resumen- moverse por un tablero. En The Witch and the Hundred Knight su intimidatoria interfaz o los numerosos parámetros a los que debemos prestar atención supondrán una complejidad innecesaria durante las primeras horas. Pasado ese aprendizaje el juego se disfruta más, lo que no quita que en nuestra opinión habría mejorado centrándose en lo que realmente nos ha gustado: el sistema de combate y la exploración.

 3

Los gráficos son coloridos y recargados. Es la parte técnica no cabe duda de que es el juego de NIS más trabajado, y artísticamente no tenemos ninguna queja, a excepción del uso de retratos prácticamente estáticos para los diálogos, un recurso que no por habitual en muchos RPG japoneses debería estar aceptado como norma, especialmente cuando vamos a pasar muchos minutos frente a texto. Hay otras posibilidades más vistosas, como animaciones más vivas –al estilo de Vanillaware-. No obstante, la altura de los árboles también juega una mala pasada en el diseño del juego, pues en numerosas ocasiones sus copas taparán a nuestro personaje, a enemigos o tesoros del mapa, perjudicando la diversión del combate. Como norma, un juego que nos obliga a girar constantemente la cámara en situaciones de peligro no suele transmitir buenas vibraciones.

La banda sonora corre a cargo de Tenpei Sato, presente en Disgaea, Mugen Souls y juegos de Prinny, entre otros muchos trabajos del estudio, y lleva su sello inconfundible en los coros y la música, alegre y pegadiza. Es inevitable que no nos recuerde a Disgaea, a fin de cuentas comparten el tipo de ambiente infernal/Halloween cómico. Hay doblaje dual, inglés y japonés.

 4

Conclusiones

The Witch and the Hundred Knight es un estupendo ejemplo del rol que puede hacer NIS con un planteamiento abierto y enfocado a la acción. Queda deslucido precisamente en un apartado en el que la desarrolladora es una maestra: la narración, aquí demasiado farrangosa y con falta de chispa, sin los diálogos ágiles de sus títulos más emblemáticos. Tiene mucho potencial para convertirse en una saga fuerte si se centra más en la diversión arcade y prescinde, o simplifica, algunos aspectos que sólo entorpecen el ritmo. Un buen concepto de partida para un juego destacable, pero no redondo.

Ramón Varela
PUBLICIDAD
En forosComentar en nuestros foros

En forosComentar en nuestros foros

Últimos análisis

Unplugged: Air Guitar - Análisis
Unplugged: Air Guitar - Análisis
Análisis
2021-10-23 15:40:00
Olvídate de mandos y de las guitarras de plástico, y prepárate para fliparte una vez más fingiendo ser una estrella del rock.
Echo Generation - Análisis
Echo Generation - Análisis
Análisis
2021-10-22 10:07:00
Echo Generation tira de nostalgia noventera para ofrecernos una aventura de misterio al estilo Stranger Things pero con estética de juguete y combate por turnos.
House of Ashes - Análisis
House of Ashes - Análisis
Análisis
2021-10-21 16:09:00
Supermassive continúa su antología con un título que cumple su cometido, pero que no consigue mejorar a sus predecesores.
Resident Evil 4 VR - Análisis
Resident Evil 4 VR - Análisis
Análisis
2021-10-20 18:24:00
El incombustible Resident Evil 4 regresa una vez más con una adaptación a la realidad virtual muy notable y repleta de aciertos que, sin ser perfecta, encantará a los fans de la saga y a cualquier poseedor de Oculus Quest 2.
Grotto - Análisis
Grotto - Análisis
Análisis
2021-10-20 13:18:00
Quienes busquen una aventura narrativa original, única y mística podrán encontrarla en Grotto, el nuevo juego de Brainwash Gang que nos permiten ponernos en la piel de un místico chamán.
Inscryption - Análisis
Inscryption - Análisis
Análisis
2021-10-19 18:21:00
Daniel Mullins vuelve a la carga con uno de los juegos más extraños, diferentes, locos y sorprendentes de los últimos años. Una experiencia única en su especie.
Género/s: Action-RPG
PEGI +16
Plataformas:
PS3

Ficha técnica de la versión PS3

ANÁLISIS
7.5
  • Fecha de lanzamiento: 21/3/2014
  • Desarrollo: Nippon Ichi Software
  • Producción: NIS
  • Distribución: Bandai Namco
  • Precio: 49,95 €
  • Jugadores: 1
  • Formato: Blu-ray
  • Textos: Inglés
  • Voces: Inglés/Japonés
  • Online: No
COMUNIDAD
8.21

PUNTÚA
The Witch and the Hundred Knight para PlayStation 3

5 votos
Insuficientes votos para figurar en los rankings.
Flecha subir