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Análisis de Donkey Konga (GameCube)

Basado en la recreativa original Taiko no Tatsujin de la propia Namco, esta vez la compañía nipona añade el mundo de Donkey Kong al envoltorio y lo acompaña de un periférico muy especial: unos bongós. Ahora, siente la música.
·
GRÁFICOS
4
SONIDO
9.8
NOTA
8.3
DIVERSIÓN
9
JUGABILIDAD
9.5
Análisis de versión GameCube.

Pese a que el futuro al que regresaba Michael J. Fox nos decía que un juego en el que se usaban las manos era "de bebés", parece que la moda (y no es precisamente algo de ayer) ha dictado otros caminos, especialmente en Japón, donde los juegos donde debemos usar todo el cuerpo, o partes específicas de éste, se han convertido en los reyes de los salones recreativos, en un movimiento cultural que ha traspasado ya fronteras, siendo cada vez más habitual encontrar alguna versión del popular Dance Dance Revolution, por ejemplo.

Pero no sólo de dar brincos vive el mundo de las máquinas recreativas con controles peculiares: desde simuladores de golf con palo incluido hasta también simuladores, pero esta vez de pasear al perro (con correa y todo) se han ido apoderando de las salas de juegos, llevando hasta allí a un público mucho más diverso que no debe enfrentarse a algo que tal vez les pueda parecer mucho más complejo: un stick de control y un par de botones para machacar. Sin embargo, poca duda cabe de que los juegos musicales han sido los grandes beneficiados de esta moda por los sistemas de control peculiares, puesto que jugar a un juego de maracas como Samba de Amigo sin maracas es tan absurdo como jugar a un Time Crisis sin pistola.

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Sí, es cierto que podemos jugar a ambos juegos en nuestras casas a esos juegos gracias a las conversiones domésticas y usando el mando estándar de la respectiva consola, pero no tiene ni la mitad de gracia y muchas veces la jugabilidad se resiente. En buena medida es por eso que muchos juegos de este tipo no salen de su mercado nativo, o si lo hacen es con distribución escasa: la inclusión de un periférico encarece el producto, y su uso por norma general se limita a ese videojuego (y las hipotéticas ampliaciones o segundas versiones que pueda tener).

Algunos juegos de este estilo son –los algo marginales- Guitar Freaks o Beatmania, títulos musicales que eran difíciles de encontrar incluso cuando salieron; y es que, al fin y al cabo, es normal que el usuario común sea reticente a pagar un dinero extra por ese periférico que no deja de ser una cosa "muy especialita". La excepción es la saga Dance Dance Revolution, que ha ofrecido ya múltiples entregas a sus seguidores en PlayStation 2 con las que rentabilizar la alfombrilla de baile (además, y como muestra del éxito, se pueden encontrar varios modelos no oficiales de diferentes calidades), y en nuestro mercado podríamos relativizar también el éxito de Singstar, también para PS2.

El turno de la gran N

Viendo el panorama, a lo que se debe sumar la cantidad de seguidores del sorprendente Samba de Amigo para Dreamcast, y puesto que grandes compañías como Konami, Sega o Namco habían hecho sus apuestas en el mundillo (partiendo, eso sí, del mundo arcade) era cuestión de tiempo que Nintendo ofreciese a sus seguidores su propia apuesta dentro del género (que no será la última, como hemos constatado gracias al futuro Band Brothers para Nintendo DS). Sin embargo, no han optado por crear ellos el título, sino que han recurrido a otra compañía con la que, en este momento, parecen tener unas muy buenas relaciones gracias a las colaboraciones en títulos como Soul Calibur II o el venidero Star Fox de GCN: Namco. Nintendo les ha cedido la popular marca Donkey Kong para dar ambiente (y, por supuesto, ayudar con el esperable respaldo en ventas que da el uso de las licencias de Nintendo en sus consolas) a este derivado de Taiko no Tatsujin, y Namco ha puesto el resto. Quizá sea empezar la casa por el tejado, pero vale la pena que nos centremos primero de todo en algo tan importante (como hemos visto) en estos juegos: el instrumento.

Los fans han llamado a estos tamborcitos de mil maneras diferentes, pero el nombre oficial en España es el de bongós DK, o, para abreviar, bongós. A algunos puede que os extrañe la acentuación, pero podréis comprobar fácilmente que es la forma precisa y correcta de nombrar al trasto en cuestión. El bongó está formado por dos pequeños tambores de plástico unidos por el centro, donde encontramos un sensor de sonido del que hablaremos más adelante y un botón Start bastante grande. La pieza es robusta, y aunque siempre es recomendable no darle patadas, parece más que resistente a los accidentes cotidianos (en cualquier caso, si le damos martillazos o simplemente queremos jugar con nuestros amigos sin tener que recurrir a los mandos de control estándar podemos comprar otro bongó DK a un precio aproximado de 30€).

Pese a su robustez, el tacto a la hora de tocar los bongós es muy bueno y suave, incluso sorprendente por su textura y buena respuesta; sin duda, vale lo que cuesta. Así pues, tenemos un bongó derecho, otro izquierdo y… un micrófono, así que veamos qué podemos hacer con él: en Donkey Konga hay cuatro opciones de control: golpear el tambor izquierdo, golpear el derecho, golpear los dos (hasta aquí suponemos que no hay problemas con entender la correspondencia entre el mando de control diseñado especialmente para el juego y la acción que nos pide el juego en sí) y la palmada. Y como te has imaginado, el sensor de sonido sirve para detectar cuándo damos la palmada; el problema puede radicar en su excesiva sensibilidad, así que deberemos configurarla a nuestro gusto para evitar palmoteos accidentales al golpear muy fuerte el bongó (no recomendado), hablar alto, o crear algún ruido similar a un chasquido de manera accidental. Sin embargo, podemos usar esto a nuestro favor en las canciones más complejas y rápidas sustituyendo la palmada por golpear un lateral del bongó, chasquear los dedos o emitir algún ruido con la boca, según nos sintamos cómodos.

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PEGI +3
Plataformas:
GameCube
Ficha técnica de la versión GameCube
ANÁLISIS
Desarrollo: Namco
Producción: Nintendo
Distribución: Nintendo
Precio: 59.95 €
Jugadores: 1-4
Formato: 1 GOD
Textos: Español
Voces: No tiene
Online: No
COMUNIDAD

PUNTÚA
Donkey Konga para GameCube

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