Nos estamos forrando a aniversarios, algo lógico teniendo en cuenta el bombardeo de juegazos que sufrimos en 1993. Esta semana hemos querido celebrar el 25 aniversario de un personaje que mereció mejor suerte: el carismático Sparkster, protagonista de Rocket Knight Adventures. Por una vez, los usuarios de Mega Drive pudieron sacar pecho frente a los Super Nintendo con un cartucho exclusivo en cuyo desarrollo trabajaron algunos de los mejores talentos de Konami.
En 1993 la industria de los videojuegos seguía marcada por la cruenta rivalidad entre Sega y Nintendo. El impresionante éxito de Genesis (la Mega Drive yanqui) en Estados Unidos, unido a la nueva política de third parties que había adoptado Nintendo (provocada por la ira del CEO de Namco, tal y como queda reflejado en el estupendo libro Service Games: El Auge y Caída de Sega) había animado a Konami a desarrollar títulos para Mega Drive.
En 1992 habíamos recibido los estupendos TMNT: The Hyperstone Heist y Sunset Riders, y en 1993 llegarían Tiny Toon Adventures y Lethal Enforcers y el juego que nos ocupa. El cartucho protagonizado por Sparkster fue hasta entonces la mejor producción de Konami para Mega Drive, y solo sería eclipsado en 1994 con la llegada de sus majestades Castlevania: The New Generation y Contra/Probotector.
Precisamente, el proyecto Rocket Knight Adventures arrancó bajo la batuta del gran Nobuya Nakazato, el director del inolvidable Super Probotector/Contra III de Super Nintendo. Nakazato se encargaría posteriormente de dirigir el desarrollo del Probotector de Mega Drive, y más adelante participaría en el desarrollo de Castlevania: Symphony of the Night, Vandal Hearts y ejercería de productor de varias entregas. Vamos, que no era precisamente un "piernas" al que le hubiesen encargo un proyecto del montón.
Recordemos además que el juego salió cuando aún no había pinchado la burbuja de las mascotas, por lo que Konami tenía plena confianza en que Sparkster pudiera competir, cara a cara, con Sonic. Sega había elegido un erizo como mascota y Konami no iba a ser mejor exótica: se decantaron por una zarigüeya, pero no por una cualquiera. Sparkster era un caballero de brillante armadura…dotada de propulsión a chorro.
En el universo steampunk de Rocket Knight Adventures, el medievo se daba la mano con los mechas y los viajes espaciales. El protagonista no solo podía neutralizar con su espada a las tropas del malvado Emperador Devilgus Devotindos, sino que también podía "cargar" el Rocket Pack que llevaba a su espalda para saltar grandes distancias e incluso para embestir a modo de ariete.
Por supuesto, todo héroe tiene una némesis a su altura, y la de Sparkster era el traidor Axel Gear, antiguo compañero de armas y responsable del secuestro de la princesa Sherry. De acuerdo, estamos ante el cliché de siempre, pero Rocket Knight Adventures lo explotaba con bastante gracia, empezando por el ridículo aspecto del monarca y ya no hablemos del porcino invasor.
El cartucho estaba dividido en siete correosas fases, que combinaban acción de la buena con plataformas. Aunque Sparkster podía saltar por sí mismo, el uso del Rocket Pack era imprescindible para sortear buena parte de los obstáculos, volar por algunos pasillos y también era bastante útil para volar al otro lado de la pantalla durante los encuentros con los jefazos de fin de nivel.
Además del componente plafaformeo, Konami introdujo algunos segmentos de corte matamarcianesco, con el Rocket Pack volando a chorro libre mientras Sparkster eliminaba enemigos con su espada. En algunas de estas fases hay evidentes guiños a otra de las sagas mítica de Konami: Gradius. Desde la aparición de un mecha claramente inspirado en el inolvidable jefe Core hasta un encuentro sideral contra un carguero que no habría desentonado en un Parodius.
Aunque no llegaba al despiporre de Gunstar Heroes (sin duda, el gran rival de Rocket Knight Adventures en las estanterías de 1993, creado por Treasure, antiguos componentes de Konami), Nakazato y su equipo incorporaron no pocos detalles de humor dentro del juego, como por ejemplo el duelo entre Sparkster y Axel Gear, ambos pilotando dos colosales mechas con estética porcina.
Los gráficos no alcanzaban virtuosismo alcanzado por Treasure en su ópera prima, pero mostraban estupendamente el contraste entre la colorida campiña que rodeaba el pacífico hogar de Sparkster y el óxido steampunk que rodaba al emperador Devotindos.
En lo que sí resultó claramente ganador frente a Gunstar Heroes es en el audio. Konami ya había logrado sacar oro del tan criticado hardware sonoro de Mega Drive con las deliciosas melodías de Tiny Adventures, pero aquello no era nada comparado con la maravillosa música de Rocket Knight Adventures. No en vano, en el staff sonoro del cartucho encontramos titanes del calibre de Masanori Adachi (Green Beret, Contra III) y la mismísima Michiru Yamane, quien posteriormente se ganaría su hueco en el panteón de la historia de los videojuegos con la música del Castlevania de Mega Drive y sobre todo con Symphony of the Night.
Rocket Knight Adventures desembarcó en las tiendas japonesas y norteamericanas en agosto de 1993. Y desembarcaría en Europa un mes más tarde, cosechando excelentes críticas entre la prensa especializada. Konami no perdió el tiempo y un año más tarde se lanzó al mercado una secuela. Sparkster: Rocket Knight Adventures 2, rebautizada simplemente como Sparskter en EE.UU. y Europa. Y esta vez la zarigüeya no fue exclusiva de Mega Drive: Konami también lanzó una entrega para Super Nintendo, aunque esta última versión era un spin-off más que una secuela directa, al diferencia de Mega Drive. El juego, aunque vistoso, no tuvo el mismo impacto que su predecesor, lo que condenó al caballero zarigüeya al ostracismo durante muchos años.
En 2010 el personaje fue rescatado por Konami para protagonizar un reboot creado por los británicos Climax. Titulado simplemente como Rocket Knight, aterrizó en PlayStation 3, Xbox 360 y PC únicamente a través del canal digital. Aunque mantenía las mecánicas del original, además de la melodía principal del cartucho de 1993, pasó sin pena ni gloria.
Visto la deriva que ha tomado Konami en los últimos años, parece poco probable que volvamos a ver a Sparkster surcar los cielos. Y eso que la compañía japonesa apostó muy fuerte por el personaje en su debut, hasta el punto de protagonizar su propio cómic, dentro de las páginas de la revista inglesa Sonic The Comic, compartiendo cabecera con otras conocidas licencias de Sega, incluyendo al reparto de Streets of Rage.
¿Llegasteis a jugar con Rocket Knight Adventures en Mega Drive? ¿Y al Sparkster de Super Nintendo? ¿Alguno llegó a elegir a la zarigüeya entre el reparto de atletas del New International Track & Field de Nintendo DS? Como siempre, estamos deseando leer vuestros comentarios y anécdotas.