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Una mirada semanal al pasado, recordando grandes juegos clásicos y momentos de la historia del videojuego.

Bomberman: El abuelo de los Battle Royale

Rendimos honores al glorioso dinamitero de Hudson Soft.
Bomberman: El abuelo de los Battle Royale
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Actualizado: 12:10 22/8/2019
Una de las mayores joyas del catálogo de PC Engine, sobre todo si tienes un multitap en casa.
Una de las mayores joyas del catálogo de PC Engine, sobre todo si tienes un multitap en casa.

Hace unos días, Toshiyuki Takahashi, el coloso capaz de pulsar 16 veces un botón en un segundo en el que se basó Hudson Soft para crear a Master Higgins, el héroe de los Adventure Island, informó del fallecimiento de su antiguo compañero Shoji Mizuno, quien se encargó de rediseñar el aspecto del inolvidable Bomberman. Aunque no fue el padre del personaje: ese honor pertenece a Takeshi Takebe, tal y como queda reflejado en el segundo volumen de The Untold History of Japanese Game Developers. Sí, esa trilogía de libros escritos por John Szczepaniak que os recomiendo cada vez que tengo ocasión.

La historia de los orígenes de Bomberman es bastante complicada, aunque nuestro amigo y forero EonFafnir la resumió estupendamente en la segunda página de los comentarios de la noticia que esta web dedicó a la muerte de Mizuno. El germen del personaje nace en la conversión a Famicom (la NES nipona) del Lode Runner de Apple II. Tal y como cuenta el propio Takebe en el libro, Hudson se hizo con la licencia y rediseñaron los sprites del juego, creando unos robots a modo de enemigos que recuerdan sospechosamente a nuestro amigo Bomberman.

Eso por parte del diseño del personaje. En lo referente a la mecánica tenemos que remontarnos a 1983, cuando Hudson Soft lanza un juego llamado Bakudan-Otoko (o Bomber Man) para distintos ordenadores japoneses de la época, como MSX, Sharp X-1 y el PC-88 de NEC. Os recomiendo localizar el número 67 de la edición inglesa de Retro Gamer, donde lo cuentan en profundidad. En Bakudan-Otoko aparece la mecánica principal de los Bomberman: destruir enemigos a base de bombazos entre laberínticos pasillos.

La propia Hudson Soft programó las versiones Spectrum y MSX que se distribuyeron en Europa.
La propia Hudson Soft programó las versiones Spectrum y MSX que se distribuyeron en Europa.

Pero antes de seguir, hay que destacar un detalle realmente sorprendente: aquel Bomberman primigenio llegó a salir en Europa, concretamente en MSX y Spectrum, aunque con un nombre distinto: Eric and the Floaters. Y no se trataba de una conversión hecha por occidentales, fue obra de la propia Hudson Soft (concretamente a manos de Y. Tanaka y T. Sasagawa). Suponemos que el cambio de nombre fue debido a que no parecía buena idea comercializarlo como Bomberman en un Reino Unido asolado por las bombas del IRA.

¿Fake? Bueno, el juego existe y lleva la firma de los piratones de la revista 'Load ’N Run', así que lo doy bueno.
¿Fake? Bueno, el juego existe y lleva la firma de los piratones de la revista 'Load ’N Run', así que lo doy bueno.

Por cierto, a España también llegó una versión con un título deliciosamente chiflado: Pepe y los Globos. Y no, al parecer no se trata de una leyenda urbana o un fake, como aparece en ciertos foros. De hecho, podéis probar el juego directamente desde el navegador en este enlace. Servidor aún tiene ciertas reservas sobre su veracidad, ya que no lo jugué en su momento, posiblemente porque nunca compré la revista que lo regaló: la infame Load ’N Run. Aquella revista impresa en Italia causó furor entre los chavales de la época debido a que regalaba cintas con versiones pirateadas de los mejores juegos del momento, rebautizados con nombres delirantes.

Un año más tarde Hudson Soft experimentó con la cámara en primera persona a través del sorprendente 3-D Bomberman para MSX, aunque la jugada no se salió nada bien a nivel comercial. Eso si, nadie duda en que es la entrega más angustiosa de toda la saga.

Aunque aún no mostraba al muñequín adorable que todos conocemos, la carátula NES era bastante simpática.
Aunque aún no mostraba al muñequín adorable que todos conocemos, la carátula NES era bastante simpática.

Bomberman debutó en Famicom en 1985, con importantes cambios estéticos respecto al Bakudan-Otoko de ordenador. El tipo con sombrero que lo protagonizaba dejó paso a ¡uno de los robots! del Lode Runner de FC, por decisión del programador Shinichi Nakamoto. En esta entrega nuestra misión era destruir a una serie de enemigos con forma de globo, a los que un servidor siempre le parecieron naranjas con alzacuellos, a través de 50 niveles. El cartucho llegaría a Estados Unidos en enero de 1989 con el nombre de Bomberman.

La polémica con el nombre también alcanzó al debut de la saga en Game Boy. Lanzado originalmente en Japón en agosto de 1990 como Bomber Boy, en Estados Unidos se le rebautizó como Atomic Punk (con una carátula delirante) y como Dynablaster en Europa (un nombre que se repetiría en varias entregas posteriores distribuidas en el viejo continente).

La auténtica revolución llegaría a finales de 1990 con la entrega para PC Engine, la primera en incorporar las batallas multijugador. Hudson Soft siempre mimó a la consola de NEC (de hecho fue la co-creadora del sistema) y a pesar de que la pequeña y sorprendente PCE solo contaba con una única entrada para mandos, la compañía nipona diseñó un multitap que permitía conectar cinco pads a la vez. El resultado fue un absoluto despiporre. La mecánica del modo multijugador era tan sencilla como apasionante: ganaba el último jugador en sobrevivir entre un enjambre de explosiones, a lo largo de una serie de rounds que arrancaban siempre con los participantes aislados por muros. Estos podían destruirse con las bombas, pero había que tener mucho cuidado para no quedarse atrapado entre un muro y nuestra propia bomba.

Comparativa entre las carátulas de EE.UU, Japón y Europa del 'Bomberman' de Game Boy.
Comparativa entre las carátulas de EE.UU, Japón y Europa del 'Bomberman' de Game Boy.

Al destruir algunos muros hacían aparición una serie de ítems que potenciaban a nuestro personaje en cada ronda: la bomba (cuántas más recogías más explosivos seguidos podías depositar en pantalla), el guante (con el que podías agarrar las bombas y lanzarlas a través de los muros hacia tus enemigos), la llama (que aumentaba la potencia destructiva de los explosivos) o mi favorito: la calavera, que causaba diversos efectos en el pobre desgraciado que la tocaba, empezando por la "diarrea de bombas", que hacía que tu personaje fuera soltando bombas sin cesar. Lo mejor de todo es que podías "pasarle el muerto" a cualquier otro jugador con solo tocarlo. Risas garantizadas.

Hudson Soft se sacó de la manga su propio clon de Yoshi.
Hudson Soft se sacó de la manga su propio clon de Yoshi.

Hudson Soft no solo fue incorporando nuevos ítems en las posteriores entregas de la franquicia, como los Louies (una suerte de canguros a lo Yoshi): también alimentaron "el factor venganza", permitiendo a los jugadores eliminados arrojar bombas desde los márgenes de la pantalla para hacer la puñeta a los supervivientes.

La lista de juegos protagonizados por Bomberman es interminable (en este enlace de Wikipedia los tenéis todos), entre secuelas, spin-off y reboots. La saga visitó todos los sistemas imaginables. Desde Amiga (con un adaptador que permitía conectar otros dos mandos extras al ordenador de Commodore), pasando por Mega Drive, Super Nintendo (para el que Hudson fabricó un multitap que acabaría siendo aprovechado por medio centenar de títulos, tanto japoneses como occidentales), Saturn (el primer sistema doméstico en permitir DIEZ jugadores simultáneos), PlayStation, Dreamcast, Game Cube e incluso Neo-Geo (Neo Bomberman)

Bomberman se convirtió en la franquicia estrella de Hudson Soft, y de hecho llegaron a fabricar en 1993 un espectacular Hi-Ten Bomberman para diez jugadores, el primer videojuego para consola con gráficos en alta resolución, que se convirtió en la sensación de los festivales Super Caravan que montaba la compañía en Japón. Para albergar semejante prodigio diseñaron un hardware especial que usaba dos PC Engine y una placa que sería el germen de la Tatsujin y la futura PC-FX. Solo se fabricaron cinco unidades del espectacular Hi-Ten Bomberman (que se desarrollaba en una pantalla 16:9), y no nos extraña. Cada una costaba 200 millones de yenes.

La adquisición de Hudson Soft por parte de Konami, en 2001, marcó el inicio del declive de Bomberman. Por supuesto, aún se produjeron algunas entregas estupendas, pero también experimentos tan lamentables como Bomberman: Act Zero (2006), en el que se abandonó el espíritu original por una estética más oscura y realista que no pegaba ni con cola. Servidor también recuerda cierto puzle para iOS con una mecánica a lo Candy Crush Saga que dejaba patente el poco amor que Konami sentía sobre el legado de Hudson Soft, aunque el reciente Super Bomberman R parece haber devuelto a la franquicia por el buen camino.

¿Qué entrega de Bomberman es vuestra favorita? ¿Llegasteis a comprar el Super Multitap de Super Nintendo? ¿Sabíais que el concepto inicial de Bomberman se creó en tiempo récord como una demo técnica para el compilador BASIC creado por Hudson Soft? Como siempre, esperamos vuestros comentarios y anécdotas.

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