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Crítica de Spider-Man: No Way Home SIN SPOILERS - La película definitiva de Spider-Man

Jon Watts y Tom Holland han tocado techo con la última película de la trilogía original de Spider-Man de Marvel Studios.
Crítica de Spider-Man: No Way Home SIN SPOILERS - La película definitiva de Spider-Man
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Largo camino ha sido el que ha tenido que recorrer Tom Holland para lograr consagrar su trilogía de películas como Spider-Man. El joven actor no lo tenía nada fácil, porque su aparición en el Universo Cinematográfico de Marvel suponía la tercera vez que se explicaba la historia de un curioso estudiante de Nueva York que era mordido por una extraña araña que le cambió la vida para siempre. Dicen que a la tercera va la vencida, y os aseguramos que con Spider-Man: No Way Home eso se ha hecho realidad, porque la tercera pieza de la saga de largometrajes de Jon Watts se ha convertido desde ya mismo en una de las películas más importantes, no solo del UCM, sino del cine de superhéroes en general, porque ha logrado lo imposible: unir bajo un mismo techo a personajes de otras sagas que comparten el mismo personaje, Spider-Man, con los que ahora mismo son considerados canon por parte de Marvel Studios. Es desde luego un trabajo titánico el que se ha hecho con este proyecto, que desde el minuto uno ya anunciaba que iba a jugar con la nostalgia de los espectadores más veteranos para que estos, al mismo tiempo, se sintiesen también abrazados por las nuevas personalidades del universo de Stan Lee.

La carta de amor que queríamos y necesitábamos

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Spider-Man: No Way Home es un broche de oro que ha alzado la figura de Tom Holland como se ha hecho con pocos personajes de la franquicia. Puede que los únicos, de hecho, que gocen de semejante fiesta sean Robert Downey Jr. y Chris Evans, con sus trilogías y momentos clímax en Vengadores: Endgame. Es extremadamente complicado hablar de No Way Home sin realizar ningún tipo de spoiler, porque precisamente la magia de la película reside en aquello que el patio de butacas debe descubrir por sorpresa para que la intención del film se mantenga firme. Jon Watts ha firmado un proyecto de lo más ambicioso que cierra el círculo de Holland y abre un nuevo mundo repleto de posibilidades en lo que respecta a la figura de Spider-Man (recordemos que hace nada y menos se confirmó que el actor continuaría ligado al personaje de algún modo, con más cintas y demás obras que están por llegar).

Spider-Man No Way Home Tom Holland y Zendaya

La historia de No Way Home nos sitúa directamente en el nudo de la cuestión, con la identidad de Peter Parker revelada al mundo y con el joven Spider-Man intentando buscar ayuda desesperadamente para poder poner fin a esa pesadilla, que además pone en riesgo a sus seres queridos. Como ya se ha mostrado en infinidad de tráilers, Parker encuentra apoyo en el Doctor Extraño, que para sorpresa de todos no tiene tanto protagonismo como hubiéramos imaginado teniendo en cuenta el bombo que se le estaba dando a sus apariciones en pantalla. En cualquier caso, el hechizo que Stephen Strange prepara para echar un cable a Spider-Man sale mal y los multiversos convergen, trayendo de aquí y de allá villanos de otras cintas del lanzarredes. A partir de este punto, empieza el espectáculo, enfocándose en cómo Spider-Man debe lidiar con todos esos antagonistas que cayeron a manos de otros trepamuros en el pasado.

Un reparto estelar con un Willem Dafoe buenísimo

Lo mejor que posee Spider-Man: No Way Home es que no requiere de introducción. No hace falta ponernos en demasiada situación porque ya conocemos a los personajes del Universo Cinematográfico de Marvel mejor que a nuestros familiares. No necesitamos apenas contexto o preparación para lo que va a suceder, porque ya nos lo conocemos. De modo que Jon Watts no se entretiene explicando más de lo que debería y va directo al grano: en cómo resulta la fusión de universos y la interacción entre el reparto nuevo y el antiguo de Spider-Man. Y aquí es donde No Way Home brilla en sobremanera, porque cada uno de los actores que dan vida a los antagonistas que se presentan te cala en los huesos, con un Willem Dafoe brillante que desde luego destaca por encima de la media.

Duende Verde

Se nota muchísimo que Dafoe ha trabajado en mil y un proyectos que han puesto su capacidad interpretativa al límite (hasta se pueden ver todavía ciertos rastros de su locura mostrada en El Faro de Robert Eggers). Pero lo más importante es que el artista no ha olvidado cómo era dar vida al Duende Verde en escena, y es más, lo mejora y le añade nuevos matices que puede que en su momento no pudo bajo la dirección de Sam Raimi. Dafoe está desatado, en su salsa, y hasta se le nota con ganas de haber retomado a ese antiguo "amigo" que fue Norman Osborn a principios del siglo XXI.

Jamie Foxx o Alfred Molina, tampoco están nada mal, pero quedan un tanto eclipsados por el poder interpretativo de Dafoe. Además de que el personaje está planteado para lucir mucho más en escena que otros, y eso siempre ayuda. No se termina de percibir el mismo sentimiento con los actores que se meten en el piel de Electro y el Doctor Octopus, respectivamente. Uno tiene ahora un tono más próximo a Django (y eso es preocupante) y, el otro, no termina de dar en la tecla adecuada para volver a brindar las mismas sensaciones que en 2004 nos regaló con Spider-Man 2, una de las mejores películas de superhéroes que a día de hoy sigue maravillando al mundo (gracias a unos efectos especiales casi perfectos que navegan entre lo artesanal y el CGI). Thomas Haden Church y Rhys Ifans (el Hombre de Arena y Lagarto), se quedan todavía más por debajo, por motivos evidentes puesto que se lucen sus aspectos monstruosos y apenas hay espacio para conocer su humanidad y ver cómo el paso del tiempo les ha afectado.

Villanos de Spider-Man

Está claro que todos están ahí para lo mismo: para sacar la nostalgia al terreno de juego y hacer que los fanáticos se deshagan en sus asientos. Y, sí, en conjunto lo consiguen y ver a cada uno aparecer de forma individual es un verdadero lujazo. Es una experiencia inolvidable que convierte al film de Watts en, posiblemente, la película más importante de Spider-Man hasta la fecha, porque hace que todo, unido, cobre un único sentido y funcione como un tiro. No todos están en el mismo punto, hablando en términos interpretativos, pero en conjunto forman un diamante en bruto que es impagable. El regalo que supone ver a esos villanos, de diferentes mundos, en el UCM actual, es una bomba demasiado pesada (en el sentido "agradable") que es imposible no caer rendido ante su presencia, por mucho que aquí la lógica, el sentido o las conexiones puedan fallar.

Vamos ahora con el reparto principal

Pero a pesar de que esa nostalgia pueda con nosotros, el punto principal, y el pilar más importante, sigue siendo Tom Holland y su paso a la madurez como Spider-Man. No Way Home es una evolución constante que obliga al protagonista a tener que realizar pasos de gigante para alcanzar su etapa más madura como superhéroe de Nueva York y miembro de los Vengadores. Peter Parker tiene que hacer frente aquí a sus peores miedos, a sus terrores más antiguos (hablando ahora en términos de lo que el personaje posee históricamente en su ADN) y debe hacerlo para continuar siendo, aún así, nuestro amigo y vecino Spider-Man.

Doctor Extraño y Spider-Man

Jamás veremos a un Holland tan entregado como en No Way Home, donde el actor se ha dejado hasta la última tira de su piel para demostrar que no solo es un muchacho que sabe hacer reír y que se mueve como pez en el agua en la comedia. Ha dejado más que claro que es más que eso y que, igual que Robert Downey Jr. en su momento, puede ejecutar un papel dramático sin despeinarse y hasta hacernos llorar si se lo propone. Pocas pegas se le pueden poner a Holland en No Way Home, y estamos seguros que no volveremos a ver lo mismo nunca más, porque hasta el mismo actor tiene constancia de lo que significa No Way Home para su Spider-Man.

Benedict Cumberbatch, por su parte, continúa con el mismo tono que siempre y sigue demostrando que es muy británico hasta para representar el mal genio del Doctor Extraño, personaje que aparece más bien a cuenta gotas en Spider-Man: No Way Home, siendo simplemente la vía que permite que Spider-Man dé el salto de fe a esa madurez. La cinta de Watts ha servido casi únicamente para que Strange presente la secuela que estará a cargo de Sam Raimi y que llegará en 2022: Multiverse of Madness. Un puente que Marvel ha tendido, puede, de forma un tanto exagerada para señalar a los espectadores que el Doctor Extraño seguirá con sus aventuras y que esto es solo un breve episodio para él en su etapa de Hechicero Supremo (o bueno, casi). A veces hasta da la impresión de que el personaje está metido con calzador, porque, sí, es vital para la resolución de la trama y de hecho para detonar a la misma para así empezar con el nudo de No Way Home. Pero aunque su presencia sea evidente para introducir los siguientes pasos de la nueva fase de Marvel, en realidad Cumberbatch le da el toque que necesita No Way Home para mantenerse ligada a su universo y que no se vaya por las ramas. Digamos que ejerce la función de gancho.

Spider-Man No Way Home Spidey

El resto del reparto sigue en su misma línea que anteriores proyectos, como Marisa Tomei (que tampoco es que esté especialmente bien), John Favereau o Jacob Batalon. Pero la que sí pasa ciertos límites dramáticos es Zendaya, que se une a Tom Holland en esos instantes límite para que el lanzarredes pueda pasar a otro plano y, además, se nos caiga la baba con tanto amor. Por descontado, hay más sorpresas que no os vamos a desvelar. Algunas teorías eran ciertas, otras no y hay más contenido que tampoco esperaba nadie. No obstante, eso es mejor descubrirlo encontrándose con el largometraje en una sala de cine.

El film definitivo para Tom Holland

Spider-Man: No Way Home es la película de Spider-Man definitiva. La que une el pasado y el presente del personaje y abre la puerta a un futuro repleto de esperanzas para continuar disfrutando de las aventuras y desventuras de Peter Parker en el UCM. Marvel Studios ha buscado replicar la fórmula empleada con Vengadores: Endgame y ha jugado al máximo con lo que los fans querían, pedían y necesitaban. Juega y tira de nostalgia, sí, pero no al nivel de Cazafantasmas: Más allá, por ejemplo, que es un film que vive exclusivamente de eso. La tercera pieza de la trilogía iniciada en Homecoming es perfecta para los más veteranos pero no se olvida de los adolescentes están creciendo, o ya han crecido, con Tom Holland enfundado en las mallas azules y rojas del trepamuros.

Claramente es un film que tiene más valor para aquellos que han visto todas y cada una de las películas, vamos a decir live-action, que se han estrenado en la gran pantalla (sí, las de Tobey Maguire y Andrew Garfield), pero eso no quita que los más neófitos o los amantes de los cómics más tradicionales no puedan disfrutar de una historia como esta.

Lo nuevo de Marvel Studios es una delicia visual que sirve como ejercicio de demostración de cómo ha crecido la industria y cómo poco a poco la espectacularidad de los efectos especiales va a dejarnos sin palabras (cosa que nos ha pasado hace pocos días con la demo de The Matrix Awakens para PS5 y Xbox Series X/S). Su humor en clave de Marvel puede fallar en algunos momentos, y fastidiar secuencias que merecían un tanto más de seriedad teniendo en cuenta que estamos en un film clave para Holland y lo que significa Spider-Man en el mundo del cine, pero no es nada demasiado grave, y menos si se está acostumbrado a los típicos chascarrillos de la Casa del Ratón.

Nuestras conclusiones

Spider-Man: No Way Home no nos ha decepcionado en ningún momento y su duración de más de dos horas hasta se hace corta, os lo podemos asegurar. Las filtraciones, rumores y creación de teorías no han ayudado en absolutamente nada y no le ha hecho ningún bien a la cinta, porque eso provocará decepciones y alegrías a partes iguales. Con todo, sin embargo, estamos frente a una obra imperdible que es de visionado obligatorio para cualquier fan de Spider-Man. Lo que significa para el UCM, para Spider-Man, para Peter Parker y para Tom Holland, harán que pase a la historia.

Tened en cuenta que Spider-Man: No Way Home posee dos escenas postcréditos, por lo que no corráis demasiado cuando termine la película que son bastante importantes para el futuro de Marvel.

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