La Comisión Europea ha propuesto este lunes modificaciones al reglamento contra la deforestación, afectando tanto a los productos incluidos como a su implementación. Entre los cambios se incluye la exclusión del cuero y la incorporación de derivados como el café soluble y ciertos productos del aceite de palma. Estas medidas buscan facilitar la aplicación de la norma antes de su entrada en vigor, como han indicado fuentes de Bruselas.
Se trata de un cambio que coincide con los ajustes en España, donde productos muy consumidos como las aceitunas y otros productos cárnicos como el jamón también experimentarán cambios legislativos en su comercialización.
En 2026, el café soluble y otros productos similares, como el cacao, experimentarán cambios permanentes en su calidad alimentaria
El Ejecutivo comunitario ha señalado que la principal causa de la deforestación es la expansión de tierras agrícolas para la producción de materias primas como el ganado, la madera, el cacao, la soja, el aceite de palma, el café, el caucho y algunos de sus derivados. Con este nuevo marco, Bruselas exigirá a las empresas que introduzcan estas materias primas en el mercado comunitario que acrediten, mediante sistemas de trazabilidad y geolocalización, que no proceden de procesos de deforestación ni de degradación forestal.
Estas modificaciones buscan aportar mayor claridad a empresas, Estados miembros y países terceros, garantizando estabilidad jurídica y previsibilidad en la aplicación de la normativa en toda la Unión Europea. En términos prácticos, estos ajustes reducirán notablemente la carga administrativa para las empresas, con una disminución estimada de los costes de cumplimiento cercana al 75% respecto a la propuesta inicial del reglamento.
Además, la Comisión continúa trabajando en la actualización del sistema de información que deberán utilizar las compañías para declarar el origen de los productos, con el fin de simplificar los procedimientos y optimizar su funcionamiento. El borrador que detalla estas modificaciones estará abierto a comentarios públicos hasta el 1 de junio, como parte del proceso previo a su adopción definitiva. Se prevé, si todo va bien, que el reglamento entre en vigor a finales de este año.















