Quita esa mano, editado en España por SD Games -responsables de juegos como Smart 10 o el exitoso Arschmallows, no es un party game de incomodidad social ni de situaciones absurdas, cada vez más habituales en las mesas de los aficionados a los juegos, sino un juego de reflejos, atención y reacción rápida que bebe directamente de clásicos como Jungle Speed o Halli Galli.
Si te apasionan los juegos de rapidez y reflejos, ‘Quita esa mano’ de SD Games es el nuevo juego de mesa que no deberías perderte
El núcleo del juego es extremadamente sencillo. Quita esa mano es un título de velocidad y discriminación visual en el que, a grandes rasgos, podemos ajustar la dificultad y el desafío. El objetivo no es otro que conseguir ser el primero en encontrar y tocar la carta que coincide con el número y el tipo de Dulce que hayamos obtenido en los dos dados. Hasta aquí, fácil de entender.
Pero a medida que el juego avance, los jugadores podemos hacer interrupciones, ralentizar el progreso de los rivales y buscar la forma de ganar complicándole la vida al contrario. La disposición de la mesa es muy sencilla y colorida, y las reglas suministradas, fáciles de entender. Y claro, hay penalizaciones. Si se toca la carta que no es, hay que pagar un peaje.
De verdad, no es un juego complicado de comprender, y mucho menos de dominar. Eso sí, es muy recomendable comenzar por el nivel 1 de velocidad -existen hasta 16 variantes- y empezar desde lo más sencillo en lo relativo a las cartas de restricción. Suena enrevesado, pero el juego te va marcando el ritmo.
Hay que destacar que estas cartas de restricción son aquellos impedimentos que dificultan que los jugadores puedan tocar ciertas cartas de Dulce. Es muy importante que, sea cual sea la restricción, los jugadores respeten dicho limite durante la partida. Ahora, ¿se pueden jugar sin ellas? Pues mirad, sí. Le quita mucha gracia al asunto, pero permite que los jugadores menos avezados o los pequeños de la casa jueguen y disfruten sin mucho lío, y es una forma interesante de echar un par de partidas introductorias.
Sea como sea, Quita esa mano tiene grandes aciertos de diseño. Uno de ellos es que no importa quién tira los dados, pues lo vital es que todos los jugadores puedan ver los resultados, ya que el primer jugador que sea avispado y lo logre -tocar el Dulce exacto en el número exacto de unidades en base a la tirada-, es quien mueve el cubo -la ficha que marca el progreso de la partida- y quien gana de alguna manera esa ronda. Eso sí, ojito con las restricciones, volvemos a incidir en ellas. Una vez que el cubo llega al último espacio, la partida se termina. Y vuelta a empezar.
De alguna manera, Quita esa mano mezcla la estrategia y el azar, y juega constantemente con el error humano más común en los juegos de reflejos, anticiparse demasiado o dejarse llevar por el pánico colectivo. Al no haber turnos tradicionales ni tiempos muertos, todos los jugadores están activos en todo momento, observando cada carta y vigilando tanto el centro de la mesa.
Quita esa mano es un juego honesto y bien afinado dentro de su género, rápido, accesible y pensado para poner a prueba algo tan básico como difícil de controlar como son los reflejos bajo presión.
Hemos jugado a Quita esa mano gracias a una copia suministrada por SD Games.















