La guerra en Irán, impulsada por Estados Unidos e Israel, está trastocando todos los ámbitos: desde la economía y los viajes, hasta las fronteras, el consumo diario y la planificación aérea a gran escala. Desde que el 28 de febrero se atacó Teherán, se han documentado más de 30 “vuelos fantasma”, según Reuters.
Treinta vuelos de Emirates con destino al Aeropuerto Internacional de Dubái recibieron la orden de regresar o desviarse después de que los ataques con drones iraníes obligaran a cerrar temporalmente el aeropuerto, el que habitualmente maneja el mayor tráfico de pasajeros internacionales del mundo. Los aviones intentan llegar, pero ante la amenaza de misiles, se ven obligados a dar la vuelta.
Emirates confirmó que algunos vuelos regresaron a sus aeropuertos de origen o a centros de conexión cercanos, aunque no ofreció más detalles. En redes sociales circulan testimonios de pasajeros que se durmieron al abordar y despertaron de nuevo en su ciudad de salida, sin haber llegado a Dubái.
Los “vuelos fantasma” de la guerra con Irán: trayectos de más de 9.000 km que no llevan a ningún destino
La situación afecta a todas las aerolíneas de la región: Emirates, Etihad, Qatar Airways y flydubai han tenido que modificar buena parte de sus operaciones. Las alertas intermitentes de drones y misiles continúan provocando desvíos repentinos, mientras nadie sabe con certeza cuánto durará esta crisis ni quién asumirá las responsabilidades si un misil impacta en un avión.
Algunos vuelos próximos a Dubái fueron redirigidos a rutas alternativas. Las conexiones desde Nueva York, Tokio, Shanghái y Moscú aterrizaron en El Cairo, Karachi, Daca e Islamabad. Dos vuelos provenientes de Dallas y Toronto se desviaron a Italia, y otros desde Lusaka, Daca y Johannesburgo hicieron escala en aeropuertos intermedios o regresaron a sus destinos originales. El resultado: un caos aéreo, logístico y hotelero difícil de cuantificar, que afecta tanto a pasajeros como a empresarios que buscan llegar a Dubái.
Emirates ha trasladado decenas de vuelos del Aeropuerto Internacional de Dubái a terminales cercanas como Dubai World Central, Al Ain, Abu Dabi y Mascate, así como a centros regionales como Yeda, El Cairo y Medina. Desde el 28 de febrero, la aerolínea ha cancelado más de 2.000 vuelos, el 54 % de los programados, según datos de Cirium. En comparación, Qatar Airways ha visto cancelado el 93 % de sus vuelos, y Etihad el 79 %















