La expectación que rodea a La Odisea va mucho más allá de su condición de uno de los grandes estrenos cinematográficos del año. Christopher Nolan no solo ha firmado una de las producciones más ambiciosas de su carrera y una de las más extensas de su filmografía, sino que también ha convertido la experiencia de acudir al cine en todo un acontecimiento. Buena prueba de ello son los gigantescos cubos de palomitas diseñados para acompañar el lanzamiento, dos piezas de coleccionista que ya están dando que hablar incluso antes del estreno.
La Odisea, la próxima película de Christopher Nolan, promete revolucionar la experiencia cinematográfica con el palomitero más grande y ambicioso de 2026
Quienes acudan a las salas el próximo mes podrán elegir entre dos recipientes muy distintos, ambos inspirados en elementos fundamentales de la película. El primero apuesta por la faceta más técnica del director: un cubo con forma de cámara IMAX que rinde homenaje al histórico rodaje de La Odisea, la primera película de Nolan filmada íntegramente con cámaras IMAX. El cineasta británico lleva años defendiendo este formato como la mejor manera de disfrutar de sus obras, pero en esta ocasión ha llevado esa filosofía un paso más allá.
La segunda propuesta es todavía más llamativa. El legendario caballo de Troya abandona su función como arma de guerra para convertirse en un gigantesco recipiente de palomitas. Donde en el mito clásico se ocultaban soldados griegos, aquí el interior queda reservado para una enorme cantidad de maíz, pensado para sobrevivir sin problemas a las casi tres horas que dura la adaptación de la epopeya de Homero.
The Trojan Horse popcorn bucket for ‘THE ODYSSEY’ has been revealed to be massive.
(via: @TheNTDOfan) pic.twitter.com/vICwkbHvmE
— DiscussingFilm (@DiscussingFilm) June 27, 2026
El diseño del caballo ya había aparecido fugazmente en un vídeo promocional que mostraba parte de su mecanismo, pero ahora se ha desvelado por completo y ha dejado claro que las imágenes iniciales no hacían justicia a su tamaño. El resultado es un cubo descomunal, tan grande que apenas cabe entre los brazos de una persona.
Su espectacular presencia lo convierte en una pieza perfecta para los aficionados al coleccionismo cinematográfico, aunque resulta difícil imaginarlo como un accesorio realmente cómodo durante la proyección. Más de uno tendrá que hacer auténticos malabares para acomodarlo en la butaca sin invadir el espacio del espectador de al lado.
Sea como objeto de exposición o como recuerdo de uno de los estrenos más esperados del verano, estos cubos de palomitas ya forman parte de la estrategia de promoción de La Odisea. Tanto el modelo inspirado en la cámara IMAX como el monumental caballo de Troya llegarán a los cines junto a la película el próximo 17 de julio, acompañando una experiencia que Nolan quiere convertir, una vez más, en un auténtico evento para la gran pantalla.















