La saga Jurassic World ha generado éxitos de mil millones de dólares desde 2015, pero ninguna de sus películas ha dejado una huella realmente memorable. Es una realidad que Jurassic World: Rebirth, la nueva entrega de la licencia, intenterá revertir. La verdad es que, desde Jurassic Park de Steven Spielberg, estrenada hace más de 30 años, los títulos de la saga han tenido dificultades para tener cierto peso entre la cultura popular y, hasta la fecha, las nuevas cintas no han tenido secuencias icónicas que realmente perduren entre los aficionados al Séptimo Arte. Bueno, lo cierto es que sí hay una secuencia increíblemente terrorífica pero que no pertenece a ninguna de las tres entregas principales, estrenadas en 2015, 2018 y 2022.
Es la mejor escena de la trilogía Jurassic World pero no está en ninguna de las películas: tiene un espectacular duelo de dinosaurios y es terrorífica
Si eres aficionado a los dinosaurios y seguidor de la saga Jurassic World, probablemente ya sabes de qué pieza os estamos hablando: Battle at Big Rock, un cortometraje de 2018 que dura apenas 10 minutos, pero fácilmente supera cualquier entrega de la era Jurassic de Colin Trevorrow pues nos daba lo que muchos esperábamos: dinosaurios en tierra firme generando caos y destrucción.
Battle at Big Rock se estrenó en el canal estadounidense FX en 2019, un año después del estreno de Jurassic World: Reino Caído, una película que concluía con la liberación de una multitud de dinosaurios alrededor de nuestro planeta, cumpliendo finalmente con el título de Jurassic World y mostrando las aterradoras consecuencias de la interacción de estas bestias prehistóricas en nuestras vidas cotidianas. Battle at Big Rock servía como una especie de puente entre Reino Caído y Jurassic World: Dominion, ofreciendo a los fans un primer vistazo a lo que podría suceder una vez que los dinosaurios quedaran sueltos y de qué manera los seres humanos se irían viendo cada vez más desplazados de distintos hábitats y entornos naturales por la llegada de nuevas formas de vida que una vez reinaron el planeta Tierra.
Dirigido por Trevorrow -algo irónico-, el corto está ambientado en un parque de caravanas en el ficticio Big Rock National Park y nos cuenta cómo una familia, que va de campamento, y cuya tranquila estancia llega a ser idílica, se ve repentinamente interrumpida por la llegada de un grupo de Nasutoceratops que buscan un lugar donde vivir. La calma de estos dinosaurios es rota por un feroz Allosaurus, que acaba atacando tanto a los dinosaurios como a los visitantes del parque. El corto era, básicamente, una declaración de intenciones: así iba a ser Jurassic World: Dominion. El corto parece influenciado por El mundo perdido, la entrega más oscura de toda la saga, con similitudes entre el ataque de los tiranosaurios a las caravanas.

Pero el terror y la acción se disiparon, y en lugar de dar continuidad a esa maravillosa promesa, nos encontramos con langostas genéticamente modificadas y un aluvión de nostalgia y referencias sin apenas mérito. La tensión y la emoción que vimos en Battle at Big Rock marcaron el pico tanto de suspense y terror como del entretenimiento dentro de la saga Jurassic World, que ahora espera recuperar su rumbo con un nuevo director al mando, Gareth Edwards, que ha prometido volver a lo que hizo grande a este poderosa licencia llena de dinosaurios. Veremos si lo consigue.