El fin de semana ha reafirmado el dominio de Disney en la taquilla norteamericana gracias a El diablo viste de Prada 2, una secuela que no solo ha resistido la llegada de varios estrenos importantes, sino que ha consolidado su posición en lo más alto del ranking. La película ha recaudado 43 millones de dólares en su segundo fin de semana en 4000 salas, con una caída del 44% respecto a su estreno, una cifra que se considera sólida para un título de estas dimensiones.
En tan solo dos semanas, la producción ya acumula 144,8 millones en Norteamérica, mientras que en el mercado internacional ha alcanzado los 288,4 millones, elevando su recaudación global a 433 millones de dólares. Este rendimiento supera incluso el total histórico de la primera entrega de 2006, El diablo viste de Prada, que cerró su paso por salas con 326 millones en todo el mundo sin ajustar inflación, lo que demuestra el peso comercial de la secuela.
Disney desafía las expectativas: ‘El diablo viste de Prada 2’ triunfa en taquilla con 433 millones de dólares, superando a ‘Mortal Kombat 2’ en una emocionante batalla.
En segunda posición se sitúa el biopic musical Michael, impulsado por Lionsgate, que continúa mostrando una notable estabilidad en su rendimiento. En su tercer fin de semana ha recaudado 36,5 millones de dólares, con un descenso contenido del 33%, una señal de fuerte retención de público. La película alcanza ya 240,4 millones en Norteamérica y 577 millones a nivel global, superando a Bohemian Rhapsody, la película basada en Queen, en el llamado mercado doméstico -vía Variety-.
Gracias a estos últimos datos, se convierte en el musical más taquillero de la historia en Estados Unidos, aunque aún queda por debajo del fenómeno global de la cinta de Freddie Mercury, que llegó a los 911 millones. El tercer gran movimiento del fin de semana lo protagoniza Warner Bros. con Mortal Kombat II, que ha debutado con 40 millones de dólares en 3.503 cines y un acumulado global inicial de 63 millones. El rendimiento comercial internacional ha sido mucho más débil de lo esperado, con 23 millones fuera de Estados Unidos.
La recepción de la crítica también ha sido mucho más floja de lo que los analistas barajaban. Plataformas como Rotten Tomatoes registran un 65% de aprobación, mientras que el público le otorga una nota “B” en CinemaScore, reflejando una acogida correcta pero sin ese entusiasmo tan propio de este tipo de películas basadas en videojuegos. Sin ir más lejos, la producción ha sido objeto de memes y virales este mismo fin de semana en redes, algo que bien enfocado, podría haber servido para su éxito. Parece que no ha sido así.















