|
Categoría: Diseño All-American Ads of the 50s. Taschen tiene una colección de cada década, desde los 30 a los 2000. Tengo este de los 50 y la verdad es que no lo he consultado mucho porque es muy específico, pero cualquiera que esté interesado en publicidad (ilustraciones, diseños, etc.) de esta temática seguro que le puede sacar mucho partido.
Hay bastantes páginas (un total de 640) sobre decoración, muebles de la época, coches, tabaco y "estilo de vida" estadounidense. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() El arte de Atari. Puede que no sea un libro de arte al estilo clásico porque está dedicado a este hardware, pero la mayor parte de las páginas repasan las portadas de muchos lanzamientos e incluyen información de los artistas. En la época en que los juegos eran cuatro pixels de tres colores, los ilustradores se tenían que esforzar mucho para vender cada juego.
Hay espacio para la parte de diseño de la marca (que también es interesante), pero las carátulas de los juegos son las protagonistas. Hay de todo un poco porque el catálogo era variado, y algunas son muy buenas, sobre todo las de temas deportivos que es algo que otros artistas a lo mejor no tocan. Hasta un juego de ajedrez puede tener una carátula épica. Incluso para quien no tenga nostalgia por estas consolas o recreativas, el libro vale para inspirarse en arte ochentero sobre fantasía, guerra, juegos infantiles, ciencia ficción y aventuras. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Frank Frazetta, HR Giger, Jeffrey Catherine Jones, Sanjulián, los hermanos Hildebrandt... Masterpieces of Fantasy Art repasa a todos los grandes artistas de la fantasía (fantasía oscura, principalmente), así que Moebius es casi una rareza dentro de tantas páginas de guerreros tipo Conan y Red Sonja, monstruos, catacumbas, bosques y planetas extraños.
El libro también incluye bastante texto (inglés, francés y alemán) sobre cada artista y las primeras obras de esta temática, desde los grandes clásicos a las revistas del siglo XX, como Heavy Metal o Creepy. Quizás no es demasiado exhaustivo con cada artista, pero el libro no es pequeño y se compensa con algunos autores que siempre puedes desconocer; los más famosos, como Frazetta, ya tienen sus libros exclusivos. Taschen tiene dos ediciones, una de tamaño pequeño con un precio razonable (que es esta que tengo) y otra más grande que obviamente deja ver mejor los detalles, pero ronda los 150€; sigue siendo recomendable, pero para muy fans del género. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Anime Architecture. Es un libro dedicado a fondos de anime y más en concreto a ciudades o interiores futuristas. Está un poco limitado a un puñado de películas, aunque todas son muy importantes (y espectaculares en sus paisajes), como Akira, Patlabor 1 y 2, Ghost in the Shell (e Innocence), Metropolis, Tekkonkinkreet y Rebuild of Evangelion.
Todos estos los animes merecen un vistazo (bueno, Tekkonkinkreet no me gustó mucho, pero la animación y planos son top) y el libro recoge paisajes que a lo mejor sólo ves en pantalla un par de segundos, pero los de Akira y GITS son muy icónicos. Incluye bocetos, fotografías de referencia, por ejemplo de Anno para Evangelion y textos que explican detalles. Por poner algunas pegas, quizás sea por el papel (muy grueso, de calidad) pero diría que las imágenes se ven un poco oscuras para mi gusto. También hay algunos espacios desaprovechados, que supongo que son para más claridad a la maquetación, pero no me habría molestado añadir unos cuantos fondos más por película. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Continuamos los libros de arte con The Art of Bob Peak. Es uno de mis artistas favoritos y el libro repasa un poco de todo, no sólo sus carteles de cine (aunque lógicamente es la parte más importante de las páginas). Portadas para revistas de televisión, el encargo de las Olimpiadas, retratos...
Resumen de Wikipedia: Robert M. Peak (30 de mayo de 1927 - 1 de agosto de 1992) fue un ilustrador comercial estadounidense. Es conocido por sus avances en el diseño del cartel cinematográfico moderno. Sus ilustraciones han aparecido en la portada de las revistas Time, TV Guide y Sports Illustrated. También ilustró anuncios y sellos postales estadounidenses. Hay varios posters míticos de Star Trek, algunos alternativos/bocetos de Apocalypse Now y de Excalibur, que seguro que ha visto todo el mundo alguna vez. La versión en inglés lleva años descatalogada, así que la opción más asequible es la japonesa. Por supuesto, los textos no son precisamente lo más importante del libro. Una pequeña selección: ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Estos días estoy publicando fotografías de los libros de arte que tengo en casa para Instagram (desde hace un tiempo me he propuesto publicar algo cada día, o casi, sean fotos callejeras, fan arts o colecciones de juegos) y he pensado que podía animar un poco el blog, que lo tengo un poco abandonado desde hace años.
Este es The Movie Art of Syd Mead: Visual Futurist, dedicado a Syd Mead y más en concreto a sus trabajos para películas. Va copypaste de Wikipedia: Sydney Jay Mead, más conocido como Syd Mead (St. Paul, Minnesota, 18 de julio de 1933-Pasadena, California, 30 de diciembre de 2019), fue un diseñador industrial estadounidense, reconocido por los diseños de vehículos y edificios para las películas de ciencia ficción Blade Runner, Aliens, Tron y Star Trek: The Motion Picture. Gran parte del libro está dedicado a Blade Runner, que seguramente es su trabajo más conocido en el cine, y sólo por eso ya me merecía la pena. Luego hay un poco de todo, desde bocetos de algún mecanismo concreto (en Misión Imposible la impresora de máscaras, el caso de Días extraños...), naves de Aliens o Yamato 2520, etc. Incluso para el que no sea aficionado al diseño industrial, el libro tiene bastantes ilustraciones a todo color. Tiene publicados otros libros de su obra futurista (los Sentury), pero son libros de menos páginas y al ser una trilogía ya sale un poco caro tener todos. Unas imágenes del libro (he publicado alguna más en Instagram, pero seguro que podéis encontrar fotos mejor hechas por internet). ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Estoy mirando y creo que los tres últimos retratos relacionados con videojuegos no los había publicado en el blog (aquí todos). Como siempre, no tengo ningún objetivo con esto, pero ya tengo unos cuantos acumulados y supongo que seguiré en ratos libres.
Una vez los puse en venta y a las pocas horas ya había vendido un Gabe (sabía que el primero sería Miyamoto o Gabe), pero la página que utilicé, Redbubble, apenas pagaba 2 euros a menos que empezase a subir el precio a más de 30 euros, y no era esa mi idea, por ahora no repetiré a menos que encuentre una solución mejor. En este momento están cogiendo polvo virtual en el disco duro. Todos tienen unas dimensiones de 7016x9922 pixels.(A1@300ppp). Gabe Newell - Valve time Gabe era un must tarde o temprano. Ya que me iba a centrar mucho en su cabeza, preferí colar dos referencias a juegos de manera menos evidente que en el resto. Hay tres pequeños retoques quiero cambiar, pero en general lo doy por casi terminado. PD: hay una versión alternativa de broma con una hamburguesa en lugar del cubo. Katsuhiro Harada -The King of Iron Fist Tournament Harada y Ono eran candidatos a homenaje. Por ahora sólo me he animado con Harada, que está pintado. El resto de renders los conseguí a buena calidad así que no vi necesidad de repintarlos, eso me ahorra bastante tiempo y puedo empezar antes a ver la composición. Estuve a punto de poner una referencia a la tequila con alguna botella, pero lo vi demasiado forzado y quienes no le sigan en Twitter igual no pillan la gracia. Me respondió con un Wow! Hahahaha nice!! 笑 Yu Suzuki - Sega legend Considero a Suzuki el desarrollador más importante de todos (por bastante diferencia además) y es el último que he hecho hasta ahora, por tanto ha llegado bastante tarde. Mis juegos favoritos no son suyos (no al menos en un top 5), antes estarían los de Ueda o Kojima, y tampoco ha sido muy productivo en la última década (no será culpa suya) a diferencia de Miyamoto o tantos otros que son más constantes. Pero mirando su historial desde finales de los 80 a principios de los 2000 no sólo veo que todo lo que hacía ha sido influyente y de una calidad altísima, sino que ha tocado muchísimos géneros, y esa es la diferencia con otros creadores que se quedan un poco encasillados en lo que saben hacer bien. Ha ido de los mejores juegos arcades de velocidad para partidas de 5 minutos, a una aventura desmesudaramente ambiciosa y creó algo diferente en el género de la lucha cuando todo eran clones de Street Fighter. Para la imagen tuve que dejar fuera muchísimas referencias (Space Harrier, Virtua Cop...) porque habría quedado más recargado de lo que quería. Tengo una ligera idea de cuál será el siguiente pero no está decidido. Publicado: 19:04 26/04/2014 · Etiquetas: true detective · Categorías: Diseño
En Artofthetitle hay una entrevista con Antibody, el equipo creador de los títulos de crédito de True Detective sobre la creación de la secuencia inicial. Por si alguien no la ha visto, es esta:
Como menciona el director creativo Patrick Clair está inspirada en la doble exposición, aunque me parece mal que no nombren a quien les ha servido de guía (Dan Mountford). Los detalles sobre el proceso están en la entrevista. Lo que puede ser más sorpresa es que muchas de las escenas o personajes iniciales están recreados en 3D en lugar de ser fotografías/vídeos. Algunos ejemplos: También explican cómo algunas escenas grabadas han sido ralentizadas a un 10% de su velocidad real, lo que provocó defectos por la interpolación pero que sirvieron para ensuciar más la imagen. En el dossier inicial hay montajes que no están incluidos en el vídeo y que sirvieron para probar ideas. Hace unos diez años compré la tableta gráfica que sigo usando desde entonces, una Graphire 4 Classic XL A5. No siempre la he dado mucha caña, recuerdo que cuando la compré me costó acostumbrarme al tacto y se pasó mucho tiempo guardada sin demasiado uso, hice un montón de pinturas en Painter y Photoshop a golpe de ratón porque me parecía más cómodo.
Hace unos cuatro años que empecé un poco más en serio, y tampoco es que la use todas las semanas porque es prácticamente por hobby puro y duro (salvando un par de cosas al año), y ya empecé a ver que la punta se estaba desgastando. La opción fácil era comprar minas en la página oficial de Wacom, pero independientemente del coñazo de ir a su web, introducir datos, esperar el envío, y pagar 15 euros por cinco varillas del plástico más blandengue que existe (debe ser silicona), no me apetece pasar por el aro de esta estrategia de consumibles forzosos. Es parecido a las impresoras: la máquina es asequible, para las tintas te tienes que hipotecar. El lápiz de Wacom está muy bien, no usa pilas, la tableta se enchufa por USB, todo estupendo, tan estupendo que el fabricante pensó que aquí fallaba algo, y era la rentabilidad a largo plazo. Se buscaron una forma de sacar más dinero por el uso, ya que la tableta, si no la tratas mal, te puede durar toda la vida y no necesitas comprar un modelo mejor a menos que quieras más tamaño, grados de sensibilidad o alguna función nueva que yo por ahora no necesito. Estuve mirando por Internet y hay varias soluciones caseras. Una es usar un clavo del grosor exacto de la mina, pero no me convence. Rayas la tableta (a menos que pongas un papel entre medias, y aún así...), necesitas herramientas para limar y cortar metal, etc. Yo he elegido un palillo de esos para pinchos de aperitivos de plástico, pero se podría usar uno de limpiar dientes de madera que puede que incluso sea mejor (más agarre -> textura más parecida a un lápiz real). Como suelen ser un poco más gruesos que la mina de plástico hay que usar una lima o un cuchillo para rebajar el grosor, cosa de cinco minutos sin ser un manitas. Luego se corta un tamaño un poco más grande que el de la mina que tengas (importante: si una de estas minas queda dentro no la podrás sacar y la has cagado, te tocará comprar otro lápiz que van de 20 a más de 30 euros). En mi caso me he pasado un poco pero no me importa, lo dejaré así. Funciona a la perfección, detecta la presión como la mina oficial y el material de este pincho es más sólido que el de Wacom, dudo que se desgaste alguna vez (mi tableta no es de las rugosas). Y si en otros diez años hay que sustituirla, pues ningún problema. Wacom, te pudo la codicia. Gravity es una de esas películas con unos efectos especiales tan buenos que te olvidas rápidamente de que prácticamente todo lo que ves es digital.
|