Tras la exitosa acogida del Wreckfest original, la secuela del juego desarrollado por Bugbear Entertainment ha irrumpido en el acceso anticipado para ofrecernos, como ya hiciera con la primera entrega, una visión preliminar de lo que nos aguardará en Wreckfest 2. La historia se repite, y como el original, tenemos una versión muy, muy temprana que es un adelanto para los fans más acérrimos de la saga. Os contamos qué encontraréis aquí.
Una secuela que busca el más y mejor
Wreckfest 2 es un juego de carreras que gira en torno a las colisiones y la destrucción, de manera similar a la mítica saga Destruction Derby.
En lo poquito que hemos podido ver en esta secuela tras su lanzamiento en acceso anticipado, todo apunta a que va a mantener la esencia de su predecesor al centrarse en carreras muy intensas donde los choques y la estrategia son fundamentales, y donde un volantazo mal dado nos puede llevar de la primera a la última posición.

Dentro de su continuidad y de su fórmula simcade, vemos que se han implementado cambios notables en la jugabilidad que buscan ofrecer una experiencia más realista. Lo primero que se nota es que los vehículos ahora son más pesados y las suspensiones menos potentes, lo que contribuye a una sensación de conducción más auténtica. Sigue siendo un juego con mucho sabor arcade que se mantiene fiel a su predecesor, y creemos que estos cambios simplemente hacen que todo sea más contundente, lo que nos parece un acierto.

Para fomentar esta contundencia, también vemos que el sistema de daños ha sido mejorado, y aunque no estamos completamente seguros de cómo afectan al control, sí que hemos visto claramente deformaciones más detalladas y realistas. Como en el original, tienden a ser un poco progresivas, y es raro ver que el coche se destroce de un único golpe por fuerte que sea, pero entendemos que hay un componente de diseño para hacer que el videojuego sea divertido.

En cuanto al contenido disponible en esta fase de acceso anticipado, el juego ofrece tres circuitos (cuatro con de pruebas), y cuatro vehículos. Entre los circuitos, curiosamente, creemos que el más divertido es el de pruebas. Los otros son buenas pistas, pero un tanto previsibles, y no ofrecen nada que no hayamos visto ya. Además, a diferencia del primer Wreckfest, actualmente no se dispone de opciones de mejora para los vehículos, lo que limita la personalización y progresión que le puede dar más vidilla a un acceso anticipado.
Sorprendentemente pulido en lo técnico
Gráficamente, Wreckfest 2 representa un salto significativo respecto a su predecesor. Puede no parecerlo a primera vista, pero los entornos exteriores son más detallados y elaborados, y los coches son mucho más complejos y, como decíamos, se rompen y se deforman con mayor complejidad. Además, está relativamente bien optimizado para acabar de salir en acceso anticipado, y aunque faltan cosillas –no tiene ninguna herramienta de reconstrucción de imagen, por ejemplo–, ha sido relativamente fácil jugar a 60 imágenes por segundo a 1440p con casi todo en alto en un ordenador un tanto viejete. Eso sí, es un juego en el que pueden chocar en una misma esquina 24 coches que se destrozan mutuamente mientras decenas de neumáticos colocados a modo de barrera en el circuito vuelan por los aires y, obviamente, la tasa de imágenes por segundo puede sufrir.

Los efectos de sonido también se han visto revisados para ofrecer una experiencia más auténtica. En concreto, los sonidos desde la cámara interna nos han llamado la atención por cómo recrean los impactos, muy contundentes; quizás más que los sonidos con la cámara exterior, lo cual tiene sentido, pero hacen como que los exteriores pierdan protagonismo. Una última nota sobre lo técnico, aunque hay modo para jugar a través de internet, nos ha costado la misma vida unirnos a una partida. Algo que, estamos seguros, se solucionará más pronto que tarde.

Un acceso anticipado... muy limitado
Wreckfest 2, teniendo en cuenta que acaba de salir en acceso anticipado, muestra un potencial considerable para evolucionar la saga hacia una experiencia más divertida y contundente a los mandos. Las mejoras en la física de conducción y en los aspectos visuales y sonoros son pasos en la dirección correcta, pero ahora mismo sólo podemos teorizar. El contenido disponible es escasísimo, y la falta de novedades tangibles no ayudan a imaginarnos qué grandes cambios pueden aguardar en la secuela.
En resumen, Wreckfest 2 apunta a ser una digna continuación de la saga, con mejoras notables y una dirección ligeramente más orientada a la simulación, pero ahora mismo es prácticamente una demo. Bugbear Entertainment ya ha anunciado más contenido para mayo, pero si decidís apostar ahora mismo por él, que sea por ayudar a darle forma a este secuela más que por comprar un «juego», o por invertir en él y comprarlo barato antes de que suba de precio de cara a la versión completa. En cualquier caso, lo poquito que hemos podido ver nos gusta, y estamos seguros de que esta segunda parte no va a decepcionar cuandoquiera que salga.
Hemos realizado estas impresiones en PC (Ryzen 7 3700X, GeForce RTX 2070 Super, 32 GB RAM) gracias a un código de descarga proporcionado por Dead Good PR.