Análisis Darwin's Paradox!, más perdido que un pulpo en un garaje (PS5, PC, Xbox Series X, Switch, Switch 2)

Un pulpo protagoniza este nuevo plataformas cinematográfico, una aventura con algunos momentos entretenidos pero demasiado irregular y poco inspirada como para destacar en el género.
Darwin's Paradox!
·
Actualizado: 9:36 7/4/2026
Análisis de versiones PS5, PC, Xbox Series X, Switch y Switch 2.

Desde que Limbo (2010) recuperó y reinventó el género de los plataformas cinematográficos, cada año nos sigue llegando muy buenas muestras de esta clase de juegos. Aventuras con plataformas, puzles, un desarrollo jugable en 2D y un apartado audiovisual muy cuidado. Sin ir más lejos, ahí está el reciente Planet of Lana II, y ahora se suma Darwin's Paradox!, el debut del estudio parisino ZDT Studio, que además llega apadrinado por Konami, la mítica compañía japonesa que en los últimos años está publicando todo tipo de juegos independientes.

PUBLICIDAD

Y si algo demuestra este nuevo título, es que los plataformas cinematográficos pueden dar la impresión de ser juegos sencillos de desarrollar, al apoyarse en pocas mecánicas, una estructura lineal y una duración contenida, pero destacar en este género no es nada fácil. Exige un diseño muy medido, un ritmo impecable, una jugabilidad pulida y un apartado visual con la fuerza suficiente para dejar huella.

¿Qué falla en Darwin's Paradox!? Pues un poco de todo, aunque su principal problema es que se convierte con demasiada frecuencia en una aventura tediosa, con momentos aburridos por culpa de un diseño demasiado rígido, y es incapaz de sobresalir en casi ningún apartado, muy lejos de los mejores referentes que ha dado este género desde tiempos inmemoriales, con clásicos fundacionales como Prince of Persia (1989) y Another World (1991).

Plataformas, algunos puzles y demasiado sigilo

En Darwin’s Paradox! controlamos a Darwin, un joven pulpo que vive en las profundidades del océano hasta que un misterioso rayo de luz lo arrastra fuera de su hábitat y lo deja atrapado en un enorme complejo industrial lleno de chatarra, maquinaria amenazadora y criaturas inquietantes. Desorientado y lejos del mar, debe abrirse paso usando habilidades propias de un cefalópodo, como nadar, pegarse a las superficies, camuflarse y lanzar tinta, mientras intenta regresar a casa. A medida que avanza, la aventura va revelando que ese lugar esconde una conspiración mucho más grande de lo que parecía, implicando una invasión alienígena.

El protagonista puede adherirse a las superficies, lo que a veces se utiliza con acierto en las secciones de plataformas.
El protagonista puede adherirse a las superficies, lo que a veces se utiliza con acierto en las secciones de plataformas.

Todo esto suena prometedor, y su apuesta por un apartado gráfico tan trabajado y simpático, con aire de película de animación, hace que lo cojas con ganas; si algo suelen ser este tipo de aventuras es entretenidas, con esa mezcla de plataformas, puzles y momentos espectaculares en forma de persecuciones. El problema es que Darwin’s Paradox! tarda poco en dejar ver que su diseño no es del todo fino, que el control no siempre acompaña y que abusa de unas secciones de sigilo poco estimulantes y con escaso margen para el error.

Cuando Darwin se mueve por el agua, el control resulta ágil y natural, justo como cabría esperar de un pulpo, y es un juego agradable de controlar. Fuera de ella, en cambio, sus movimientos son más torpes, aunque la posibilidad de adherirse a casi cualquier superficie introduce una idea interesante. Gracias a ello, algunas secciones de plataformas consiguen aportar un pequeño giro a la fórmula del plataformas cinematográfico, y en sus mejores momentos sí transmiten la sensación de estar manejando una criatura distinta, con una movilidad extraña pero llamativa. Aunque los controles no son los más precisos, las secciones de puro plataformeo acaban siendo las más disfrutables del conjunto.

Hay buenos momentos de plataformas, que es cuando más destacada el juego.
Hay buenos momentos de plataformas, que es cuando más destacada el juego.

Los puzles, en cambio, tienen muy poco peso y apenas dejan poso, ya que son escasos y bastante sencillos. El protagonismo, para mal, recae sobre todo en el sigilo, que acaba convirtiéndose en uno de los grandes lastres del juego. Aunque Darwin puede camuflarse o lanzar tinta para ocultarse, estas escenas son muy poco flexibles, a menudo basta un fallo mínimo para obligarte a repetir toda la secuencia, de modo que rara vez resultan entretenidas.

Ahí aparece uno de los mayores problemas del desarrollo del juego, que es que castiga demasiado y ofrece muy poco margen para improvisar. Muchas situaciones están planteadas casi como una pequeña secuencia cerrada que debe resolverse exactamente como espera el diseñador, lo que deriva en bastante ensayo y error, pero no del que anima a mejorar. Más bien da la impresión de que en ocasiones repites porque no termina de quedar claro qué quiere de ti el juego o porque la muerte llega con excesiva rapidez ante cualquier desliz.

Las secciones de sigilo son demasiado abundantes y, en nuestra opinión, poco inspiradas.
Las secciones de sigilo son demasiado abundantes y, en nuestra opinión, poco inspiradas.

En un título tan lineal y guiado, y que ni siquiera podemos calificar de intencionalmente difícil, eso acaba perjudicando mucho al ritmo. Hay juegos de este estilo que funcionan precisamente porque todo está medido al milímetro, el control responde bien y la información visual se entiende de un vistazo. Aquí no siempre ocurre así. A veces la puesta en escena ayuda, pero en otras no resulta del todo claro por dónde avanzar, qué elementos del escenario son interactivos o cuál es la lógica concreta de una situación. Como apenas hay espacio para reaccionar o probar alternativas, el resultado termina siendo más frustrante que estimulante.

Aunque intenta mantener la variedad durante sus aproximadamente cuatro o cinco horas de duración, en el mejor de los casos se queda en algo meramente entretenido, y en los peores momentos, que no son pocos, es un juego un tanto tedioso. El balance final, por tanto, es el de un juego lleno de altibajos, que deja más bajos que altos. Como suele ocurrir en este tipo de propuestas, también incluye coleccionables opcionales repartidos por los escenarios —una veintena en total— que pueden alargar la partida para quienes quieran exprimirla un poco más.

Una aventura sin palabras, con encanto visual… a ratos

Este tipo de juegos necesitan ser visualmente atractivos, de ahí su etiqueta de ‘plataformas cinematográficos, y especialmente uno como este que nos cuenta su historia sin palabras. Y Darwin’s Paradox! solo lo consigue por momentos. Con ánimo de sumergirnos en una película de animación, con cierto gusto a la hora de animar al protagonista, la discutible elección de escenarios donde se desarrolla la aventura hace que no luzcan del todo sus virtudes. En sus mejores tramos sí hay imágenes bonitas, escenarios con color y cierta gracia en la dirección artística, pero otros tantos dejan mucho que desear.

Con tanta fábrica y alcantarilla, es una pena que no aproveche sus virtudes visuales, que las tiene, como demuestra en el tramo final del juego.
Con tanta fábrica y alcantarilla, es una pena que no aproveche sus virtudes visuales, que las tiene, como demuestra en el tramo final del juego.

Buena parte del recorrido nos lleva por fábricas, vertederos, túneles, alcantarillas y otros entornos industriales que acaban siendo visualmente monótonos y bastante menos inspirados de lo que cabría esperar. Y eso pesa mucho en un juego que depende tanto de su tono y de esa capacidad de conquistarte por los ojos con una aventura, en apariencia, encantadora.

Por eso, su apartado audiovisual, sin estar mal resuelto, tampoco termina de convertirse en uno de sus puntos fuertes. La banda sonora, de corte muy cinematográfico, acompaña bien el tono ligero y aventurero del conjunto y encaja con naturalidad en la experiencia, aunque no creemos que vaya a ser uno de esos elementos que se te queden especialmente grabados.

Un plataformas cinematográfico bastante olvidable

En conjunto, Darwin’s Paradox! deja la sensación de ser una aventura con una idea simpática y algunos buenos mimbres, pero demasiado irregular como para destacar dentro de un género que exige mucha precisión y un talento especial para el ritmo, la puesta en escena y el diseño. Tiene momentos agradables, unas pocas secciones de plataformas que sí aprovechan bien las particularidades de su protagonista y un envoltorio que, por instantes, apunta maneras. Pero entre el abuso del sigilo, un desarrollo rígido, demasiadas situaciones de ensayo y error y un apartado visual que no siempre está a la altura de su propuesta, acaba siendo un juego más bien discreto, entretenido a ratos, pero lejos de dejar huella.

Hemos realizado este análisis en su versión de PS5 Pro con un código que nos ha proporcionado Konami

Jorge Cano
Redactor

NOTA

6.5

Puntos positivos

Su protagonista, un animal tan simpático como versátil para una aventura de estas características.
Algunas secciones de plataformas bastante entretenidas.
Tiene momentos en los que es bastante bonito.

Puntos negativos

Abusa de unas secciones de sigilo rígidas y poco estimulantes, que acaban siendo aburridas.
El diseño resulta demasiado encorsetado y recurre a un ensayo y error frustrante.
Demasiados escenarios "feos" que restan fuerza visual a la aventura.

En resumen

Tiene una premisa simpática y algunos momentos agradables, pero le falta precisión, ritmo y más acierto en el diseño para destacar dentro del género. Al final deja un juego entretenido a ratos, aunque demasiado discreto y olvidable.
En forosComentar en nuestros foros

En forosComentar en nuestros foros

Últimos análisis de PS5, PC, Xbox Series X, Switch y Switch 2

Forgotlings - Análisis
Forgotlings - Análisis
Análisis
2026-04-03 11:09:00
Los creadores de Forgotton Anne vuelven a apostar por ofrecer un mundo de fantasía al que le falta más imaginación en el aspecto jugable.
Marvel Maximum Collection - Análisis
Marvel Maximum Collection - Análisis
Análisis
2026-04-03 11:06:00
Limited Run Games recupera unos cuantos juegos retro de Marvel con una colección muy nostálgica, pero que sabe a poco.
PEGI +7
Plataformas:
PS5 PC Xbox Series X Switch 2
Cancelado en Switch

Ficha técnica de la versión PS5

ANÁLISIS
6.5
COMUNIDAD
-

Darwin's Paradox! para PlayStation 5

Sin votos
Insuficientes votos para figurar en los rankings.

Ficha técnica de la versión PC

ANÁLISIS
6.5
Estadísticas Steam
COMUNIDAD
8

Darwin's Paradox! para Ordenador

2 votos
Insuficientes votos para figurar en los rankings.

Ficha técnica de la versión Xbox Series X

ANÁLISIS
6.5
COMUNIDAD
-

Darwin's Paradox! para Xbox Series X

Sin votos
Insuficientes votos para figurar en los rankings.

Ficha técnica de la versión Switch 2

ANÁLISIS
6.5
COMUNIDAD
-

Darwin's Paradox! para Switch 2

Sin votos
Insuficientes votos para figurar en los rankings.
Flecha subir