Análisis Planet of Lana II: Children of the Leaf, un juego hermoso y entretenido… pero predecible (PC, Switch 2, PS5, PS4, Switch, Xbox One, Xbox Series X)
El género de las plataformas cinematográficas ha encontrado en las últimas generaciones propuestas que mezclan puzles, narrativa ambiental y belleza visual para crear experiencias únicas. Normalmente, no se trata de grandes superproducciones, sino de juegos que confían en la emoción, el ritmo y el diseño de niveles para atrapar al jugador. Cada vez es más habitual ver secuelas que buscan pulir y expandir ideas sin desechar lo que funcionó en sus predecesores. Eso es precisamente lo que nos propone Planet of Lana II: Children of the Leaf, una continuación que respira con confianza porque sabe qué es lo que quiere ser.
De vuelta al planeta de Lana
Planet of Lana II: Children of the Leaf retoma la historia y el estilo jugable que definieron a su antecesor: una aventura de desplazamiento lateral, puzles con el entorno y una fuerte personalidad artística, todo ello envuelto en un mundo de ciencia ficción que pone el énfasis en la exploración y la emotividad. Desde el comienzo, queda claro que este título no pretende reinventar la fórmula, sino perfeccionarla en pequeños detalles. Lana vuelve a ser una protagonista silenciosa en un planeta deslumbrante, acompañada una vez más por su fiel amigo, cuya presencia sigue siendo clave tanto para la jugabilidad como para el tono emocional de la aventura.
En lo jugable, Planet of Lana II: Children of the Leaf sigue al pie de la letra la senda del original: plataformas intercaladas con puzles y secciones de sigilo que nunca resultan excesivamente frustrantes. El juego hace lo que hace bien, con un ritmo constante y un diseño de niveles cuidado. Si disfrutaste del primer juego, aquí encontrarás una sensación familiar y reconfortante, con suficientes momentos vistosos como para mantenerte enganchado sin sentir que estás repitiendo el mismo título.
La principal novedad de esta entrega es que Lana es más capaz que antes, tanto en la exploración como en los puzles. Con la ayuda de Mui, nuestra inseparable compañera, podemos controlar a nuevas criaturas e incluso a robots que serán imprescindible para salir airosos de esta nueva aventura. Como en la entrega anterior, los puzles están integrados en el entorno y combinan físicas, sincronización y observación. No buscan ser complicados al extremo, pero sí invitan a pensar antes de actuar. Este diseño hace que la experiencia sea accesible y disfrutable, aunque también significa que las soluciones rara vez sorprenden o escapan a lo que ya imaginabas.
Eso sí, teniendo en cuenta el diseño habitual del género, una de las sorpresas más interesantes de Planet of Lana II es la inclusión de un jefe final, algo inusual. Esta elección aporta un punto de intensidad y desafío que rompe ligeramente la línea habitual del género. La batalla está bien ejecutada y ofrece un cierre más dinámico que lo que suele ser habitual en estas experiencias, incluso si no deja de ser un puzle más creativo e intenso. Sobre la duración, hemos tardado algo más de cinco horas en completarlo, aunque nos hemos dejado algunos secretos por el camino.
Un mundo que sigue siendo precioso
La dirección artística es, sin duda, uno de los puntos más fuertes de Planet of Lana II: Children of the Leaf. Cada escenario tiene su personalidad propia, y pasaremos del poblado de Lana que ya conocemos a escenarios submarinos, montañas nevadas y minas repletas de robots enemigos. El juego continúa la brillante labor del original, con un estilo artístico muy particular, pero que deja esa sensación de estar pintado a mano. Por mencionar el rendimiento, no hemos tenido ningún problema para jugara 4K nativo y a 144 imágenes por segundo en el ordenador que veis más abajo. Es un juego muy sencillo en lo técnico.
Como en la primera parte, la historia se cuenta más con imágenes y sensaciones que con diálogos convencionales. De hecho, nos avisan desde el primer momento que todo se cuenta en un idioma inventado para dejar que el jugador saque sus propias conclusiones, y que no se asusten si no ven subtítulos. La relación entre los personajes centrales, la ambientación y los momentos de analepsis relatan la historia principal con bastante claridad, aunque hay cosas que, sí que es cierto, quedan en nuestras manos. En general, creemos que todo funciona muy bien, incluyendo el papel de una muy buena banda sonora en esta narrativa.
Continuismo con aciertos, pero sin revolución
Si hay una palabra que define esta secuela, esa es continuista. Planet of Lana II: Children of the Leaf no intenta reinventar la rueda ni romper con lo que ya conocíamos del original. En lugar de eso, toma lo mejor del primer juego y lo refina donde hace falta. Salvo por detalles como el jefe final o alguna mecánica de puzles algo más elaborada, en general es bastante parecido a lo que ya experimentaste en el primer título, algo que, en absoluto, decimos como algo negativo; todo lo contrario.
Eso sí, como conclusión, pensamos que puede ser una ventaja o un inconveniente, dependiendo de tus expectativas. Para nosotros, el género que reinventó Limbo nos pide sorprender con cada entrega, y creemos esta secuela no lo consigue. Pero si lo que quieres es más de lo que te dio el primero, servido con un diseño más afinado y una presentación artística impecable, aquí lo tienes. Planet of Lana II: Children of the Leaf es una secuela que sabe perfectamente qué quiere ser: una continuación muy sólida del original que mantiene sus virtudes principales mientras introduce algunos añadidos interesantes, y esto debería ser suficiente para saber si añadirlo a tu ludoteca o no.
Hemos realizado este análisis en PC (RTX 5070 Ti, Ryzen 7 7800X3D, 32 GB RAM) con un código de descarga proporcionado por Plan of Attack.

NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
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