Análisis NASCAR 26, iRacing vuelve a pisar el acelerador con un juego hecho por y para los fans (PC, Xbox Series X, PS5)
NASCAR 26 llega apenas un año después de que iRacing Studios recuperase esta licencia con una entrega que, sin ser perfecta, consiguió devolver cierta ilusión a los aficionados a esta competición. Ahora, como suele ocurrir con los juegos deportivos anuales, toca evolucionar una base que ya funcionaba razonablemente bien sin tener demasiado tiempo para reinventarla. El resultado es un juego claramente mejor que su predecesor, aunque las novedades no son tan profundas como para evitar cierta sensación de estar ante una actualización especialmente ambiciosa de lo que ya conocíamos. Y esto, como veremos, tiene cosas buenas y malas.
La NASCAR vuelve a acelerar
Como indica su propio nombre, nos encontramos ante el videojuego oficial de NASCAR, desarrollado por iRacing Studios y disponible en PC, PlayStation 5 y Xbox Series. Incluye las cuatro grandes categorías representadas por la licencia: NASCAR Cup Series, O'Reilly Auto Parts Series, Craftsman Truck Series y ARCA Menards Series, así como sus pilotos, vehículos y una enorme cantidad de circuitos recreados aprovechando muchos de los datos y escaneados de iRacing. No pretende ser un simulador tan exigente como el propio iRacing, sino un título a medio camino entre simulación y accesibilidad con el que cualquiera pueda empezar a competir con un mando y disfrutar desde las primeras vueltas, o ajustar para aumentar el realismo y la complejidad.
También hay más elementos de gestión que anteriormente, con instalaciones, empleados, mantenimiento y mejoras que nos obligan a invertir correctamente lo que vamos ganando. No estamos ante Football Manager sobre ruedas ni mucho menos y las decisiones son bastante sencillas, pero ayudan a que exista una sensación constante de crecimiento. A esto se suma Peak Performance, un nuevo modo de entrenamiento pensado para enseñarnos los circuitos y ayudarnos a encontrar una dificultad adecuada para la IA, mientras que The Chase permite saltar directamente a las diez últimas pruebas de la temporada y luchar por el título. Son añadidos que enriquecen el conjunto, aunque ninguno transforma realmente la experiencia.
Cuando conducir es lo más importante
Por suerte, donde realmente destaca NASCAR 26 es precisamente donde más importa: en la pista. El modelo de conducción se ha refinado, el comportamiento de los neumáticos resulta más convincente y frenar exige algo más de tacto, especialmente cuando empezamos a eliminar ayudas. Las diferencias entre categorías también se perciben y no tenemos simplemente cuatro carrocerías distintas comportándose exactamente de la misma manera. Es un juego muy divertido con mando, pero con volante gana una capa adicional de precisión y comunicación que consigue que las carreras sean todavía más satisfactorias.
La gran novedad jugable es el sistema Dynamic Track, gracias al cual la pista evoluciona durante cada sesión. La goma se acumula sobre determinadas trazadas, el agarre cambia y las condiciones que encontramos al comenzar una carrera no tienen por qué ser exactamente las mismas unas cuantas decenas de vueltas después. Esto cobra especial importancia en carreras largas y nos invita a experimentar con otras líneas cuando nuestro recorrido habitual deja de ser el más rápido. No es una revolución que cambie por completo nuestra manera de jugar, pero sí una mejora muy agradecida que hace que las pruebas largas sean menos estáticas y previsibles.
Otro aspecto especialmente importante en una disciplina en la que podemos pasar muchísimo tiempo rodando en paralelo es el spotter, bastante más útil que antes a la hora de informarnos de los coches que tenemos alrededor. Cuando todo funciona como debe, la IA es capaz además de ofrecernos carreras fantásticas, usando diferentes líneas y peleando posiciones durante muchas vueltas. Los mejores momentos del juego aparecen precisamente cuando estamos atrapados en mitad de un grupo, intentando encontrar un hueco mientras gestionamos neumáticos y buscamos una trazada ligeramente más rápida que la de nuestros rivales.
El problema es que esa misma inteligencia artificial puede pasar de ofrecernos una carrera tremendamente entretenida a protagonizar comportamientos bastante inexplicables. Hay situaciones en las que los rivales mantienen su línea de manera demasiado obstinada, estrategias de parada cuestionables, diferencias extrañas de rendimiento y clasificaciones en las que los tiempos no siempre parecen guardar demasiada relación con lo que posteriormente sucede sobre el asfalto. La irregularidad de la IA es probablemente el defecto que más perjudica al conjunto, precisamente porque nunca sabemos del todo si vamos a tener una carrera fantástica o algún momento absurdo que rompa nuestra inmersión. Además, la IA rara vez comete un error grave, y es casi parte del deporte esperar que alguien se choque y le dé un poco de emoción a la carrera.
Un domingo de carreras muy vistoso
Visualmente también se aprecia una evolución. La iluminación es mucho mejor, los nuevos cielos dan más personalidad a los circuitos y elementos como la goma acumulándose sobre el asfalto, el humo o las celebraciones quemando rueda ayudan bastante a recrear el espectáculo de una prueba de NASCAR. Sigue habiendo algún pop-in, sombras que aparecen demasiado cerca y ciertos efectos mejorables, pero en líneas generales luce muy bien en movimiento. Nosotros hemos podido jugarlo sin problemas en el PC que veis más abajo, a 1440p y con todos los ajustes en muy alto, a 60 imágenes por segundo, obteniendo una experiencia fluida y muy vistosa.
En PC encontramos además ciertas ausencias difíciles de ignorar para el público más entusiasta del género. Actualmente no contamos con algunas opciones que cabría esperar en una versión para ordenador, como ajuste del campio de visión desde el juego, soporte específico para triple monitor o salida de telemetría para programas como SimHub. De hecho, sin ir más lejos, si bien las carreras tienen modo ultrapanorámico, todo lo que ocurre mientras no tenemos el control del coche (menús, intros, secuencias de vídeo en tiempo real...) se limitan a 16:9. Resulta curioso que un título procedente precisamente de iRacing Studios tenga una versión para PC tan poco preparada para algunas de las configuraciones habituales entre los aficionados más dedicados a la simulación.
El sonido de los motores tiene la contundencia que cabe esperar y consigue transmitir perfectamente la violencia sonora de decenas de estos vehículos rodando juntos. Además, queremos destacar especialmente una banda sonora licenciada que nos ha parecido muy buena y que acompaña estupendamente los menús y toda esa presentación tan marcadamente norteamericana que busca el título. Entre los motores, la ambientación y una selección musical muy acertada, el apartado sonoro es uno de los elementos que mejor consigue meternos en el particular universo de NASCAR. Eso sí, hay una ausencia importante a destacar: el juego no está traducido al español, ni siquiera sus textos, y únicamente ofrece inglés.
Una competición para auténticos aficionados
NASCAR 26 es, en definitiva, una evolución bastante conservadora pero acertada de un juego que ya partía de una buena base. Conduce mejor, tiene pistas más vivas, se ve más espectacular, incorpora juego cruzado y mantiene una carrera capaz de ofrecernos muchas horas de entretenimiento. Al mismo tiempo, la IA continúa necesitando ajustes, los daños podrían ser mucho mejores, la carrera pide a gritos más profundidad y quienes ya jugaron muchísimo a NASCAR 25 probablemente encontrarán menos novedades de las que podrían esperar de una entrega completamente nueva. Es uno de esos saltos menores, aunque en la dirección correcta, que cabe esperar de los juegos deportivos, un detalle que conviene tener muy presente antes de lanzarse a por él.
Y es precisamente ahí donde encontramos la clave de esta entrega. Hay juegos de coches que consiguen atraparnos aunque la competición o la licencia que representan no nos interesen demasiado, simplemente porque conducir, coleccionar vehículos o superar sus desafíos resulta atractivo para casi cualquier aficionado al género. Aquí ocurre algo distinto. NASCAR 26 está pensado al cien por cien para los fans de NASCAR, y prácticamente cada una de sus virtudes depende de que sintamos cierta fascinación por esta disciplina, sus coches, sus circuitos y esa peculiar forma de competir rueda con rueda durante cientos de kilómetros. Si ese es vuestro caso, probablemente sea una de las propuestas más completas y disfrutables que esta licencia nos ha dado en muchos años; si no, difícilmente será este el juego que os convierta en aficionados.
Hemos realizado este análisis en PC (Ryzen 7 3700X, GeForce RTX 2070 Super, 32 GB RAM) con un código de descarga proporcionado por Sandbox Strategies.

NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
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