China ha dado un paso significativo en el campo de los materiales avanzados con la producción masiva de una fibra de carbono T1200, un compuesto que supera ampliamente al acero en resistencia y promete revolucionar sectores como la energía, la aviación y el transporte.
Este logro es obra de China National Building Material Group (CNBM), que ha logrado llevar este material desde los laboratorios hasta una producción industrial de 100 toneladas al año, tras más de dos décadas de investigación continua.
China lanza un material 10 veces más resistente que el acero y ya puede producirlo de forma masiva
La resistencia de la fibra es realmente impresionante, alcanzando los 8 gigapascales a tracción. Para ilustrar su capacidad, los científicos construyeron un cable de 120.000 filamentos y menos de 2 milímetros de grosor capaz de remolcar un autobús con 54 pasajeros, pesando solo una cuarta parte de lo que pesaría un cable de acero equivalente. Esta combinación de ligereza y resistencia convierte a la T1200 en un material ideal para estructuras donde el ahorro de peso es crucial, como vehículos eléctricos, drones o taxis aéreos.
El proceso de fabricación es complejo y requiere un tratamiento térmico por fases, comenzando con una oxidación a 200-300 grados y finalizando con una carbonización a unos 2.000 grados, lo que permite formar una estructura interna estable y resistente. Como resumió Chen Qiufeng, uno de los investigadores: “La producción en masa transforma este material de una rareza de laboratorio a un recurso industrial accesible”.
Más allá de su impacto tecnológico, esta fibra de carbono posiciona a China como líder en la competición global por los materiales de alto rendimiento, con aplicaciones que van desde la mejora del almacenamiento de hidrógeno hasta la construcción de vehículos eléctricos más eficientes y ligeros. La T1200 no solo representa un avance científico, sino que también es una carta estratégica en la carrera industrial del futuro.















