Paramount ha dado un vuelco inesperado en tiempo récord. Lo que parecía una misión imposible -adquirir Warner Bros. Discovery frente a Netflix- se ha convertido en una certeza. La adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount se materializó gracias a una combinación de estrategia agresiva y circunstancias fortuitas. A pesar de que la oferta económica de Paramount superaba significativamente la de Netflix, la compañía de David Ellison se enfrentó a meses de rechazo por parte de la junta de Warner. Sin embargo, en tan solo dos semanas, la situación dio un giro inesperado.
La Casa Blanca de Donald Trump bajo presión: ¿forzó al CEO de Netflix a renunciar a la adquisición de Warner?
El anuncio de una investigación oficial por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos marcó un punto de inflexión, provocando un cambio de postura en la junta directiva de Warner Bros. Discovery. Tras meses de rechazar cada propuesta de Paramount, los ejecutivos accedieron a reanudar las negociaciones con Ellison, manteniendo al mismo tiempo el acuerdo previo firmado con Netflix en diciembre.
Netflix mantenía la ventaja de su oferta original, mientras que Warner instaba a Paramount a “mejorar su propuesta”. David Ellison, lejos de quedarse de brazos cruzados, lanzó una opa hostil directamente a los accionistas, con margen suficiente para inclinar la balanza a su favor.
Finalmente, no fue necesario recurrir a la opa. El jueves, Ted Sarandos y Greg Peters, codirectores ejecutivos de Netflix, anunciaron su retirada de la puja. Consideraban que su oferta de diciembre era justa y no veían razón para competir con la propuesta superior de Paramount. Con su salida, Netflix abandonaba la contienda, dejando a Paramount como única aspirante a la adquisición de Warner Bros. Discovery.
La decisión de Netflix de abandonar la adquisición de Warner Bros. Discovery ha despertado sospechas políticas, especialmente tras la visita de Ted Sarandos a la Casa Blanca para reunirse con funcionarios clave de la administración Trump, incluyendo a la fiscal general Pam Bondi y Susie Wiles, jefa de gabinete de Trump. Según NBC, esta coincidencia resulta sospechosa. Los Ellison, dueños de Paramount, mantienen estrechos lazos con Trump, quien aseguró no intervenir en la operación, aunque la duda persiste.
Tres representantes demócratas, los senadores Elizabeth Warren y Richard Blumenthal, y el congresista Sam Liccardo, enviaron una carta al Departamento de Justicia exigiendo explicaciones. Buscan saber si Sarandos fue presionado para retirarse y los detalles de las reuniones, ya que podrían indicar favoritismo político en lugar de decisiones legales objetivas.
La adquisición completa de Warner Bros. Discovery permitiría a Paramount, además de las plataformas de streaming, controlar cine y canales como CNN, frecuentemente criticados por Trump. Sarandos afirma que sus encuentros fueron rutinarios y sin irregularidades. El Departamento de Justicia solo ha confirmado la recepción de la carta, sin más detalles. Con Paramount al mando y Netflix fuera, los espectadores pierden independencia en la oferta de contenidos, independientemente de quién controle finalmente Warner.















