La visita de 4 días papa León XIV a Madrid nos invita a reevaluar una de las obras más singulares de la televisión moderna sobre el Vaticano. Mucho antes de que la Iglesia eligiera a un pontífice estadounidense, el director italiano Paolo Sorrentino ya había imaginado en The Young Pope a un papa nacido en Estados Unidos que desafiaba las normas de la institución desde dentro.
Lo que en 2016 parecía una provocación artística casi imposible, hoy adquiere una dimensión inesperada. Está disponible en España a través de HBO Max y es una producción perfecta para este fin de semana.
The Young Pope: la serie que imaginó un papa imposible y que hoy encaja a la perfección y con fuerza ante la visita de León XIV a Madrid
Sin embargo, seamos sinceros. Reducir The Young Pope a una simple coincidencia histórica sería una simplificación excesiva. La serie protagonizada por Jude Law se erige como una de las producciones más ambiciosas, visualmente impactantes y complejas que exploran el poder religioso. Sorrentino no pretende ofrecer una representación documental del Vaticano, sino que transforma la Santa Sede en un escenario surrealista, un palacio habitado por cardenales, secretos y símbolos donde la fe se entrelaza con la ambición humana.
El protagonista, Lenny Belardo, elegido papa bajo el nombre de Pío XIII, se presenta como uno de los personajes más cautivadores de la televisión del siglo XXI. Conservador, arrogante, brillante, vulnerable y profundamente marcado por el abandono de sus padres, oscila entre la santidad y la contradicción perpetua. La interpretación magnética de Jude Law -quizás su último gran papel dramático- sostiene cada episodio con una mezcla de carisma y misterio que rara vez se ha visto en una serie contemporánea.
The Young Pope es una obra maestra visual que eleva la televisión a la grandeza estética del cine de autor. Cada encuadre está meticulosamente diseñado para dejar una huella imborrable. La serie se centra menos en la religión y más en el poder, explorando las complejidades de una institución milenaria que intenta adaptarse al mundo moderno sin perder su esencia. Esta cuestión sigue siendo relevante mientras millones de católicos observan con atención cada movimiento de León XIV, heredero de una Iglesia que lucha por equilibrar el cambio y la tradición.
Casi una década después de su estreno, The Young Pope sigue siendo extraordinariamente relevante. Pocas series han explorado esta realidad con tanta inteligencia, belleza y audacia.















