a carrera de Ridley Scott está llena de películas que han marcado la historia del cine, pero ni siquiera un director de su categoría es inmune a los grandes fracasos comerciales. La constelación del perro (Dog Stars) se suma ahora a la lista de proyectos que no han conseguido responder a las expectativas de un estudio, 20th Century Studios (propiedad de Disney) que realizó una importante inversión para llevar esta historia posapocalíptica a la gran pantalla. Ha sido un fracaso histórico.
La película apenas ha recaudado 7 millones de dólares en la taquilla norteamericana, una cifra irrisoria, más y cuando tenemos en cuenta que se estrenó en más de 3330 salas. Hablamos de uno de los peores estrenos de la carrera del cineasta de Alien y Blade Runner, muy por debajo de las expectativas, que apuntaban a horquillas entre los 8 y 15 millones. El principal problema está en la relación entre el presupuesto de la película, de más de 110 millones de dólares -sin contar publicidad- y su rendimiento en taquilla. A nivel internacional, la cifra llega a unos 11 millones para un total de menos de 19 millones en todo el mundo.
La producción cuenta con una escala considerable, grandes localizaciones, efectos visuales, acción y un reparto encabezado por Jacob Elordi y Josh Brolin. Con semejante desembolso, el filme necesitaba despertar un enorme interés entre los espectadores para recuperar la inversión y convertirse en un éxito. No ha sido así.
Para complicar un poco más la cosa, hay que recordar que no es el primer tropiezo económico reciente de Scott. El cineasta ya sufrió importantes decepciones con El consejero, que apenas recaudó 7,8 millones de dólares en Estados Unidos, y El último duelo, que debutó con solamente 4,7 millones. La constelación del perro vuelve a demostrar que el prestigio de un director no garantiza automáticamente un buen resultado comercial, y da poco o igual que te apellides Scott.
La fecha de lanzamiento tampoco parece haber jugado a su favor, pues no ha generado interés ni conversación en redes sociales, con comparaciones muy duras con The Last of Us, Soy leyenda, Mad Max o La carretera, las cuales han sido recurrentes. Parte de la crítica, que la ha destrozado, considera que la película carece de un elemento suficientemente diferenciador, mientras que otros creen que la dirección de Scott ha perdido parte de su encanto. En cualquier caso, a sus 88 años, el director sigue apostando por proyectos arriesgados. Esta vez, sin embargo, el riesgo no ha encontrado recompensa en taquilla.
