El streaming lleva tiempo dejando atrás aquella promesa con la que consiguió conquistar a millones de espectadores, todo un cambio comercial. Y es que pagar una suscripción mensual significaba olvidarse de la televisión tradicional, de sus pausas publicitarias y de todo aquello que interrumpía una película o una serie. Ahora Disney+ acaba de dar un paso, bastante preocupante, y que resulta muy importante dentro de esa transformación y que afecta incluso a quienes pagan por sus modalidades más caras.
La plataforma ha actualizado en los últimos días la información relativa a su política de publicidad y las nuevas condiciones dejan una cuestión bastante clara. Desde ahora, contratar un plan sin anuncios ya no significa necesariamente que el usuario vaya a quedar completamente al margen de la publicidad. Y eso, aunque no lo parezca, importa.
La diferencia es importante. Hasta ahora, una de las principales razones para pagar más por Disney+ era precisamente acceder a una experiencia sin los anuncios que acompañan a su modalidad con publicidad. Sin embargo, la compañía advierte ahora en su página web oficial de que determinados contenidos promocionales también pueden aparecer en los planes Estándar y Prémium.
Disney+ explica que quienes tengan contratado Disney+ Estándar con anuncios encontrarán publicidad durante las películas y series. Pero las modalidades superiores tampoco quedan completamente fuera de esta política. La plataforma señala que en ellas pueden aparecer anuncios o promociones antes o después de la reproducción, además de contenido promocional limitado, clips y tráileres relacionados con películas, series, productos y servicios de Disney.
También se contempla la presencia de contenido patrocinado o procedente de otras marcas. Y hay otro matiz relevante, pues los contenidos en directo y los eventos especiales, incluidas sus reposiciones, pueden incorporar pausas publicitarias o mensajes comerciales.
La única excepción que Disney+ especifica de forma clara es el Modo Júnior. Cuando este perfil está activado, no se mostrarán anuncios independientemente del tipo de suscripción contratado. No estamos, por tanto, ante la desaparición de las tarifas sin publicidad, pero sí ante un cambio en lo que muchos usuarios podían entender por ellas. Pagar más sigue ofreciendo ventajas, pero ya no garantiza una experiencia completamente libre de mensajes promocionales.
Es un movimiento que encaja con una tendencia cada vez más evidente en el negocio del streaming, donde las plataformas buscan nuevas vías para aumentar sus ingresos y la frontera entre las suscripciones con publicidad y las que históricamente se vendían como libres de ella comienza a ser cada vez más difusa. Disney+ acaba de mover esa frontera un poco más.
