Es imposible de predecir. La industria del cine y el streaming, sobre todo en estos tiempos cada vez más convulsos en lo creativo, se comporta de manera caprichosa. Puedes invertir más de 300 millones de dólares en un blockbuster como Estado eléctrico y el público, aunque lo acabe viendo desde su perfil, apenas lo recuerda.
En cambio, una producción de animación más modesta, concebida casi como un experimento de 100 millones, se estrena sin grandes expectativas en Netflix y acaba convirtiéndose en un fenómeno global. Ese ha sido el caso de Las guerreras K-pop, la inesperada revelación de 2025.
El K-pop se lanza al live-action: el fenómeno de Netflix que conquista el streaming y sigue la ruta de Disney
La cinta de Columbia Pictures y Sony Animation aterrizó en la plataforma a mediados de junio sin apenas promoción, pero en cuestión de días se disparó hasta lo más alto del ranking. Hoy ya es la segunda película más vista en la historia de Netflix, únicamente por detrás de Alerta roja, y todo apunta a que podría superarla antes de que termine el periodo de 91 días que la compañía utiliza para medir el rendimiento de sus producciones.
Un éxito de semejante calibre es algo que Netflix y Sony no están dispuestos a dejar pasar. De hecho, ya se trabaja en expandir la historia de Rumi, Mira y Zoey con dos secuelas animadas que darían forma a una trilogía. Pero los planes no terminan ahí. Según adelantaba The Wrap, una de las opciones que más fuerza ha tomado en los despachos es la posibilidad de un remake en live-action, siguiendo la estela de Disney y DreamWorks, que en los últimos años han encontrado en las adaptaciones de acción real un filón comercial.
El ejemplo está fresco: Lilo & Stitch o Cómo entrenar a tu dragón han funcionado este 2024, mientras que Blancanieves demostró que incluso Disney tropieza en su propia fórmula. Sony, consciente de ello, también valora otro camino: un musical. Y, teniendo en cuenta que la película de Chris Appelhans y Maggie Kang se apoya en coreografías, ritmos pegadizos y números de baile que ya parecen escritos para un escenario de Broadway, la idea suena más que coherente.
Por ahora, no hay confirmaciones oficiales. Sea como sea, tras revivir un fenómeno que parecía tocado a nivel comercial está más que claro que Sony y Netflix no dejarán escapar la oportunidad de mantener viva la llama de sus heroínas digitales, ya sea en animación, en carne y hueso o sobre un escenario musical.















