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Las 10 MEJORES películas de dibujos animados de Disney

Repasamos algunas de las mejores cintas de la compañía de Mickey Mouse.

El historial de producciones cinematográficas por parte de The Walt Disney Company es tan largo y extenso como variado e interesante. La empresa fundada por Walt Disney y Ub Iwerks en 1923 ha sido un motor creativo y de absoluta referencia dentro del cine, insuflando vida, leyendas y cuentos milenarios a decenas de generaciones de espectadores.

Sus logros son más que notorios: han conseguido calar hondo dentro del imaginario colectivo, penetrando en los más variados ámbitos sociales y políticos de un planeta que reconoce inmediatamente sus películas y símbolos sin pestañear sin importar su lugar de procedencia, raza o religión. Si bien los tiempos han cambiado, y la compañía ha ido extendiéndose hacia otras ramas del entretenimiento, la comunicación y el ocio, en Vandal Random queremos repasar algunas de sus producciones clásicas y modernas, destacando las mejores películas de Disney.

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Frozen (2013)

Pese a que es una de las cintas más recientes de Disney -así como una de las más taquilleras de su historia-, Frozen es un cuento de princesas y hadas tan notable como clásico. El film de animación cuenta con el poso casi telúrico de ser una suerte de adaptación de La reina de las nieves de Hans Christian Andersen, y eso se nota desde el primer momento. La película, dirigida por Chris Buck y Jennifer Lee -Buck es nada más y nada menos que uno de los padres de Tarzan-, nos narra la historia de la profecía que condena a un lejano reino a vivir en un eterno invierno. La joven Anna, el aventurero Kristoof y Sven emprenderán un viaje único en búsqueda de Elsa, la hermana de Anna y Reina de las Nieves para que los ayuden. Con una banda sonora espectacular, -merecedora de un Oscar a mejor canción original- un diseño de producción exquisito y un guion medido y deliciosamente irónico, Frozen se ha ganado con méritos propios su inconmensurable fama.

Pinocho (1940)

Pinocho tiene un peso y una importancia histórica dentro de Disney. La película ganadora de dos Oscars -mejor canción y banda sonora original-, fue el segundo largometraje producido por la compañía -con el permiso de Fantasía, estrenada en el mismo año-. Blancanieves fue todo un éxito y se buscaba repetir la jugada con una nueva cinta que tuviera el mismo peso y explorase nuevos lugares, escenarios e hitos para la propia Disney. Y lo consiguieron. A día de hoy Pinocho es considerada por muchos como la mejor película de Disney de todos los tiempos, y lo cierto es que no les falta razón. Adaptando la historia de Carlo Collodi, Pinocho nos cuenta la historia de Geppetto, un fabricante de marionetas que desea tener un hijo de verdad. Una noche el Hada Azul hace realidad su deseo y da vida a Pinocho, que deberá hacer frente a las vicisitudes de la vida real gracias a Pepito Grillo, la voz de la conciencia. Entrañable, dura y atemporal, Pinocho no es solo una gran película es también un pilar fundamental de la cultura occidental.

El libro de la selva (1967)

¿Quién no conoce o ha bailado algunas de las increíbles canciones de El libro de la selva? Cogiendo la novela de Rudyard Kipling y trasladándola al ámbito más cercano al jazz -el trabajo de George Bruns y Richard M. Sherman sigue siendo un hito dentro del cine-, Disney volvió a conseguir lo imposible: insuflar vida a una obra maestra de la literatura para convertirla en todo un símbolo imperecedero a través del cine de animación. El libro de la selva nos contaba la historia del pequeño Mowgli, un niño que era abandonado en mitad de la selva y criado por una manada de lobos. Acompañado por la pantera Bagheera y el oso Baloo, Mowgli maduraba entre animales, conociendo el significado de la vida adulta, la responsabilidad del trabajo o la inherente felicidad que podemos encontrar en todos nosotros si nos deshacemos de las preocupaciones que nos aquejan.

La bella durmiente (1959)

La bella durmiente es una de las cintas más olvidadas por norma general de la filmografía de Disney, pero en su concepción se encuentra una de las más ambiciosas ideas de toda la compañía, -a nivel de dibujo, color y planteamiento no tiene parangón- así como una villana que ha sabido perdurar con el paso del tiempo, Maléfica -que llegó a contar con su propia película de acción real con Angelina Jolie como protagonista absoluta-. La bella durmiente, adaptación del cuento de Charles Perrault, nos narra la historia de un lejano reino. En él, los reyes Stéfano y Flor celebran el nacimiento de su hija Aurora con grandes faustos y festejos. Sin embargo, y por no haber sido invitada de forma formal, Maléfica le lanza el mayor de los maleficios a la niña: si al cumplir los 16 años, se pinchará con el huso de una rueca y morirá. Para evitarlo, Stéfano le encomienda a las tres hadas la custodia, llevándola a un sueño eterno que se romperá cuando un valiente príncipe la bese.

La sirenita (1989)

La sirenita nació con una de las mayores presiones sobre sus hombros: debía devolver a Disney al lugar que perdió en el pasado como productora de grandes films de animación. Tras varios descalabros y varios años de desaparición absoluta, la dupla formada por John Musker y Ron Clements -que más tarde regalarían al público joyas como Aladdín o Tiana y el sapo- dio a luz una de las mejores adaptaciones de un cuento de Hans Chrstian Andersen jamás hechas. La sirenita supone el inicio de la nueva edad de oro de Disney en el cine de animación, una época en la que durante cerca de diez años volverían a reinar en las taquillas de todo el mundo. Con La sirenita conocemos a Ariel, una sirena hija del rey Tritón, princesa de los mares. Aguerrida e intrépida, Ariel decide dejarse llevar por su curiosidad y subir a la superficie para conocer y aprender los humanos. Allí conocerá a un hermoso príncipe que acaba de naufragar y del que se enamora hasta las trancas. Prodigiosa, técnicamente superior y con algunas de las mejores canciones de la historia de la empresa -no obstante, ganó dos Oscars-, La sirenita es una auténtica obra maestra.

La bella y la bestia (1991)

El oficio de Disney en sus películas de animación llegó a obsesionar tanto a la compañía durante la primera etapa de los noventa, que no había año en el que presentaran una producción de alto calibre diseñada con un único objetivo: ser aún más grande que la del año anterior. La bella y la bestia es, muy posiblemente, una de las mejores películas de animación de todos los tiempos y quizás una de las mejores de la historia en términos absolutos. Absorbiendo el relato original de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont y otorgándole un halo de obra de Broadway, La bella y la bestia es el cine clásico de Hollywood durante su edad dorada pero con la animación más vanguardista de la época como vehículo. Es tierna, perfecta y ambiciosa, y nos cuenta la historia de la joven Bella, que acepta a alojarse en un tétrico castillo y convivir con una intratable bestia con tal de salvar a su padre. Atiborrada de Globos de oro, Oscars y un sinfín de premios, La bella y la bestia, obra de Gary Trousdale y Kirk Wise -autores también de la infravalorada por muchos El jorobado de Notre Dame- es un clásico atemporal.

Blancanieves y los siete enanitos (1937)

Blancanieves y los siete enanitos fue la primera gran producción cinematográfica en formato largometraje de Disney. Todo un titánico proyecto, en parte capricho del propio Walt Disney, que cogía el cuento original de los hermanos Grimm y lo trasladaba a una impecable historia de animación que acabó marcando el futuro de la compañía para siempre. Es prácticamente un clásico imperecedero, una muestra de cómo la animación se cambió para siempre aquel año, ofreciéndonos una visión casi expresionista de la historia de la madrastra, de Blancanieves, de su príncipe azul y de aquel onírico refugio en mitad del bosque en el que habitaban siete enanitos.

Peter Pan (1953)

J. M. Barrie parió una de las historias más duras y complicadas para cualquier niño: el fin de la infancia. Disney cogió el cuento de la obra de teatro original y lo trasladó de una manera impecable en 1953, cogiendo el lado más oscuro y de difícil digestión de la fábula de Barrie y añadiéndole su particular toque. La obra cobraba vida con particular belleza, trasladándonos junto a Peter al mágico mundo del País de Nunca Jamás, en el que los niños jamás crecen, se acuestan tarde y no tienen responsabilidades. Afanándose en crear y mejorar el perfil de un villano como el Capitán Garfio, el cuento de Peter Pan y los niños perdidos hace gala del Technicolor más brillante y espectacular de todas las cintas de Disney. Una película que debería ser entregada de padres a hijos como si se tratase de una antorcha o tesoro familiar.

El rey león (1994)

1994 asistió a la que es considerada por varias generaciones como la película de animación más importante de sus vidas: El rey león. Aglutinando las maneras y la estructura de Hamlet, la obra maestra de la literatura de William Shakespeare, la película de Rob Minkoff y Roger Allers es un sólido drama que hace hincapié en la historia de Simba, hijo del león Mufasa y sucesor del trono de las Tierras del Reino. Aprendiendo a convivir con el resto de los animales de la sabana africana y comprendiendo el ciclo de la vida y el rol de cada criatura de la creación a su cargo, Simba pronto asiste a un golpe de estado por parte de su tío Scar, que lo condena al exilio, sometiendo al reino a una oscura era de terror y sometimiento. El rey león es una de las obras maestras de Disney, capaz de inspirar obras de teatro, historias aledañas e infinidad de secuelas, en parte gracias a su relato imperecedero y su oscuro, dramático y épico relato. Con una banda sonora inigualable -a cargo de Hans Zimmer y con canciones de Elton John y Tim Rice- y con un reparto irrepetible -James Earl Jones y su Mufasa son un auténtico mito y emblema cultural-, El rey león es la obra maestra de nuestras vidas.

Fantasía (1940)

Fantasía es sin lugar a dudas la mejor película jamás producida dentro del ámbito de la animación. Una ambiciosa producción, caprichosa y de difícil definición, que nos presenta el más alto estándar de creatividad proveniente de Disney. Un trabajo experimental y complejo, que a través de distintas piezas de diferentes estilos de animación y dibujo, nos presentaba una ambrosía visual imposible de replicar -la propia Disney lo intentó en el año 2000 y no lo consiguió- y que a través de las ofras sinfónicas de Johann Sebastian Bach, Ludwig van Beethoven, Igor Stravinsky, Peter Tchaikovsky, Paul Dukas, Franz Schubert y Modest Mussorgsky nos ofrecían cortes propios con una personalidad arrolladora. Desde el inicio de la vida a la extinción de los dinosaurios, pasando por un ballet de cocodrilos, hipopótamos, avestruces y elefantes o la historia del más puro mal despertando en el más oscuro monte noche tras noche, Fantasía es una oda a la música y el arte. Además, incorpora en su repertorio la historia más emblemática de Disney, El aprendiz de brujo, en el que Mickey Mouse hace de discípulo de un mago de gran poder.

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